Análisis archivos - Orden del Pixel https://ordenpixel.com/category/analisis/ Nunca dejes de Jugar Wed, 22 Apr 2026 16:34:08 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.4 https://ordenpixel.com/wp-content/uploads/2022/04/LOGO_ORDEN_A-150x150.png Análisis archivos - Orden del Pixel https://ordenpixel.com/category/analisis/ 32 32 204260402 CROWN OF GREED – Análisis https://ordenpixel.com/crown-of-greed-analisis/ Sun, 19 Apr 2026 11:54:55 +0000 https://ordenpixel.com/?p=17787 BLUM Entertainment retoma la antorcha de Majesty para dar vida a una obra entretenida que pese a sus tropiezos recupera el testigo de un sub-género muy particular dentro del RTS Algunos relevos se hacen esperar décadas. Herencias de videojuegos que muchos estudios miran de reojo pero pocos se atreven a reclamar. En este caso, tomar […]

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BLUM Entertainment retoma la antorcha de Majesty para dar vida a una obra entretenida que pese a sus tropiezos recupera el testigo de un sub-género muy particular dentro del RTS

Algunos relevos se hacen esperar décadas. Herencias de videojuegos que muchos estudios miran de reojo pero pocos se atreven a reclamar. En este caso, tomar la antorcha que dejó encendida el legendario Majesty no es una tarea particularmente fácil, sin embargo, Crown of Greed no duda en dar un paso al frente para recibir ese fuego con valentía. Lo llamativo es que la llama sigue viva, calienta y reconforta. Ilumina rincones llenos de nostalgia avivando las mecánicas sobre las que está cimentada la propuesta. BLUM Entertainment nos tiende una nueva invitación a dejar de lado el control absoluto para abrazar el caótico encanto de gobernar mediante el bolsillo. El problema es que intentar llenar unas botas tan grandes provoca que el título tropiece con sus propias ambiciones, aunque no por ello deja de brillar y de hacer lo suficiente como para mantener el interés.

Crown of Greed está ambientado en el reino de fantasía de Rodovia. A decir verdad, no es precisamente el típico mundo de cuentos de hadas ya que los dragones, orcos, vampiros y hombres lobo campan a sus anchas, destrozando todo lo que encuentren en su camino. Como jugadores, asumimos el papel de un monarca cuya tarea consiste en poner orden y brindar seguridad a los ciudadanos. El detalle es que no somos un general todopoderoso, sino un administrador. Pero no uno cualquiera ya que disponemos de acceso total al tesoro real como la única y verdadera arma contra el caos. Por lo tanto, a fin de mantener segura la región y limpiarla de amenazas, tendremos que contratar héroes dispuestos a dar su vida por una noble causa, siempre y cuando la recompensa sea justa. 

En términos narrativos, la experiencia es extremadamente simple. Sin embargo, la atmósfera y el diseño visual logra transmitir muy bien la situación de desesperanza en la que se encuentra este mundo. Es como leer una novela de fantasía oscura a la luz de una vela, o mejor aún, escuchar un épico relato de un veterano de mil batallas que ya lo vio todo. Porque sí, gran parte de este mérito se lo lleva el gran trabajo de actuación de voz que resulta genuinamente excelente, dándole una personalidad abrumadora al consejero que nos acompaña a lo largo de toda la travesía. Además, el juego se ve bien, con edificios detallados, modelados de héroes y enemigos muy bien logrados y una banda sonora que acompaña de forma discreta.

El verdadero corazón de Crown of Greed, y su mayor riesgo, radica en las mecánicas de control indirecto. A diferencia de cualquier RTS clásico donde debemos seleccionar a un grupo de tropas para ordenarles atacar a un enemigo, aquí todo pasa por la ‘voluntad’ de los héroes. Para cualquiera que no haya probado Majesty, muy probablemente sentirá un choque brutal durante las primeras horas. Esto se debe a que no podemos ordenar a nadie que ataque, se mueva o defienda. Dicho de otro modo, intentar que nuestro ejército haga lo que queramos es como intentar pastorear gatos, con la diferencia de que en lugar de adorables bolas de pelos tenemos mercenarios con problemas de actitud. Es desconcertante al principio, pero satisfactorio cuando uno aprende a mover los hilos invisibles del poder.

Entender que es lo que motiva a los aventureros y héroes que deambulan por la ciudad es la clave de todo. Cada soldado, hechicero o explorador está controlado por una Inteligencia Artificial con sus propias motivaciones que generalmente se resumen en una sola palabra: codicia. Ellos no luchan por la gloria del reino ni por lealtad hacia la corona, sino que lo hacen para llenar sus propios bolsillos. Una vez contratados sus servicios, podemos verlos paseando por las calles, visitando la taberna para beber, explorando el mapa a su antojo, y rebuscando oro en cofres abandonados para comprar mejor equipo en la herrería. Esta desconexión para con las unidades genera una dinámica realmente interesante donde dependemos de seres independientes que tienen sus propias agendas diarias.

Crown of Greed Análisis

A fin de que los héroes consideren mover un dedo en la dirección correcta, se debe hacer un inteligente uso del sistema de contratos. Por ejemplo, si una horda de no muertos atacan constantemente una granja ubicada al norte del mapa, la única forma de salvarla es poner una bolsa de oro sobre la cabeza de nuestros enemigos. De más está decir que cuanto más bajo sea el botín, menos interés en completar la gesta. Nuestra influencia en el mundo es indirecta, pero cada decisión económica tiene un impacto tangible e inmediato en la seguridad del reino, como así también en la de cada héroe. Porque además de subir de nivel y volverse más fuerte, también podrá comprar pociones curativas y equipamiento de mayor calidad.

Más allá de manipular a los mercenarios, nuestro papel activo recae en el diseño y la gestión del reino. El aspecto de construcción de ciudades está muy bien integrado y requiere de planificación. Construir gremios específicos nos permite reclutar a distintos tipos de héroes. Por otra parte la disposición de tabernas, mercados y herrerías se presentan como los engranajes que mueven la economía. No solo hace falta poner edificios para que todo quede bonito, sino que en realidad debemos dar forma a un ‘ecosistema’ comercial. Al fin y al cabo, si los héroes ganan dinero luchando pero no tienen dónde gastarlo, quedarán estancados.

Crown of Greed Review

Esta simbiosis genera una especie de economía circular, donde el dinero fluye como el agua en un molino. Para ponerlo en términos claros, hacemos uso del tesoro del reino para pagar recompensas a los héroes, quienes posteriormente llegarán a los diferentes comercios con los bolsillos llenos para comprar pociones y espadas. Luego los cobradores de impuestos recolectan una parte de las ganancias de esas tiendas y las arcas comienzan a llenarse nuevamente, lo que permite emitir nuevos contratos. Si bien este es uno de los desafíos más estimulantes del juego, la verdad es que no resulta para nada difícil poner en marcha esta rueda. Y una vez comienza a andar, nada la detiene.

La necesidad de poner en marcha esta economía aceitada se hace evidente cuando el entorno revela su verdadera agresividad. La defensa y la supervivencia son pilares constantes, ya que el mapa nunca deja de arrojar hordas enemigas y criaturas cada vez más peligrosas. No hay un momento de paz real. Ver como un jefe avanza hacia a las puertas del castillo genera cierto nerviosismo ya que si dicha estructura cae, perdemos la misión. Lamentablemente, todo esto se diluye rápidamente ya que no pasa mucho tiempo hasta que el oro fluye como el agua. Entonces, fijar contratos estúpidamente lucrativos ya no es un problema, lo que nos asegura que nuestros mejores guerreros -generalmente- estén ahí cuando los necesitemos.

Crown of Greed Reseña

Además de lo mencionado, Crown of Greed presenta algunas barreras que empañan lo que podría ser una experiencia mucho más redonda. El título a veces falla en explicar la profundidad de las mecánicas de incentivos. En cuanto al ritmo, por momentos se siente abrumador con un ciclo de día y noche avanza a una velocidad vertiginosa. Tampoco puedo dejar de mencionar la interfaz de usuario la cual encontré tosca y poco intuitiva. No obstante, creo que uno de los mayores inconvenientes es la facilidad con que se puede romper la economía. Llegado un punto todo se resume a construir 5 o 6 gremios de guerreros, poner la partida al doble de velocidad y olvidarse de todo.

A estas asperezas de diseño se suma un gran talón de Aquiles: los fallos en la Inteligencia Artificial. Al depender al cien por ciento de la IA de los súbditos, cuando esta no se comporta con coherencia, el impacto es devastador. Hubo momentos en mi partida donde héroes de alto nivel llegaron a ignorar recompensas astronómicas por salvar un edificio vital, eligiendo perseguir a un esqueleto inofensivo de una punta del mapa a la otra o simplemente irse a dormir a la posada. Estos comportamientos erráticos, que claramente están muy lejos de sentirse como decisiones de diseño, rompen la ilusión de libre albedrío que el juego pretende crear. Pero peor aún, terminan sintiéndose como castigos por errores que en realidad nunca se cometieron.

Mi tiempo en el trono de Rodovia se sintió como un viaje nostálgico lleno de luces y sombras. Crown of Greed es un título con alma que toma la antorcha de Majesty, y lo hace muy bien a pesar de dar algunos tropezones. Cuando el ecosistema funciona, ver como la ciudad prospera bajo nuestra guía invisible es sumamente gratificante y adictivo. Por contraparte, cuando las cosas no van como se supone, se dejan entrever las costuras del reino. BLUM Entertainment parte con una base excepcionalmente sólida, pero necesita seguir puliendo el título, especialmente a fin de balancear la economía y el comportamiento de sus héroes. Por lo demás, es una obra interesante, divertida y -en cierto punto- original que se deja disfrutar, por mucho que se deba hacer la vista a un lado en determinadas ocasiones.


Portada del juego

CROWN OF GREED

BLUM ENTERTAINMENT

Distribuye: PlayWay
Plataformas: Steam
Lanzamiento: 31 de Marzo de 2026
Género: Estrategia, Gestión, Construcción de ciudades

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STARFIELD: FREE LANES + TERRAN ARMADA – Análisis https://ordenpixel.com/starfield-free-lanes-terran-armada-analisis/ Sat, 18 Apr 2026 16:40:34 +0000 https://ordenpixel.com/?p=17775 Casi tres años después del lanzamiento de Starfield, Bethesda nos trae una segunda expansión que si bien no resulta excepcional ofrece un más que buen incentivo para regresar a este universo Mientras seguimos esperando a que The Elder Scrolls VI nos de nuevas señales de vida, Bethesda nos invita a regresar a su odisea espacial. […]

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Casi tres años después del lanzamiento de Starfield, Bethesda nos trae una segunda expansión que si bien no resulta excepcional ofrece un más que buen incentivo para regresar a este universo

Mientras seguimos esperando a que The Elder Scrolls VI nos de nuevas señales de vida, Bethesda nos invita a regresar a su odisea espacial. Con el reciente lanzamiento de la versión en PlayStation 5, Starfield se convierte una vez más en el el centro de atención, a casi tres años de su lanzamiento, gracias a la actualización Free Lanes y a un nuevo DLC de pago titulado Terran Armada. De este modo, el título que generó varias reacciones mixtas en su debut, vuelve con varios cambios y mejoras en su calidad de vida, además de ofrecer la oportunidad a todo un nuevo público de disfrutar de lo que -hasta ahora- se erigía como uno de los ‘grandes exclusivos’ de Xbox.

