Mientras seguimos esperando a que The Elder Scrolls VI nos de nuevas señales de vida, Bethesda nos invita a regresar a su odisea espacial. Con el reciente lanzamiento de la versión en PlayStation 5, Starfield se convierte una vez más en el el centro de atención, a casi tres años de su lanzamiento, gracias a la actualización Free Lanes y a un nuevo DLC de pago titulado Terran Armada. De este modo, el título que generó varias reacciones mixtas en su debut, vuelve con varios cambios y mejoras en su calidad de vida, además de ofrecer la oportunidad a todo un nuevo público de disfrutar de lo que -hasta ahora- se erigía como uno de los ‘grandes exclusivos’ de Xbox.
Por supuesto, la primera pregunta que suele manifestarse es la de siempre: ¿Es suficiente para convencer a aquellos a quienes Starfield dejó un mal sabor de boca en su momento? Desde mi perspectiva, la respuesta es simple, breve, clara y sencilla: No. Buenas noches y gracias. Pero, como dijo Jack ‘vayamos por partes’. Por un lado tenemos la actualización Free Lanes. La misma es gratuita, está disponible para todos los jugadores independientemente de la versión del juego que tengan y gira alrededor de dos ejes centrales como lo son el crafteo y navegación espacial, añadiendo importantes novedades. Si bien considero que nada de esto cambiar radicalmente la experiencia base, no puedo dejar de reconocer que son agregados bien recibidos para alguien que dedicó un buen puñado de horas a recorrer el espacio.
Respecto al crafteo, el juego suma toda una nueva categoría de ítems legendarios ideales para las etapas más avanzadas del juego. Con esto se añaden nuevos materiales y formas de progresar en esta rama de habilidades. La otra parte de esta actualización es la navegación espacial, uno de los grandes puntos flojos que tenía el juego base. Dicha mecánica se sentía vacía, sin mucha libertad ni tampoco mucho que hacer. Con Free Lanes esto se corrige y ahora navegar de un sistema a otro, o visitar diferentes planetas se convierte en una experiencia en sí mismo ya que podemos participar de distintos eventos y conocer nuevos personajes. Esto es, sin duda, el punto más fuerte de este contenido ya que arregla una de las grandes carencias que tenía Starfield en su lanzamiento.

Con este último cambio en particular, el espacio se siente menos vacío. Ahora existe un incentivo real para navegar y recorrerlo. Podemos ir de planeta en planeta libremente sin necesidad de acceder al mapa estelar. Eso sí, las transiciones de aterrizaje y despegue aún actúan como pantallas de carga disfrazadas. Estas cosas son buenas, pero tampoco cambian radicalmente el juego. Con esto quiero decir que los cambios de Free Lanes difícilmente logren cambiar el punto de vista de aquellos que quedaron desencantados con Starfield.
Los que dedicamos decenas de horas al juego base, ahora tenemos una versión de Starfield mucho mejor, y más pulida y profunda
Me refiero a que una vez se tiene una opinión formada, es realmente complicado hacer que la misma cambie. Se nota que hay un esfuerzo por parte de Bethesda para ‘convertir’ y hacer que la visión sobre el juego cambia completamente. Sin embargo, puedo aseverar que quienes no disfrutaron de la experiencia original, poco encontrarán aquí. En el otro lado de la