Por supuesto, la primera pregunta que suele manifestarse es la de siempre: ¿Es suficiente para convencer a aquellos a quienes Starfield dejó un mal sabor de boca en su momento? Desde mi perspectiva, la respuesta es simple, breve, clara y sencilla: No. Buenas noches y gracias. Pero, como dijo Jack ‘vayamos por partes’. Por un lado tenemos la actualización Free Lanes. La misma es gratuita, está disponible para todos los jugadores independientemente de la versión del juego que tengan y gira alrededor de dos ejes centrales como lo son el crafteo y navegación espacial, añadiendo importantes novedades. Si bien considero que nada de esto cambiar radicalmente la experiencia base, no puedo dejar de reconocer que son agregados bien recibidos para alguien que dedicó un buen puñado de horas a recorrer el espacio.

Respecto al crafteo, el juego suma toda una nueva categoría de ítems legendarios ideales para las etapas más avanzadas del juego. Con esto se añaden nuevos materiales y formas de progresar en esta rama de habilidades. La otra parte de esta actualización es la navegación espacial, uno de los grandes puntos flojos que tenía el juego base. Dicha mecánica se sentía vacía, sin mucha libertad ni tampoco mucho que hacer. Con Free Lanes esto se corrige y ahora navegar de un sistema a otro, o visitar diferentes planetas se convierte en una experiencia en sí mismo ya que podemos participar de distintos eventos y conocer nuevos personajes. Esto es, sin duda, el punto más fuerte de este contenido ya que arregla una de las grandes carencias que tenía Starfield en su lanzamiento.

Starfield Terran Armada Review

Con este último cambio en particular, el espacio se siente menos vacío. Ahora existe un incentivo real para navegar y recorrerlo. Podemos ir de planeta en planeta libremente sin necesidad de acceder al mapa estelar. Eso sí, las transiciones de aterrizaje y despegue aún actúan como pantallas de carga disfrazadas. Estas cosas son buenas, pero tampoco cambian radicalmente el juego. Con esto quiero decir que los cambios de Free Lanes difícilmente logren cambiar el punto de vista de aquellos que quedaron desencantados con Starfield.

Me refiero a que una vez se tiene una opinión formada, es realmente complicado hacer que la misma cambie. Se nota que hay un esfuerzo por parte de Bethesda para ‘convertir’ y hacer que la visión sobre el juego cambia completamente. Sin embargo, puedo aseverar que quienes no disfrutaron de la experiencia original, poco encontrarán aquí. En el otro lado de la balanza, los que dedicamos decenas de horas al juego base, ahora tenemos una versión de Starfield mucho mejor, y más pulida y profunda. Pero aún así, al final del día se trata del mismo juego del que supieron enamorarse en su momento.

Starfield Terran Armada Reseña

En cuanto al DLC Terran Armada es básicamente una cadena de misiones con una estructura similar a las de otras facciones. Aquí en concreto debemos hacer frente a una misteriosa agrupación que usa robots como fuerza de choque que nos acosan constantemente en forma de incursiones aleatorias que pueden repetirse para obtener mejor equipo. El problema reside en las restricciones que imponen, como no poder viajar rápidamente dentro de un sistema estelar hasta haber eliminado todas las amenazas, lo que se traduce más una molestia que otra cosa. Por suerte, podemos configurar la frecuencia de las Incursiones opcionales. Entonces, si empiezan a cansar, se puede solucionar fácilmente. A esto se suma Delta, un robot que se une a nuestra tripulación, funcionando además como un vehículo para conocer más detalles acerca de la Armada Terrana y su fuerza militar.

En Terran Armada, Bethesda adopta un enfoque similar al de Shattered Space. Dicho de otro modo, es más de lo mismo y si bien tiene algunos puntos a destacar hay otros que resultan un tanto decepcionantes. Por ejemplo, aquí no se añade una nueva ubicación como en el anterior DLC, sino que todo gira en torno a las incursiones. A decir verdad, es un concepto interesante, breve, pero que se deja disfrutar. Eso sí, brilla más por el contenido secundario que lo acompaña que por la campaña principal en sí misma. Nada del otro mundo, y definitivamente sin llegar al nivel de la expansión previa. Aún así, con sus más y con sus menos, funciona como una más que bienvenida excusa para volver a sumergirse en este RPG espacial del que todavía podemos esperar algunas cosas.

Starfield Terran Armada Análisis

Free Lanes + Terran Armada no es un contenido revolucionario. Tampoco llega para convencer a todos aquellos que no disfrutaron del juego en su momento de que ahora si vale la pena darle una oportunidad. No obstante, para quienes se sumergieron en este universo dejando de lado cualquier tipo de prejuicios, es una excusa más que decente para regresar. Puede que sea más de lo mismo pero es, cuanto menos, una sólida adición que logra mantener el interés de los más comprometidos con la experiencia. Los cambios que traen tanto el DLC como el parche son más que bienvenidos y, si bien no añade nada súper profundo y extenso, hace que valga la pena volver a darse una vuelta por Starfield.


Portada del juego

STARFIELD: TERRAN ARMADA

BETHESDA GAME STUDIO

Distribuye: Bethesda Softworks
Lanzamiento: 7 de Abril de 2026
Género: RPG, Acción, Shooter

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LEGACY OF KAIN: ASCENDANCE – Análisis https://ordenpixel.com/legacy-of-kain-ascendance-analisis/ Sun, 05 Apr 2026 20:07:06 +0000 https://ordenpixel.com/?p=15973 Ascendance nos regresa a Nosgoth sin reinventarla sino expandiendo su legado con aciertos y limitaciones que lo vuelven tan interesante como inaccesible Cuando hablamos de ‘regresos’ en el mundo del gaming, me gusta poner a los juegos dentro de tres categorías. Por un lado están los que se celebran, por el otro los que no […]

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Ascendance nos regresa a Nosgoth sin reinventarla sino expandiendo su legado con aciertos y limitaciones que lo vuelven tan interesante como inaccesible

Cuando hablamos de ‘regresos’ en el mundo del gaming, me gusta poner a los juegos dentro de tres categorías. Por un lado están los que se celebran, por el otro los que no nos dicen nada y están aquellos que llegan con cautela. En esta última es donde se ubica Legacy of Kain: Ascendance. Sucede que el título desarrollado por Bit Bot Media carga con el enorme peso de las alas de una de las sagas más densas, complejas y queridas del medio. Volver a Nosgoth nunca es una tarea sencilla porque implica enfrentar no solo a un legado sino también a las expectativas de aquellos que atesoramos la obra durante más de dos décadas. Y es en ese intento de insuflar vida a la saga que tenemos un videojuego que no busca reconstruir la historia, sino hacerla latir al igual que antaño, pero reinterpretándola desde un lugar inesperado.

Legacy of Kain: Ascendance nos lleva nuevamente al decadente mundo de Nosgoth, concretamente a un punto narrativo ubicado antes de los acontecimientos de Soul Reaver, y entrelazándose directamente con los acontecimientos del cómic The Dead Shall Rise. No funciona como reinicio o una historia independiente, sino como la continuación de ese relato introduciendo a una nueva protagonista: Elaleth, la hermana de Raziel, cuya presencia abre nuevas grietas dentro del ya fragmentado entramado de la saga. Las tensiones entre linajes, las fracturas temporales y los intentos por reinterpretar eventos del pasado funcionan como ejes centrales de una trama que desea encontrar su lugar dando coherencia a su red narrativa.

A lo largo de la aventura, iteramos entre tres personajes, Elaleth, Raziel y Kain, cada uno con pequeñas diferencias a la hora de ejecutar acciones o ataques. Sin embargo, esa diversidad es más estética o referencial que funcional, ya que mecánicamente se queda peligrosamente en la superficie. Pese a ello se llega a apreciar una diferencia marcada en el modo de avance de cada uno, aunque los movimientos resultan básicos, carentes de evolución, y sin ningún tipo de elemento que profundice el combate. Resulta particularmente llamativo, e incluso desconcertante, que no exista siquiera la posibilidad de enlazar dos o tres golpes en secuencia. Todo se reduce a ataques lineales, de izquierda a derecha, o variantes aéreas. Ahí es donde aparece otro inconveniente: los hitboxes. Ajustados en enemigos y erráticos en nuestro arsenal.

El resultado de esto es una sensación constante de desajuste, donde golpear no siempre depende de la habilidad sino de la tolerancia a la frustración o un acercamiento casi suicida hacia los enemigos. Esto se agrava con la presencia de enemigos aéreos que rozan lo irritante. No sentía una molestia tan insistente desde los enemigos voladores de Ninja Gaiden o las infames medusas de Symphony of the Night, cuyo diseño se pensó no para desafiar sino para desgastar. Además, el bestiario es reducido y repetitivo, aunque desafiante cuando nos cruzamos con un mix de enemigos en un mismo lugar. En dichos momentos es más que necesario utilizar todos los movimientos disponibles ya que la intención del título es que uno domine los controles y el alcance de las esquivas, saltos y ataques.

En lo sonoro es donde Legacy of Kain: Ascendance encuentra uno de sus puntos más sólidos. Parece como si en Bit Bot Media entendieran que ahí no podían permitirse fallar. Esto se nota particularmente en el regreso de las voces originales, lo cual es mucho más que un simple gesto nostálgico. La presencia de Michael Bell como Raziel deja entrever el ineludible paso del tiempo. Hay un desgaste natural en el timbre de voz, una madurez que ya no puede ocultarse. Sin embargo, lejos de jugar en contra, esa erosión aporta una interesante capa al personaje, sobre todo en su etapa vampírica. Parece como si su voz también cargase con el peso de lo vivido. Sigue siendo el mismo personaje que ya conocemos, solo que más cansado e incluso ganando cierto destello de humanidad en su tragedia.

Legacy of Kain: Ascendance Review

Por su parte, Simon Templeman se mantiene imponente. Su interpretación hace que Kain conserve esa cadencia monárquica, con un tono afilado que destila superioridad y desprecio con una naturalidad inquietante. Cada línea no solo se escucha, se impone. A este regreso también se suma Anna Gunn que hace lo propio con Ariel, aportando una vez más esa carga etérea y melancólica que siempre definió al personaje. El resto del elenco, incluso en sus apariciones más breves, demuestran un nivel de compromiso notable. Un claro ejemplo de esto, son las voces de los Sarafan que irrumpen con interpretaciones cargadas de intención demostrando que en el título hay una coherencia tonal que destaca principalmente por su emoción.

La banda sonora a cargo de Klayton (conocido por proyectos como Celldweller y Scandroid), es muy buena. El genio del autor, cuyo sello marcado por la fusión de rock y electrónica atravesada por sintetizadores, se encuentra presente pero contenido. No invade ni sobrecarga, sino que adopta un carácter más moderno, pero sin romper con la esencia de la saga. Hay ecos claros de Legacy of Kain: Soul Reaver; pequeñas resonancias que remiten a aquella identidad sonora cargada de misticismo y dramatismo. Algunas piezas apuntan a la acción con intensidad, mientras otras sostienen una atmósfera densa de corte teatral. En lo personal, me quedo con Blind Devotion, The Crypt Calls, Resurrection of the Lieutenants y Elaleth’s Ascension. Sin lugar a dudas, el apartado más potente del título.

Legacy of Kain: Ascendance Análisis

En cuanto a su propuesta visual, Ascendance no busca deslumbrar. Desde mi punto de vista, es un juego que pretende se mantiene coherente con el universo que representa. La paleta de colores responde a esa identidad con tonos apagados que dominan la escena, pero irrumpidos por rojos, verdes y violáceos que generan un contraste vibrante. El pixel art es detallado y efectivo, con claras reminiscencias a Castlevania. De más está decir que la inspiración no permanece oculta ya que se encuentra presente en la forma en la que los personajes se desplazan. Parece como si levitasen sobre el escenario, dejando tras de sí estelas al atacar o ejecutar un dash, evocando inevitablemente a Alucard.

El diseño de niveles, en cambio, presenta irregularidades aunque paradójicamente no siempre juegan en contra. Algunos escenarios rozan lo básico, con amenazas que se limitan a simples soldados y peligros ambientales, mientras que en otros la complejidad aumenta combinando superficies, enemigos y algo de verticalidad. Estas variantes aportan algo de dinamismo obligando a que uno deba adaptarse, especialmente cuando el diseño vertical cobra protagonismo y transforma el desplazamiento en un desafío constante. Entre los entornos hay uno que destaca precisamente por su austeridad. Se trata de un nivel completamente a oscuras, donde las siluetas en primer plano permiten intuir que ocurre. La primera reacción que tuve fue de desconfianza, pero funcionó muy bien. Esa decisión arriesgada me dio ganas de ver ese concepto explorado con mayor profundidad en el título.

Pero, ¿Qué ocurre con la composición? Legacy of Kain: Ascendance se sostiene como un plataformero 2D de desplazamiento lateral, pero la experiencia no se limita a eso. Las secuencias narrativas introducen ilustraciones animadas de los personajes que acompañan los diálogos. En determinados momentos el juego rompe su estructura y transiciona a escenas recreadas en 3D con una estética que remite a la era de PlayStation, con ese acabado tosco. Y, por si fuera poco, también se suman intervenciones puntuales de secuencias de animación que toman las riendas a fin de ilustrar con gran maestría eventos del pasado de la saga.

Legacy of Kain: Ascendance Reseña

En este sentido, la intención de Bit Bot Media es construir una obra que dialogue con distintas épocas y lenguajes visuales. Sin embargo, esa variedad no siempre se traduce en cohesión. Más que una fusión orgánica, lo que emerge del abismo es una superposición de ideas que, si bien resultan interesantes por separado, rara vez terminan de integrarse en una identidad visual completamente sólida. Esto se debe en gran medida a su duración. Aun así, en esta variedad de estilos, también hay algo valioso que rescatar. Me refiero a la sensación de estar frente a un proyecto que realmente busca experimentar dando rienda suelta a las dotes de creatividad del equipo, aunque no siempre logra mantenerse en la misma sintonía.

Legacy of Kain: Ascendance no le habla al jugador casual, ni siquiera al curioso que alguna vez rozó la saga. Le habla al devoto, a ese que no solo recuerda a Nosgoth, sino que lo estudia, que sigue sus líneas temporales, paradojas y heridas narrativas como si fueran propias. En ese sentido, la obra se siente como una extensión directa del cómic aniversario que como un videojuego autónomo. Esto puede resultar hostil para quien no esté alineado con ese recorrido previo. La inclusión de Elaleth no funciona como presentación, sino como continuidad, y eso puede dejar a muchos jugadores fuera de eje. Como seguidor de la franquicia me resulta difícil recomendarlo fuera de ese círculo, porque lo más probable es que un recién llegado a este universo no sienta que el título intrigue sino que expulse.

En definitiva, Legacy of Kain: Ascendance existe en tensión constante entre lo que fue la saga en su momento, lo que propone ahora y lo que los seguidores esperan. Tiene ideas interesantes, momentos valiosos, y un apartado sonoro que roza lo excepcional, pero también arrastra limitaciones que afectan su impacto general. No es el regreso que esperaba, ni tampoco un punto de entrada viable. Sin embargo el juego lo sabe perfectamente y tampoco es lo que busca. Estamos ante una pieza complementaria que continúa con este resucitar de la franquicia tras poco más de veinte años de inactividad en su trama principal. Un complemento que busca llenar los huecos en el guión introduciendo nuevos personajes y subtramas. El título es para quienes miran a Nosgoth no como un recuerdo, sino como un rompecabezas aún incompleto que esperamos poder completar tarde o temprano.


Portada del juego

LEGACY OF KAIN: ASCENDANCE

BIT BOT MEDIA

Distribuye: Crystal Dynamics
Lanzamiento: 31 de Marzo de 2026
Género: Aventuras, Acción, Plataformas

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NORSE: OATH OF BLOOD – Análisis https://ordenpixel.com/norse-oath-of-blood-analisis/ Wed, 01 Apr 2026 09:55:29 +0000 https://ordenpixel.com/?p=15946 La saga nórdica de Arctic Hazard apuesta a lo seguro mezclando combate táctico, gestión y una historia de venganza que se deja disfrutar pero que no está exenta tropezones técnicos Las antiguas sagas nórdicas eran crónicas de linajes, deudas de sangre, mitología y del peso ineludible del destino. Textos que con el paso de los […]

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La saga nórdica de Arctic Hazard apuesta a lo seguro mezclando combate táctico, gestión y una historia de venganza que se deja disfrutar pero que no está exenta tropezones técnicos

Las antiguas sagas nórdicas eran crónicas de linajes, deudas de sangre, mitología y del peso ineludible del destino. Textos que con el paso de los años permanecieron en la memoria de los escaldos para evitar que el honor de un hombre muriese con su último aliento. Estas historias, que oscilan entre la brutalidad más absoluta y una melancolía profunda, conforman la base de innumerables obras modernas, pero muy pocas logran capturar esa esencia despojada de adornos fantásticos. En el caso de Norse: Oath of Blood, el equipo de Arctic Hazard logra llevar todo eso a un entorno digital donde el acero pesa tanto como la palabra, planteando una narrativa que gira en torno al sentimiento de justicia y venganza en un mundo que no perdona la debilidad.

En el epicentro de este relato tenemos a Gunnar, un joven guerrero cuya apacible vida cambia de forma súbita quedando exiliado tras el asesinato de su padre a manos de Steinarr Far-Spear. De este modo, nuestro protagonista deberá rehacer su vida lejos de casa, mientras se convierte en el recipiente de una venganza que lo impulsa a seguir adelante. La trama, escrita por Giles Kristian, intenta huir del tropo del ‘héroe elegido’ para presentarnos a un hombre común que busca cobrar una deuda de sangre. Sin embargo, esto no es algo que siempre logra con efectividad. Me refiero a que si bien este enfoque humano es realmente interesante, la historia en general resulta plana y predecible. Esto provoca que el guión se sienta -en ocasiones demasiado encorsetado, sin permitirse ir más allá de la sed de vendetta.

Norse: Oath of Blood pretende reflejar un mundo con suma precisión histórica, pero añadiendo ciertos toques o referencias a la mitología nórdica. Es decir, no tenemos gigantes o valkirias dando vueltas por ahí, sino que dichas cuestiones se integran a la narrativa de forma orgánica. No obstante, el impulso de venganza de Gunnar no surge por su devoción a Odín, sino por el hecho de que lo perdió todo a manos de un traidor. Es interesante cómo estos temas de fe y religión están insinuados y plasmados, sin que interfieran en la jugabilidad añadiendo habilidades o poderes locos. Puede que esto aplane un poco la propuesta, pero el juego busca retratar la crudeza del combate cuerpo a cuerpo, el choque del acero y el ingenio táctico por encima de cualquier otra cosa.

El combate táctico -apodado como Axe-COM– resulta satisfactorio aunque no muy demandante. Si bien posicionamiento es crítico ya que podemos considerar a un guerrero aislado como muerto, es realmente anecdótico llegar a ese tipo de situaciones. Al igual que en otros juegos del género, los ataques por la espalda, el flanqueo, y las alturas influyen en la precisión o cantidad de daño que podemos provocar. También podemos hacer uso del entorno, concretamente de lanzas o hachas desperdigadas por ahí, que podemos arrojar a los enemigos. Más allá de eso, es importante contar con buen equipamiento y una buena planificación. En lo personal, al inicio lo encontré bastante entretenido, pero pasadas unas diez horas de juego, la falta de nuevas capas hizo que el sistema pierda frescura, al punto de volverse predecible.

Lo único que añade cierto peso es que la muerte de los integrantes de nuestro grupo es permanente. Este es, sin duda, el elemento que mantiene la tensión en niveles máximos durante cada turno. Cada seguidor que se suma al grupo tiene el potencial de convertirse en un veterano indispensable, pero también puede desaparecer para siempre por un error de cálculo o un golpe crítico infortunado. Esta mecánica invita al análisis antes de lanzar a nuestro berserker de cabeza a una refriega. También provoca que cada baja se sienta como la pérdida de un recurso irrecuperable. No obstante, la tensión puede verse empañada cuando un guerrero clave muere por situaciones poco claras en el campo de batalla, generando una frustración que rompe la conexión que el juego intenta construir.

Norse: Oath of Blood Análisis

Por otra parte, Norse: Oath of Blood se para sobre una meseta de dificultad antes de lo deseado. Durante las etapas iniciales, la sensación de vulnerabilidad de Gunnar y sus aliados es palpable, por lo que hace falta exprimir cada recurso disponible. El tema es que cuando logramos equipar a nuestro equipo de vikingos con armamento de calidad y nos acostumbramos al comportamiento predecible de la inteligencia artificial, el reto se diluye notablemente. Esto se debe a que los enemigos rara vez introducen variantes en sus tácticas. De hecho, en reiteradas ocasiones se exponen a ataques de forma abierta o se quedan paralizados sin mover un músculo por evitar su muerte. Al final, los encuentros terminan por sentirse como una rutina de limpieza que como las batallas desesperadas que la narrativa intenta vender.

Más allá de la batalla, Gunnar debe liderar y construir un asentamiento para probar que es digno de reclamar el trono de su difunto padre. Este sistema pretende añadir una capa de complejidad a la propuesta, pero desde mi perspectiva se queda a medias tintas. Mediante la obtención de recursos podemos construir edificios para asegurarnos que nuestra banda de guerra tenga el equipo y la moral necesarios para seguir adelante. Esta faceta del juego intenta aportar cierto peso estratégico a la campaña pero resulta extremadamente chato y poco interesante. Prácticamente no podemos tomar decisiones y las pocas que hay se reducen a construir determinados edificios. No existen los dilemas morales ni problemas de descontento por no contar con suficientes alimentos. Es algo que está ahí para pasar el rato entre misión y misión.

La estructura de la campaña es marcadamente lineal, siguiendo los pasos de Gunnar en su búsqueda de justicia de forma casi inamovible. Si bien esta decisión permite que la narrativa se desarrolle con el ritmo de una novela histórica, limita drásticamente nuestra agencia sobre el mundo que nos rodea. No hay espacio para la exploración libre de las tierras nórdicas ni para decidir alianzas alternativas que puedan cambiar el desenlace de la historia. Dicho de otro modo, somos como el pasajero de un tren con destino predeterminado, donde ni siquiera un desperfecto en las vías puede suponer una alteración. Esta falta de ramificaciones reduce considerablemente la rejugabilidad, ya que una segunda partida ofrece exactamente los mismos hitos narrativos y encuentros, dejando poco margen para la sorpresa.

Norse: Oath of Blood Review

En cuanto al diseño de las misiones, se percibe un esfuerzo por recrear escenarios atmosféricos y visualmente coherentes con el norte de Europa. Antes de entrar en combate, podemos explorar ligeramente los entornos en busca de cofres de tesoro o recursos. El problema es que los objetivos carecen de variedad. La gran mayoría de las tareas se resumen en eliminar a todos los enemigos de un mapa y poco más. Se echa en falta algo más de variedad. Por ejemplo, en un momento aparece un jefe que presenta mecánicas diferentes y realmente esperaba ver más situaciones así pero se trató tan sólo de un segmento aislado. Al final, la repetición de los mismos esquemas de victoria hace que los bellos paisajes se conviertan en el telón de fondo para la monotonía.

Un punto en el que Arctic Hazard da un fuerte tropiezo, es en la ejecución técnica. Lamentablemente es el punto donde el juego muestra sus mayores grietas y/o costuras. En lo personal, me resultó imposible ignorar la presencia de múltiples bugs que afectaron mi experiencia de forma directa. Uno de los más graves me impidió avanzar ya que los enemigos no reaccionaban lo que me obligó a rebuscar por foros a fin de descubrir si existía un modo de evadir este bloqueo. Si bien es algo que logré resolver, la sensación de que todo podía romperse de un momento a otro siempre estuvo latente. Estos errores, se sienten como el fruto de un lanzamiento apresurado. Y si bien es cierto que el equipo de desarrollo solucionó varios de estos inconvenientes, dejan en evidencia una clara falta de pulido.

Estos problemas de optimización también lastran el ritmo de la partida. Las transiciones entre la calma del asentamiento y el fragor de la batalla presentan tiempos de carga resultan inusualmente largos. En cuanto a los menús del asentamiento, resultan confusos y exasperantes. También sucede que en ocasiones el equipamiento que podemos asignar a nuestro equipo desaparece y en otras ocasiones se duplica. Toda esta falta de agilidad técnica obliga a reiniciar misiones e incluso el juego, diluyendo la urgencia en la cruzada de la venganza de Gunnar. Todas estas cuestiones convierten al título en una experiencia algo lenta y, por momentos, tediosa.

En cuanto al apartado audiovisual es una moneda de dos caras que define perfectamente la irregularidad del título. Por un lado, la banda sonora es realmente buena y evocadora. Hace uso de instrumentos de época para crear una atmósfera de tensión y melancolía. Todo apoyado por un doblaje que aporta a cada uno de los personajes principales de una presencia imponente. Por otro lado, la optimización gráfica es deficiente, ya que juego sufre de caídas de frames y un stuttering persistente que no se corresponde con el nivel de detalle visual que muestra. Esta disonancia entre termina por dejar manchas en un título que con algo más de tiempo podría haber llegado a su debut en un mejor estado.

Norse: Oath of Blood Reseña

Norse: Oath of Blood se queda como una obra con alma literaria pero con una ejecución técnica que le impide alcanzar la grandeza. La historia de venganza de Gunnar funciona, pero resulta predecible. En cuanto al combate táctico está construido sobre los cimientos del género, pero adolece de falta de variedad y problemas de ritmo. Finalmente, la capa de gestión encuentra su justificación en la narrativa, pero no aporta nada memorable a una experiencia lineal que se siente agridulce. A día de hoy, Arctic Hazard resolvió muchos problemas, pero me cuesta recomendar el título. Para disfrutarlo hace falta hacer la vista gorda en varias ocasiones y estar dispuestos a perdonar la tosquedad técnica en favor de un relato que, aunque honesto en sus intenciones, se queda como un diamante en bruto al que le falta bastante pulido necesario para brillar junto a sus pares.


Portada del juego

NORSE: OATH OF BLOOD

ARTIC HAZARD

Distribuye: Tripwire Presents
Lanzamiento: 17 de Febrero de 2026
Género: Estrategia por turnos, Aventuras, Gestión

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STARSHIP TROOPERS: ULTIMATE BUG WAR! – Análisis https://ordenpixel.com/starship-troopers-ultimate-bug-war-analisis/ Wed, 25 Mar 2026 20:01:42 +0000 https://ordenpixel.com/?p=15894 Auroch Digital nos trae un shooter sólido, divertido y con mucha sangre verde, que toma lo mejor del universo Starship Troopers y lo convierte en la herramienta de reclutamiento definitiva En un mercado saturado de shooters que se vuelcan hacia las experiencias cooperativas, Starship Troopers: Ultimate Bug War! se anima a probar algo diferente. Lejos […]

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Auroch Digital nos trae un shooter sólido, divertido y con mucha sangre verde, que toma lo mejor del universo Starship Troopers y lo convierte en la herramienta de reclutamiento definitiva

En un mercado saturado de shooters que se vuelcan hacia las experiencias cooperativas, Starship Troopers: Ultimate Bug War! se anima a probar algo diferente. Lejos de apostar por la complejidad estratégica, por la obtención de recursos o la mejora de equipo, lo que el título de Auroch Digital ofrece es un ritmo vertiginoso y una autoconciencia envidiable. El juego abraza sus limitaciones técnicas con un estilo retro intencionado, logrando capturar el caos de las batallas de Klendathu mejor que muchos videojuegos de alto presupuesto. Lo mejor, es que hace avanzar la franquicia mirando hacia el pasado, específicamente hacia la jugabilidad directa y visceral que definió al boomer shooter y a la película de culto que con tanto cariño recordamos aquellos que ya peinamos canas.

El primer contacto que tuve Starship Troopers: Ultimate Bug War! me dejó con unas muy buenas impresiones. Luego de terminar la versión anticipada a la que tuve acceso, tenía ganas de seguir ‘haciendo mi parte’ en esta lucha de la Federación contra los insectos. Ahora, finalmente pude disfrutar al completo de una campaña compuesta por 8 misiones en compañía de personajes carismáticos y transiciones publicitarias panfletarias impregnadas de un humor ácido que busca naturalizar lo absurdo. Una suerte de exaltación del sistema de reclutamiento del Tío Sam, que nos lleva directo al frente de un campo de batalla donde se define la supervivencia de la raza humana.

Auroch Digital toma como punto de partida el filme de Paul Verhoeven y nos invita a participar de un programa de entrenamiento donde asumimos el control de Samantha Dietz para poder ver desde los ojos de la propia comandante las hazañas militares llevadas a cabo en este universo viscoso. El recorrido cuenta con varios mapas, incluyendo uno ambientado en una devastada ciudad de Buenos Aires. Nuestro objetivo consiste en defender puntos estratégicos, eliminar insectoides artilleros, además de activar defensas y estructuras. El desafío, por supuesto, implica detener a las implacables oleadas de la colmena haciendo uso de un variado arsenal que va desde escopetas hasta armas de plasma, junto con un arsenal de ‘estratagemas’ para hacer explotar cada insecto que se cruce por el camino.

Al iniciar la misión, nuestro comandante nos acompaña por radio. De ese modo vamos conociendo parte de la historia de nuestra soldado, algunos chistes y dramas. Sin embargo a lo que realmente hace falta estar atento es al bicherío que viene de un lado y otro. El balance está muy bien logrado, porque el juego no se siente agobiante. Auroch Digital parece haber encontrado un punto armónico para explotar esta experiencia y la estética sencillamente funciona de maravilla. La inmersión es total y como experiencia es divertida, y en dificultad máxima es realmente desafiante. En lo personal, recomiendo la dificultad veterano ya que permite sacarle todo el jugo a la experiencia sin que se sienta frustrante.

Pese a lo dicho, la verdad es que la verdadera experiencia Ultimate Bug War! reside en la dificultad máxima. Se siente literalmente como la película. Podemos estar defendiendo un puesto como unos campeones y que de repente aparezca un Warrior Bug que nos mata de forma instantánea por empalamiento. Esa veracidad es la síntesis del juego. Cero complicaciones. En este sentido, se nota lo mucho que el equipo de desarrollo aprendió con Warhammer 40,000: Boltgun, dónde lo que importa es la acción frenética y directa. Apuntar, disparar, y que el malo reviente. Nada de sistemas de experiencia, subida de nivel o árboles de habilidad.

Starship Troopers: Ultimate Bug War! Review

Además, de la campaña de Samantha Dietz y de las maravillosas secuencias FMV protagonizadas por Casper Van Dien, la propuesta nos ofrece la posibilidad de conocer más a fondo las estrategias de los arácnidos. Esta especie de ‘simulador’ paralelo se presenta como un agregado de color con una jugabilidad en tercera persona. Si bien se agradece el toque de originalidad, lo cierto es que esta modalidad se se torna repetitiva y no posee el mismo progreso que la campaña humana. Básicamente está enfocado en destruir todo rastro humano haciendo uso de cuchillas y escupitajos ácidos. Para este propósito podremos seleccionar modos de ataque a cuerpo a cuerpo, chorros de fuego químico o emboscadas aéreas.

Sin embargo, el ‘Bug Mode’ no termina de encajar en la fiesta. Aunque la idea de encarnar a un insecto y sembrar el pánico se siente brillante sobre el papel, la ejecución se queda en un terreno pantanoso. Esto se debe a que la jugabilidad carece de pulido y fluidez, llegando a sentirse tosca por momentos. Incluso me atrevería a decir que experimental. Aun así, funciona bien como un respiro cómico y una pieza más de ese lore inmersivo que el juego construye, introduciendo un simulador de entrenamiento para que podamos entender a nuestro enemigo. De algún modo aporta un cierto toque de variedad, pero sin animarse a ir más allá de lo que considero que podría.

Starship Troopers Ultimate Bug War! Análisis

Por lo demás, los escenarios en general se sienten vivos. La variedad progresiva de enemigos obliga a prestar constante atención hacia todos lados, porque incluso tenemos enemigos voladores, sin contar con los controladores cerebrales. Las armas se sienten muy bien y se introducen de forma progresiva a lo largo del avance de cada incursión. En cuanto a las estratagemas se sienten como una salvación y al mismo tiempo pueden cambiar la dinámica de un combate. Claro que a mayor dificultad es necesario usar todo, al mismo tiempo y de forma estratégica. De otra manera no se puede avanzar ni dos pasos en el mapa.

Starship Troopers: Ultimate Bug War! es una propuesta ideal para sentarse y disfrutar, en especial si lo que se busca es una experiencia en solitario sin complicaciones. Sin embargo, pese a su naturaleza single player siempre se siente la compañía de la comandante o de un pelotón controlado por la IA que se renueva a cada instante. Siento que es muy acertada la forma en que esto se integra a la jugabilidad. Es un factor genial que resalta la figura heróica de Dietz, ya que los soldados terminan masacrados por los bichos o vuelan por los aires a causa de las explosiones que nosotros mismos provocamos. El absurdo de la guerra en un chiste no dicho.

Starship Troopers Ultimate Bug War! Reseña

Las transiciones propagandistas de la federación son excelentes. Se disfrutan muchísimo, divierten y están tan bien producidas que son un lujo luego de cada misión. Emocionantes e inspiradoras para lavarnos el cerebro igual que los bichos. La metanarrativa muy original ya que el juego funciona como un programa de reclutamiento para formarnos como un futuro soldado de la Federación. Una clase magistral de propaganda y publicidad. Hace añares que no me divertía tanto jugando la campaña de un shooter y Starship Troopers: Ultimate Bug War! me ofreció eso y más. Es un respiro de los malos hábitos actuales y un recordatorio de que la buena sustancia y la consistencia es más que suficiente para dar vida a una propuesta coherente, sin pretensiones, y que va directo al grano. Definitivamente recomendado.


Portada del juego

STARSHIP TROOPERS: ULTIMATE BUG WAR!

AUROCH DIGITAL

Distribuye: Dotemu
Lanzamiento: 16 de Marzo de 2026
Género: FPS, Acción, Aventuras

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GO SLIMEY GO! – Análisis https://ordenpixel.com/go-slimey-go-analisis/ Sat, 21 Mar 2026 12:56:03 +0000 https://ordenpixel.com/?p=15814 En la simpleza de un salto bien medido, Go Slimey Go! demuestra que una caída es la invitación a intentarlo una vez más dejando en claro que persistir también es avanzar Hay algo fascinante en los juegos que capturan la esencia de clásicos sin limitarse a imitarlos. Es por ello que, antes incluso de analizarlo […]

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En la simpleza de un salto bien medido, Go Slimey Go! demuestra que una caída es la invitación a intentarlo una vez más dejando en claro que persistir también es avanzar

Hay algo fascinante en los juegos que capturan la esencia de clásicos sin limitarse a imitarlos. Es por ello que, antes incluso de analizarlo en profundidad, Go Slimey Go! ya se estaba haciendo notar. En el marco de la EVA 2025, el título no solo logró destacar entre decenas de propuestas independientes, sino que además obtuvo premios, captando rápidamente la atención del público y la escena local. Pero más allá de dichos reconocimientos, lo interesante es que al probarlo, me bastaron sólo un par de minutos para entender que no se trataba solo de otro plataformero con estética retro, sino de una experiencia que encontraba en la simpleza su mayor fortaleza. Esa primera impresión, construida con joystick en mano, saltos ajustados y vidas perdidas marcaron no solo una sonrisa en mi rostro, sino que me dejaron con ganas de regresar a este videojuego e intentarlo una vez más.

La historia de Go Slimey Go! adopta un enfoque sencillo pero efectivo. Slimey es una pequeña criatura viscosa que se embarca en un viaje aparentemente inocente: reunirse con sus amigos para disfrutar de una merienda. Sin embargo, su travesía pronto se transforma en una aventura llena de obstáculos, enemigos y escenarios que ponen a prueba nuestra habilidad y paciencia. El mundo en el que se desarrolla el juego está envuelto en un conflicto entre fuerzas del bien y del mal, una guerra que se libra en segundo plano. Este detalle, aunque narrativamente secundario, aporta un contraste ligero al protagonista demostrando que no es un héroe ni un salvador, es tan solo una pequeña criatura que atraviesa ese caos casi por accidente. Al fin y al cabo, solo quiere juntarse a tomar unos buenos mates.

La verdadera esencia del título radica en su jugabilidad que adopta la filosofía clásica del género de plataformas estableciendo mecánicas claras con controles simples y un diseño de niveles que exige precisión. Slimey puede rebotar, deslizarse y aprovechar superficies para impulsarse, lo que convierte cada sección del escenario en una pequeña prueba de cálculo y timing. El progreso se centra en dominar el movimiento y la física del personaje a lo largo de los escenarios que poco a poco introducen nuevas variantes de obstáculos y situaciones que obligan a reaccionar con precisión. Afortunadamente la curva de aprendizaje está muy bien medida y poco a poco se combinan las plataformas móviles con enemigos ubicados estratégicamente o artefactos punzantes.

Sin embargo, es en esa misma fidelidad a su núcleo donde empiezan a aparecer ciertas limitaciones. A medida que el juego avanza, la evolución de las mecánicas tiende a estabilizarse más de lo esperado. Durante varios niveles, la experiencia se apoya demasiado en lo aprendido, generando una sensación de meseta en el ritmo. A esto se suma el hecho de que la variedad de enemigos es bastante acotada y que reutilizan sus patrones. Esto no afecta a la jugabilidad base, pero sí le resta frescura especialmente en la última etapa.  De igual manera, la ausencia de elementos típicos como los coleccionables, habilidades especiales o rutas alternativas, deja entrever una oportunidad desaprovechada para enriquecer la exploración y potenciar la rejugabilidad.

Aquí las influencias son más que evidentes. Go Slimey Go! bebe de títulos como Yoshi’s Island, Kirby y otros plataformeros clásicos que destacan por ofrecer un equilibrio entre accesibilidad y desafío. Cada sección está pensada para poner a prueba nuestra habilidad al mando, ya sea con la precisión en los saltos, la lectura del escenario o la capacidad de reaccionar rápidamente ante nuevos obstáculos. Hay una progresión silenciosa pero constante que nos acompaña en todo momento. Lo mejor es que sin notarlo, el título va in crescendo, pero a un ritmo en el que se mantiene sólo un poco delante de nosotros haciendo que sutilmente podamos darnos cuenta que si hay un nuevo obstáculo es porque ya estamos preparados para ir a por más.

Otro detalle que no pasa desapercibido, y que termina de reforzar el vínculo del juego con el género, son las múltiples y pequeñas referencias a otros juegos. Go Slimey Go! deja entrever estos guiños no desde la obviedad sino desde el reconocimiento cómplice de quién esté atento a ello. Escenarios, disposiciones de plataformas e incluso elementos puntuales (como los títulos de los niveles) parecen entablar un diálogo con nuestra memoria. Un ejemplo de ello es la aparición del infame banco de descanso que se cobró años de vida de más de un jugador en Hollow Knight: Silksong. Al igual que todos estos homenajes, se trata de un pequeño chiste que añade algo de picardía a la experiencia en los momentos menos esperados.

Go Slimey Go! Análisis

Visualmente el pixel art no solo se pone al servicio de la nostalgia, sino también de la jugabilidad. Es un juego que se ve genial, y que permite una buena legibilidad en un mundo sencillo pero muy colorido y cargado de movimiento. Cada elemento en pantalla cumple con su función y no está ahí por puro relleno. Todos los niveles presentan paletas de colores bien diferenciados en escenarios repletos de detalles que aportan personalidad al recorrido, incluso haciendo lo suyo con el diseño de los personajes que destacan por su simpleza. El arte no solo cumple desde lo estético, también lo hace desde lo funcional permitiendo que el escenario y los elementos que lo componen sean fáciles de navegar.

La banda sonora no se queda atrás ya que acompaña muy bien el espíritu del juego. El estilo chiptune mantiene un ritmo calmo y dinámico que encaja con la naturaleza arcade del título. Las pistas musicales ayudan a mantener la continuidad entre intentos sin caer en una repetitividad cansina ni convirtiendo los errores en fallas frustrantes. Perder una vida no se traduce como un castigo sino como una nueva oportunidad para avanzar. Esta sinergia entre sonido y mecánica contribuye de algún modo a mejorar la sensación de control del personaje reconociendo cada acción y rebote del protagonista.

Go Slimey Go! Review

Go Slimey Go! Es un título que se inclina por ofrecer una experiencia donde todas las fichas están puestas en ofrecer un plataformero preciso, sencillo y accesible. Tiene algunos aspectos mejorables pero que quedan muy lejos de romper la experiencia, aunque dejando la sensación de que el juego pudo haber ido un paso más allá, incluso sin traicionar su identidad. No obstante, lo que propone funciona y lo hace muy bien. Desde el primer salto, queda muy en claro que no es un juego que busca castigarnos, sino acompañarnos a mejorar e intentarlo una vez más. Ese apoyo constante entre error y aprendizaje es el que hace que el título encuentre su mejor versión, sosteniendo una jugabilidad amena para disfrutar de forma relajada.


Portada del juego
Distribuye: Tembac and Chabbie
Plataformas: Steam
Lanzamiento: 10 de Diciembre de 2025
Género: Plataformas, Aventuras, Acción

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MINISHOOT’ ADVENTURES – Análisis https://ordenpixel.com/minishoot-adventures-analisis/ Sun, 15 Mar 2026 15:14:38 +0000 https://ordenpixel.com/?p=15753 El título de SoulGame Studio combina la exploración mágica de los primeros The Legend of Zelda con el caos frenético de un twin-stick shooter de naves espaciales en una experiencia única A veces, la industria del videojuego parece un océano de secuelas hiperrealistas y agotadores mundos abiertos interminables. Es en esos momentos cuando los pequeños […]

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El título de SoulGame Studio combina la exploración mágica de los primeros The Legend of Zelda con el caos frenético de un twin-stick shooter de naves espaciales en una experiencia única

A veces, la industria del videojuego parece un océano de secuelas hiperrealistas y agotadores mundos abiertos interminables. Es en esos momentos cuando los pequeños estudios independientes aparecen como botes salvavidas con propuestas frescas. Eso es exactamente lo que sentí cuando decidí sumergirme en el mundo de Minishoot’ Adventures. El juego surgió de la nada en 2024 y pasó completamente por debajo de mi radar. Sin embargo, habiendo llegado a Game Pass el título de SoulGame Studio consiguió mucha más visibilidad ofreciendo algo que las grandes superproducciones suelen olvidar con frecuencia: encapsular la pura alegría de jugar. Es especial porque no intenta reinventar la rueda, sino que toma las ruedas de dos bicicletas diferentes y las combina creando una especie de cohete espacial con destino directo a la diversión.

En Minishoot’ Adventures no estamos frente a una ópera espacial compleja que explora la moralidad de las inteligencias artificiales y el sentido de la vida. Por el contrario, la trama es minimalista, casi como una excusa encantadora que nos invita a comenzar a disparar. En lo personal me recordó mucho a la narrativa de The Legend of Zelda, sólo que aquí somos una pequeña nave espacial que un buen día ve cómo su idílico mundo de colores es consumido por una oscuridad acechante. A raíz de esto, todos nuestros amigos y vecinos terminan secuestrados y encerrados en bloques de cristal. Nuestra misión es sencilla y directa: volar por este mundo en ruinas, rescatar a todo el mundo, y restaurar la paz. Es el clásico cuento de ‘el bien contra el mal’, pero con un héroe alado que dispara rayos láser en lugar de portar una espada.

Desde mi punto de vista, la narrativa es exactamente lo que el juego necesita. Honestamente, no voy a recordar a Minishoot’ Adventures por los giros argumentales o los diálogos profundos, porque no los hay. Sin embargo, es en esa sencillez donde reside su mayor fortaleza. En una industria llena de juegos complejos y pretenciosos, aquí la historia cumple con su función, sosteniendo la experiencia como si de un esqueleto funcional se tratase, ofreciendo las motivaciones justas para movernos de la zona A a la B. No estorba ni busca más protagonismo del que tiene. Tan sólo se limita a acompañar, sabiendo que lo que lo que realmente importa es volar, explorar y disparar. De más está decir que eso no quiere decir que esté escrita a desgano. Tiene algunos detalles interesantes, pero nunca sentí nada parecido a un apego emocional profundo a la trama.

Donde el juego realmente brilla con luz propia es en la jugabilidad. La mezcla entre un sistema de controles estilo twin-stick shooter, elementos estilo bullet hell y exploración, se siente increíblemente natural. SoulGame Studio toma el combate frenético de los arcades clásicos, pero enriquece todo ello con la suavidad de un control moderno. Controlar la nava es un placer. El movimiento es preciso y los disparos satisfactorios. Es una constante danza frenética, esquivando ráfagas de proyectiles enemigos que llenan la pantalla como fuegos artificiales. El combate tiene la capacidad de meternos en ‘la zona’ con mucha facilidad. En mi experiencia, llegó un punto donde sentí que simplemente era la nave esquivando y atacando.

Por supuesto, no todo es disparar sin parar. El juego toma prestada la estructura de las primeras entregas de The Legend of Zelda, aderezada con algunos toques metroidvania. A medida que vamos explorando y derrotando jefes, podemos conseguir nuevas habilidades para la nave. Por ejemplo, un impulso para alcanzar abismos que parecen insuperables, o un giro para evadir disparos. Como suele suceder en este tipo de propuestas, llega un momento donde la cabeza nos dice ‘¿te acordás de aquella zona a la que no podías entrar? ¡Fijate ahora!’. Esa sensación es deliciosa y hace que el backtracking tenga un sentido y no se sienta para nada pesado. Esto crea un bucle de progresión adictivo. Además, con cada enemigo derrotado podemos recolectar cristales que sirven para subir de nivel diferentes estadísticas como el daño y la cadencia de fuego, lo que nos hace sentir cada vez más poderosos.

Minishoot' Adventures Review

La sensación de descubrimiento es, en mi opinión, uno de sus mayores logros. El mundo no está generado de forma aleatoria, sino diseñado con mimo. Tenemos un mapa hand-crafted dividido en regiones, cada una con sus enemigos distintivos, y lleno de secretos. Detrás de cada piedra y cada cascada puede esconderse un atajo, una zona secreta con mejoras o pequeñas mazmorras opcionales. El diseño de niveles invita e incentiva constantemente a la curiosidad. Sabe cómo recompensar al jugador que se desvía del camino principal ofreciendo algún objeto valioso. Es una sensación de alegría similar a la de encontrar dinero en el bolsillo de un saco que no usamos hace tiempo.

Visualmente, el juego es muy bonito, aun en su simplicidad. Gráficamente presenta un estilo artístico que remite al cel-shaded muy limpio, pero con un trazo que me hizo acordar a los dibujos animados modernos. Pero lo mejor de esto es que no se trata solo de algo estético. Por el contrario, resulta vital para la jugabilidad ya que con cientos de balas en pantalla, la legibilidad es indispensable. En este sentido, el estilo visual asegura que nunca perdamos de vista a nuestra nave. Respecto la música, acompaña muy bien la acción, presentando algunas melodías muy buenas que ayudan a generar un ambiente maravilloso. Esto es fundamental para mantener el ritmo frenético de los combates.

Minishoot' Adventures Análisis

Ahora, a pesar de todo lo lindo que tiene el juego, no es perfecto. Por ejemplo, aunque la curva de dificultad está bien medida, las mazmorras y, en particular, algunos jefes finales, presentan varios picos donde el desafío aumenta considerables. Esto puede sentirse un poco injusto si no dedicamos el tiempo suficiente a explorar y mejorar las estadísticas de la nave. Tal es así que en más de una ocasión me vi obligado a deambular por ahí para ‘grindear’ un poco. De todos modos, no es nada grave ya que estamos hablando de una aventura relativamente corta que en alrededor de unas 15 horas puede completarse al 100%.

Jugar a Minishoot’ Adventures me hizo reflexionar sobre el papel de los juegos indies en la actualidad y de lo lindo que es darse ese tiempo para descubrir estas pequeñas joyas. Mientras que los grandes estudios a veces parecen atrapados en una fórmulas segura para asegurar beneficios, estas pequeñas producciones se presentan como una especie de laboratorio de la creatividad. Títulos como este sirven para recordarnos que no hace falta un presupuestos millonarios para crear una experiencia muy buena. Porque al final no hablamos de videojuegos perfectos, pero si de propuestas que sorprenden, que nacen de una pasión o un sentimiento que las desarrolladoras Triple A no se atreven a explorar. Y esa honestidad se siente en cada píxel.

Minishoot' Adventures Reseña

Minishoot’ Adventures es uno de los títulos más agradables que tuve el placer de jugar. Tal es así que lo terminé en dos sesiones en las que me fue realmente difícil soltar el control. Es una experiencia colorida, frenética y medida que me dejó con una sonrisa en la boca y un pequeño vacío en el corazón luego de terminarlo. Esa combinación entre la exploración estilo Zelda con una jugabilidad twin-stick shooter es exquisita. Una propuesta divierta sin complicaciones innecesarias que prueba de que, a veces, las mejores aventuras no requieren héroes con espada, sino una pequeña y ágil nave espacial con ganas de salvar el día.


Portada del juego

MINISHOOT’ ADVENTURES

SOULGAME STUDIO

Distribuye: Indie Ark
Lanzamiento: 2 de Abril de 2024 (PC) | 3 de Marzo de 2026 (Consolas)
Género: Aventuras, Twin-Stick Shooter, Bullet Hell

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MARATHON – Análisis https://ordenpixel.com/marathon-analisis/ Thu, 05 Mar 2026 22:08:55 +0000 https://ordenpixel.com/?p=15699 Bungie revive una de sus IP más icónicas en forma de un extraction shooter único que si bien es una incógnita de cara a futuro, sorprende en numerosos aspectos El nombre de Marathon no es particularmente nuevo en la industria del videojuego. Se trata de una de las primeras IP de Bungie que vio la […]

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Bungie revive una de sus IP más icónicas en forma de un extraction shooter único que si bien es una incógnita de cara a futuro, sorprende en numerosos aspectos

El nombre de Marathon no es particularmente nuevo en la industria del videojuego. Se trata de una de las primeras IP de Bungie que vio la luz en 1994, con una secuela que hizo lo propio al año siguiente. La idea de recuperar la saga y traerla a los tiempos que corren es buena, sin embargo sembró muchas dudas este último año, con retrasos y bruscos golpes de timón. De hecho, hasta hace poco todavía era incierto si esta nueva versión de este clásico de la compañía, reimaginado como un extraction shooter, podría estar a la altura de las expectativas o si por el contrario se convertirá en el verdugo del estudio. Habiendo tenido la oportunidad de sumergirme en la propuesta, pude aclarar varias dudas, disipar temores y hasta sentirme entusiasmado. No obstante, no puedo dejar de pensar en el futuro y preguntarme: ¿Será suficiente?

Empezaré por lo básico y lo que todos ya sabemos, tanto porque Marathon es un título de Bungie, como por lo que se pudo apreciar gracias a todo el material promocional y adelantos recibidos hasta la fecha: El juego se ve se siente bien. El apartado artístico me dejó sin aliento. Único, y sí, tal vez no del gusto de todo el mundo, pero tan lleno de personalidad que lo hace destacar. Realmente le da una impronta que ayudan a dar forma a lo particular de este universo. Visualmente no solo es estilo, sino también concepto. El tono del mundo y sus ideas se transmiten a través del arte. Un cyberpunk único, colorido y al mismo tiempo estéril. Industrial, devoto totalmente de vida, desde los escenarios, hasta las armas y los propios personajes, construyendo así los elementos temáticos del universo en el que nos sumerge.

Y vaya que hace un buen trabajo en este sentido porque si algo pude vislumbrar es la historia del juego, la cual se desarrolla a medida que interactuamos con distintas facciones. Lo interesante es que promete evolucionar a lo largo de distintas temporadas. Esta fue una de las primeras sorpresas que me llevé, y una muy grata: La cantidad de detalle y cuidado que puso Bungie a la hora de construir un mundo único y el peso que le dan a esto a la hora de acercarlo al jugador. Tenemos un códice con muros de texto explicando hasta el más mínimo detalle. Diálogos con miembros de distintas grupos, y una trama general que avanza lentamente pero de manera constante. La verdad, no es lo que esperaba ver en un juego de estas características, en donde la trama se presenta más que nada como una excusa de fondo.

Marathon Review

Narrativa aparte, este es un juego de Bungie, por lo cual y como no podía ser de otra forma, Marathon destaca también en la acción. Las armas se sienten bien, la movilidad es excelente y las habilidades tienen su encanto. Tanto la acción PvP como PvE están en el punto óptimo. No podía esperar otra cosa del equipo que creó juegos como Halo y Destiny, posiblemente dos de los mejores shooters que podemos encontrar. Porque sí, podemos criticar muchas cosas al estudio, pero definitivamente saben cómo hacer que se sienta increíblemente satisfactorio el disparar un arma en un videojuego.

Todo lo esperable está ahí y en general cumplen con creces. Sin embargo, no puedo pasar por alto el hecho de que Marathon es un extraction shooter, un juego PvPvE. Un título perteneciente a un género muy específico que depende de una base de jugadores constante que busca cosas muy puntuales en este tipo de propuestas. Aquí es donde entran las dudas, ¿Cumple? ¿Destaca? ¿Promete? Es difícil hacer apuestas 100% seguras pues es importante entender que el éxito de un título de estas características está definido por el tiempo. Retención de usuarios, balance, nuevo contenido; factores dinámicos imposibles de predecir. En este sentido, sólo resta esperar por ver como Bungie decide brindar soporte y, especialmente (MUY ESPECIALMENTE) ver con que parte de su público deciden quedarse.

Marathon Análisis

Marathon promete. Hace varias cosas bien que resultan determinantes para hacerse un lugar dentro del género. Por un lado tenemos el gran gancho: La progresión. En lo personal considero que es uno de los elementos más frustrantes de este tipo de juegos donde si morimos antes de terminar satisfactoriamente una partida (en este caso, realizar una extracción exitosa) perdemos todo nuestro equipo. Aquí se resuelve gran parte de este inconveniente ya que, aún en la derrota, somos recompensados. Ya sea desbloqueando nuevas facciones, recibiendo fragmentos de historia, cosméticos, o con experiencia suficiente como para acceder a nuevas mejoras. No es difícil conseguir equipo durante los niveles iniciales, y hasta ciertos sets gratuitos que se nos regalan al comienzo son totalmente viables, lo cual ayuda también a aliviar la bronca en la derrota.

Por otra parte, además de nuestro nivel de temporada también tenemos los niveles de reputación con las distintas facciones. A su vez, cada una cuenta con un árbol de mejoras único y una historia propia. Entonces, cada vez que terminamos una partida, sea de manera exitosa o no, podemos avanzar un poco en alguno de estos elementos y conseguir alguna recompensa. Dicho de otro modo, Marathon quiere darnos esa sensación y seguridad de que siempre estamos avanzando. No importa cómo, siempre vamos a estar consiguiendo algo. Obviamente que a medida que avanzamos y nos adentramos en mapas más peligrosos, el loot es mejor y, por ende, más valioso. Lo bueno es que para entonces las chances de retenerlo incrementan, ya sea por la habilidad adquirida o por las mejoras desbloqueadas.

Marathon Reseña

Lo generoso que es Marathon con su progresión no solo ayuda amortiguar la sensación de frustración en la derrota, si no que ayuda también a crear un envión que incentiva a seguir y seguir. Es uno de esos juegos que fácilmente puede ponernos en esa posición de ‘una partida más’ y encontrarnos jugando hasta altas horas de la madrugada. Me atrevería a decir que el juego es un poco adictivo. Esto también se debe al otro punto por el que destaca el título: Su enfoque. Es un juego PVP y PVE en toda regla. Luchamos contra otros jugadores, pero también con enemigos controlados por la IA.

Marathon quiere que hagamos ambas cosas. Es PvPvE por diseño y de esto no se puede escapar. A quien solo le interese el elemento PvP, se va a encontrar con enemigos de la IA que no están simplemente de relleno dando vueltas por ahí para recibir un tiro y recompensar con puntos de experiencia. Por el contrario, las fuerzas enemigas son brutales, inteligentes, duras y con una dificultad que va en incremento. En ocasiones me resultó hasta difícil distinguir entre un enemigo controlado por la máquina y un jugador. Están por todo el mapa, son una amenaza constante a la que se debe respetar y que puede hacernos pasar un mal momento. Y queramos o no, vamos a tener que enfrentarlos.

Esto puede sonar como buenas noticias para los interesados en el factor PvE. Y en parte lo son. A esto podemos sumar que los mapas cuentan con muchos objetivos secundarios, eventos aleatorios y lugares que explorar. Aun así, el PvP es prácticamente inevitable. El juego no tiene intenciones de que nos hagamos amigos con extraños. Algunas líneas de diálogo que nos advierten acerca de no confiar en nadie fuera de nuestro equipo. Tal es así que facciones enteras basan su progresión en luchar específicamente contra otros jugadores. Al igual que con los enemigos de la IA, tarde o temprano, el combate contra otros jugadores se va a hacer presente. La simbiosis entre el PvP con otros jugadores y un PVE exigente aporta al juego una impronta particular.

Las partidas adquieren una dinámica única y bastante adictiva, llevándonos de un modo a otro de forma constante, siempre alertas y siempre haciendo algo. Una propuesta intensa y por sobre todo, muy, pero muy, hardcore. Esto es sin embargo un arma de doble filo. Como dije al inicio, más allá de que pude despejar varias dudas y de todas las cosas positivas que Marathon tiene para ofrecer, aún sigo pensando en si todo esto será suficiente. Por que más allá de las dificultades antes mencionadas que todo juego de estas características debe afrontar, todavía queda un factor determinante muy importante: Sony. ¿Encuadran las expectativas que la compañía está poniendo sobre Bungie y dentro de las posibilidades reales que tiene que tiene el título en un mercado saturado y competitivo? ¿Alcanzará sólo con hacerse un hueco dentro del nicho?

Marathon es un juego que planta bandera, tanto a nivel estético como en su interpretación de lo que es un extraction shooter. Apuesta mucho dentro de un género que ya de por si no es terriblemente masivo, y dentro del mismo busca hacerse un lugar. ¿Tiene capacidad para hacerlo? Totalmente y muy probablemente lo logre. De verdad espero que sí, porque si bien tiene todas las fichas para convertirse en un título que va a atrapar su propia base de seguidores, lo cierto es que Bungie construyó algo con una visión muy específica que tal vez no sea del agrado de un público masivo. Por lo demás, sólo decir que me encontré con una experiencia satisfactoria y, en muchos aspectos, única que todo aquel con el paladar adecuado de seguro disfrutará mucho. Y ya a futuro, Sony dirá.


Portada del juego

MARATHON

BUNGIE

Distribuye: Bungie
Lanzamiento: 5 de Marzo de 2026
Género: Shooter, Multijugador, PvPvE

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PLANET OF LANA II: CHILDREN OF THE LEAF – Análisis https://ordenpixel.com/planet-of-lana-ii-children-of-the-leaf-analisis/ Wed, 04 Mar 2026 21:54:41 +0000 https://ordenpixel.com/?p=15684 Wishfully nos devuelve a un mundo de belleza arrebatadora donde el silencio habla más que las palabras en un viaje más grande pero que no pierde el latido de su corazón Existen lugares a los que nuestra memoria siempre anhela volver. Rincones de la imaginación donde la luz del sol parece acariciar la hierba de […]

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Wishfully nos devuelve a un mundo de belleza arrebatadora donde el silencio habla más que las palabras en un viaje más grande pero que no pierde el latido de su corazón

Existen lugares a los que nuestra memoria siempre anhela volver. Rincones de la imaginación donde la luz del sol parece acariciar la hierba de una manera distinta. Regresar al universo de Planet of Lana se siente como reencontrarse con un viejo amigo que creció, que tiene cicatrices nuevas, pero cuya mirada sigue siendo igual de profunda. Desde los primeros compases de la aventura, Planet of Lana II: Children of the Leaf nos abraza con una belleza abrumadora que nos invita a caminar despacio. Es un título que establece su contexto sin prisa para sumergirnos en un mundo donde la naturaleza intenta sanar las heridas del pasado. El trabajo de Wishfully lo hace con tanta maestría que, desde el primer salto, es fácil darse cuenta que estamos a punto de experimentar algo inolvidable. Un viaje único.

Resulta difícil comenzar a hablar de Planet of Lana II sin mencionar su apartado visual. Adentrarse en los paisajes de Novo es como caminar a través de un lienzo lleno des colores vivos y palpitantes. Cada escenario está pintado a mano con un nivel de detalle que roza lo obsesivo, creando contrastes poéticos entre la exuberancia orgánica de los bosques y el frío acero oxidado de las máquinas caídas. Es inevitable sentir que estamos metidos dentro de una épica epopeya galáctica. Se vuelve prácticamente imposible no parar para tomar capturas de pantalla de forma constante. La mejor forma que encuentro para describirlo es el de una aventura que podría formar parte del universo Star Wars, pero moldeada y esculpida por Studio Ghibli. Existe una magia latente que dota al mundo de un alma propia que respira y vive.

Esta presentación que entra por los ojos, está acompañado por una musicalización que endulza los oídos. La banda sonora, magistralmente orquestada por Takeshi Furukawa, actúa como el hilo invisible que cose nuestras emociones a la pantalla. No se trata simplemente de música de fondo, sino de una sinfonía íntima que se adapta al latido del planeta. Los violines lloran en los momentos de pérdida y los vientos se alzan con fuerza cuando descubrimos nuevos horizontes. El ambiente que genera esta obra a nivel musical es fantástico. Tiene todo lo necesario para hacer que la piel se erize, pero también para hacernos sentir la inmensidad del peligro y la fragilidad de la vida con tan solo un par de acordes sostenidos.

Al igual que en la primera parte, Planet of Lana II presenta una narrativa sobrecogedora y llena de sensibilidad. La historia arranca con nuestra protagonista explorando unas viejas ruinas. Esto funciona como un tutorial donde aprendemos a movernos por el mundo y a interactuar con los entornos. Sin ahondar demasiado en detalles, la aventura comienza cuando Lana y su fiel compañero Mui, se ven obligada a abandonar la paz de su hogar para ayudar a una pequeña niña a recuperarse de una misteriosa enfermedad, desencadenada por una incursión humana. El relato es fantástico y habla acerca del peso de las responsabilidades y el sacrificio, donde el misterio de lo que depara el destino se va desgranando paso a paso, revelando una trama que atrapa sin recurrir a lo evidente.

Lo mejor de la narrativa es la ausencia de texto. Es en este punto donde la obra alcanza una de sus mayores cota de brillantez emocional. El juego prescinde por completo de diálogos legibles dejando que seamos nosotros los que interpretemos lo que pasa. Wishfully confía plenamente en la fuerza de las animaciones de cada personaje para hablarnos directo al alma. Cada caída, cada duda antes de un salto al vacío, cada interacción con los NPC de este mundo e incluso cada pequeña caricia que Lana hace a Mui, transmiten un abanico de emociones que pueden llegar a desarmarnos. La expresividad corporal es tremendamente vívida y elocuente. Podemos sentir el cansancio, el miedo y el mutuo consuelo del dúo protagónico, lo que crea una intimidad deliberadamente profunda que atraviesa el pecho.

Planet of Lana II: Children of the Leaf Análisis

Esta expresividad también se traslada a nuestras manos, demostrando que estamos ante una secuela en el sentido más puro y absoluto de la palabra. Controlar a los protagonistas se siente familiar, como calzarse unas botas viejas y comodas antes de un viaje largo, pero el tiempo no pasó en vano. Lana ya no es la niña asustada que debía esconderse en cada arbusto. Ahora es una adolescente más osada y valiente que posee una agilidad que haría morir de envidia al mismísimo Príncipe de Persia (el del primer juego, claro). Esto se hace evidente en la incorporación de nuevas mecánicas, como la capacidad de nadar o de deslizarse, lo que transforma el ritmo de una travesía donde los peligros abundan. Afortunadamente, Mui también cuenta con habilidades que resultan increíblemente útiles para mantenernos con vida.

La adorable bola de pelos que nos acompaña puede poseer a otras criaturas y aprovechar sus características únicas para abrirnos paso por el mundo. También desatar una especie de pulso para desactivar cámaras de vigilancia o enemigos. Todo esto se entrelaza de forma brillante con un diseño de puzzles que maduró a la par que los protagonistas. Cada uno de los entornos que visitamos presentan desafíos únicos que se sienten como conversaciones mudas con el entorno. Ahora debemos sincronizar las habilidades de ambos personajes para avanzar, interactuando con criaturas autóctonas o manipulando robots o máquinas. Me encantó que Planet of Lana II no nos lleva de la mano. Por el contrario deja que encontremos soluciones sin indicadores, señales ni cosas por el estilo. El juego respeta nuestra inteligencia.

Planet of Lana II: Children of the Leaf Review

La ambición de esta jugabilidad, que evoluciona en aspectos muy puntuales respecto a Planet of Lana, está directamente ligada a la escala del mundo. Esta segunda parte plantea una expansión orgánica que nos empuja a salir de la zona de confort y visitar nuevos lugares. El juego deja atrás la relativa seguridad de nuestra aldea para llevarnos a nuevos biomas que nos hacen sentir minúsculos frente a lo desconocido. Escalar montañas nevadas donde el viento aúlla, explorar selvas de una densidad sofocante o sumergirse en las profundidades de oscuros lagos, son solo algunas de las etapas de un viaje que eleva la vara constantemente. Y es que cuando creemos que ya lo vimos todo, el título nos lleva siempre un paso más allá del límite de las fuerzas de una Lana que se las arregla para mantenerse férrea ante la adversidad.

Lo realmente interesante es cómo este aumento en la escala y complejidad nunca llega a sofocar la intimidad que define a la obra. Tal es así que Planet of Lana II no se olvida responder a los interrogantes que quedaron flotando como polvo en el aire luego del final de la primera parte. Es algo a destacar, ya que en la industria actual resulta fácil que una secuela pierda su esencia al intentar expandirse e introducir sistemas de moda. Sin embargo aquí, en el centro de esta colosal expansión, el corazón del juego sigue latiendo al ritmo del vínculo inquebrantable entre Lana y Mui. La confianza que debemos depositar en el pequeño animal durante algunas secciones se siente como algo más que una simple mecánica de juego: es una declaración de lealtad forjada en la pura supervivencia.

Planet of Lana II: Children of the Leaf Reseña

A medida que avanzamos, notamos cómo la inocencia del primer viaje da paso a una atmósfera ligeramente más oscura. Al fin y al cabo, existe una madurez melancólica que permea todo el relato. El juego plantea dilemas profundos sobre la naturaleza de la humanidad, el progreso tecnológico que fracturó este mundo y la supervivencia de un ecosistema herido. El entorno se siente más hostil, sí, pero también mucho más real. Las sombras son más alargadas y los silencios más pesados, lo que dota a cada pequeña victoria de un significado mucho más vital. Todo esto también se ve reflejado en el hecho de que Lana busca conocer más acerca de su pasado, algo que nos conduce a revelaciones que si bien se antojan previsibles, están aderezadas por giros de tuerca inesperados.

Todo este conjunto de elementos converge para perfeccionar una fórmula que había dado pruebas de su efectividad en Planet of Lana. No exagero al decir que estamos ante uno de los mejores juegos de plataformas y desplazamiento lateral de esta generación. Planet of Lana II es una obra que mira a los ojos a los grandes clásicos del género y les sostiene la mirada con orgullo. Wishfully consiguió añadir capas de profundidad y expandir su universo sin perder el rumbo o el pulso emocional. Es un título que mantiene intacta esa magia que hizo de la primera parte una aventura única, latiendo bajo la armadura de sus puzles y su narrativa. Sin lugar a dudas, un triunfo de diseño y fidelidad a una visión que merece una celebración.

Planet of Lana II: Children of the Leaf

Disfruté muchísimo de mi tiempo con Planet of Lana II: Children of the Leaf. Es un juego que en 5 horas ofrece mucho más que un conjunto de líneas de código, mecánicas ajustadas y píxeles hermosos. Es un poema visual sobre el crecimiento y el valor de dejar atrás el hogar para luchar por una causa noble. La relación entre Lana y Mui nos recuerda que siempre podemos encontrar luz en los rincones más oscuros si vamos acompañados de la mano correcta. El título de Wishfully no necesita más de lo que ofrece para dejarnos con una dulce y profunda melancolía instalada en el pecho, recordándonos lo fascinante que es perdernos en estos mundos.


Portada del juego

PLANET OF LANA II: CHILDREN OF THE LEAF

WISHFULLY

Distribuye: Thunderful Publishing
Lanzamiento: 5 de Marzo de 2026
Género: Plataformas, Aventuras, Puzzles

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SCOTT PILGRIM EX – Análisis https://ordenpixel.com/scott-pilgrim-ex-analisis/ Tue, 03 Mar 2026 21:41:52 +0000 https://ordenpixel.com/?p=15670 Tribute Games trae de regreso a Scott Pilgrim en un título con un apartado artístico hermoso, una banda sonora fantástica y toda la magia de los cómics condensada en un beat ‘em muy sólido La franquicia Scott Pilgrim se convirtió en un fenómeno cultural incombustible. Desde su origen en las viñetas, pasando por la mítica […]

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Tribute Games trae de regreso a Scott Pilgrim en un título con un apartado artístico hermoso, una banda sonora fantástica y toda la magia de los cómics condensada en un beat ‘em muy sólido

La franquicia Scott Pilgrim se convirtió en un fenómeno cultural incombustible. Desde su origen en las viñetas, pasando por la mítica película de Edgar Wright y el reciente anime de Netflix, la obra de Bryan Lee O’Malley derrocha personalidad. El videojuego original de 2010 se convirtió en una obra de culto, pero lo que hace verdaderamente especial a Scott Pilgrim EX es que se niega a vivir del pasado. En lugar de ello, Tribute Games toma el excelente motor gráfico y jugable que tan bien les funcionó en TMNT: Shredder’s Revenge y lo adapta para crear una especie de ‘secuela’ que apuesta por un cambio de paradigma dentro del beat ‘em up y de su propia fórmula. Es un título que supera a su predecesor y logra ganarse un lugar en esta plena resurrección del género.

Scott Pilgrim EX nos lanza de lleno a una trama caótica en una Toronto del futuro (el misterioso año 20XX) que se encuentra tomada por tres facciones: Los Veganos, un ejército de Robots y Demonios interdimensionales. Con la excusa fantástica de los viajes en el tiempo y el repentino secuestro de los miembros de Sex Bob-omb a manos del enigmático Metal Scott, la narrativa ofrece exactamente lo que esperaba de la franquicia: Una historia absurda, trepidante y maravillosamente tonta escrita por el propio Bryan Lee O’Malley. Ahora bien, ¿Significa esto que estamos frente a una obra maestra de la literatura moderna que busca conmover hasta las lágrimas? Para nada, y ni lo intenta. Sin embargo, funciona como el hilo conductor necesario para repartir puñetazos por toda la ciudad que logró mantenerme con una sonrisa dibujada en el rostro de principio a fin.

Entrando en materia jugable, Tribute Games plantea una revitalización dentro del beat ‘em up. El juego abandona la progresión estrictamente lineal de izquierda a derecha que caracteriza al género apostando por una nueva aproximación a la que sus responsables bautizaron como ‘Adventure Brawler’. Ahora, la estructura nos permite tomar el control total de nuestra ruta. Es una experiencia más abierta en un mapa interconectado con varios secretos, actividades secundarias y atajos. Esta es una declaración de intenciones que bebe directamente de clásicos, pero modernizando el concepto al extremo. En lo personal, considero que es una decisión arriesgada para un esquema noble y tradicional que a lo largo de los años ofreció sólidas pruebas de lo bien que funciona. Si bien en un principio me resultó algo extraño, me gusta cuando los estudios de desarrollo abogan por la innovación.

Por su parte, el combate es satisfactorio y mucho más profundo de lo que aparenta a simple vista. Tenemos los clásicos golpes fuertes y débiles, pero también ataques con salto, de agarre, lanzamientos, decenas de armas y movimientos especiales. Me gustó el hecho de que el juego es accesible y cualquiera con nula experiencia en el género puede pasar un buen momento spameando un mismo ataque una y otra vez. Sin embargo, conectar un combo largo y terminar con un remate se siente tan placentero como explotar burbujas de plástico de un paquete de embalaje. Esto es posible gracias a un sistema pulido hasta el extremo, permitiendo que los movimientos de los personajes se integren de forma muy natural. Todo desemboca en peleas multitudinarias brutales donde la pantalla se llena de destellos, onomatopeyas y monedas tintineando con cada enemigo derrotado.

Gran parte de esta inmensa frescura recae en la variedad y cantidad de héroes que tenemos para elegir. Desde el inicio podemos optar entre a siete personajes jugables y cada uno presenta un estilo de combate diferente. Por ejemplo, Scott es más versátil y ágil con ataques a corta distancia, mientras que Ramona cuenta con un pesado mazo lo que la hace más lenta pero poderosa. Lo mejor es que el elenco incluye a varios de los antiguos ex-novios malvados como la veloz Roxie o el fortachón de Lucas Lee. Alternar entre cada uno de ellos es, literalmente, como aprender a tocar un instrumento nuevo dentro de la misma banda de rock: requiere práctica, pero una vez dominas sus tiempos, el espectáculo está garantizado.

Scott Pilgrim EX Análisis

Un aspecto a destacar es que el título mantiene y mejora la progresión estilo RPG que ya había incorporado Scott Pilgrim vs. The World: The Game. Esto es posible derrotando enemigos y gastando las monedas obtenidas de cada refriega en las muchas tiendas que pueblan las calles de Toronto. Ya sea comprando un disco de vinilo raro, un libro de autoayuda o una simple hamburguesa, podemos mejorar de forma permanente las estadísticas de fuerza, agilidad, vitalidad o fuerza de voluntad. De este modo, el juego adquiere una leve capa de profundidad que nos permite desarrollar nuestras propias versiones de Scott y compañía. A todo esto, se suma la posibilidad de equipar cuatro accesorios y dos insignias que aportan originales habilidades pasivas que cambian la forma de jugar. Incluso hasta podemos elegir a un ayudante que funciona como una especie de invocación especialmente útil para control de masas.

Ahora bien, si la experiencia en solitario es buena, el multijugador para cuatro personas la eleva a la categoría de un auténtico y alocado espectáculo. Jugar en cooperativo se transforma rápidamente en un mosh pit perfectamente coreografiado (o desastrosamente descoordinado) donde el único idioma son los puños, las patadas y los combos. El problema -desde mi perspectiva- es que como suele suceder en este tipo de experiencias, todo se torna innegablemente caótico. A veces no tenía idea de dónde estaba parado mi propio personaje. Es exactamente como asistir al recital de una banda de punk en el sótano de un bar de mala muerte donde los amplificadores saturan, los acordes suenan desprolijos y entre tanto empujón uno pierde el sentido de la orientación. Pero es esa energía precisamente lo que hace que la experiencia valga cada maldito centavo.

Scott Pilgrim EX Review

Sin embargo, como en todo buen concierto en vivo, también hay momentos donde el cantante necesita tomar aire y el ritmo decae. Es justo aquí donde reside el punto más flaco de la propuesta. El juego sufre de una cierta obsesión con el backtracking, algo que frena en seco la inercia en los combates. En más de una ocasión, la estructura de una misión me obligó de forma arbitraria a desandar mis propios pasos por las mismas calles y pasillos en las que minutos atrás había estado abriendome paso a golpe limpio, lo que me hizo sentir como un turista perdido dando vueltas en círculo. Esta repetición artificial alarga algunas secciones de forma innecesaria. Entiendo que es algo inevitable dado el diseño del mapa. El tema es que por momentos rompe con la fluidez de una aventura que, de otro modo, tendría un ritmo perfecto.

Más allá de esto, lo que hace que la sangre bombee a toda velocidad es el espectacular apartado sonoro. Scott Pilgrim EX presenta una banda sonora compuesta por Anamanaguchi que se siente como una inyección de energía pura. Las melodías de corte chiptune-rock invitan a avanzar y amenizan de forma agradable las idas y vueltas por las calles de Toronto. Pero mejor aún es el hecho de que los contundentes ritmos electrónicos se sincronizan con la acción en pantalla. La música no funciona solo como un acompañamiento sino que dicta y establece un pulso frenético de esos que nos ponen a mover la cabeza sin tener conciencia de que lo estamos haciendo. Tal es así que varias de las rolas se quedaron grabadas en mi cabeza mucho después de ver los créditos.

Scott Pilgrim EX Reseña

Visualmente, Scott Pilgrim EX es un despliegue de carisma. El pixel art y las animaciones son excelentes, llenas de vitalidad y encanto. El arte, una vez más a cargo del legendario animador australiano Paul Robertson, es sencillamente asombroso. Cada animación de ataque, cada expresión facial exagerada de los enemigos al recibir un impacto crítico, dotan de vida a cada fotograma. A esto se suman escenarios con fondos rebosantes de detalles y easter eggs creados con un nivel de mimo casi obsesivo. Una vez más Tribute Games deja clarísimo que en este terreno juegan en una liga completamente propia. Toda esta presentación impecable ayuda a cimentar una atmósfera general que es, en su esencia más pura, una carta de amor -por muy cliché que esto pueda sonar- para la obra original.

El título logra un equilibrio milagroso que muy pocos consiguen. Porque sí, se apoya fuertemente en la nostalgia de una franquicia con años a sus espaldas, pero inteligentemente se niega a ahogarse en ella. Utiliza los recuerdos, las bromas internas y la iconografía del pasado como un sólido trampolín para construir algo que se siente sorprendentemente fresco. Rinde homenaje a sus raíces, pero sin sentirse estancado o falto de ideas propias. Y no puedo cerrar este análisis sin hacer una mención honorífica a los combates contra los jefes. Los enfrentamientos, además de desafiantes, resultan increíblemente divertidos marcando uno de los puntos más álgidos de la propuesta.

Scott Pilgrim EX Sex Bob-omb

Scott Pilgrim EX es un beat ‘em up ruidoso y descarado que apuesta por algo diferente. A pesar de esos pequeños tropiezos en el ritmo producto del tedio ocasional de caminar sobre nuestros propios pasos de vez en cuando, el conjunto general de la obra es excelente y desborda carisma por los cuatro costados. Con un arte deslumbrante que hipnotiza, una música increíblemente contagiosa y una jugabilidad pulida y sumamente sólida, Tribute Games da forma a una experiencia que atrapa y divierte de forma genuina. Un juego capaz de dibujar una sonrisa en el rostro, del mismo modo que lo hace asistir al recital de nuestra banda favorita. Scott y Sex Bob-omb tocan exactamente los acordes correctos para ganarse una gran ovación.


Portada del juego

SCOTT PILGRIM EX

TRIBUTE GAMES

Distribuye: Tribute Games
Lanzamiento: 3 de Marzo de 2026
Género: Beat ‘em Up, Acción, Aventuras

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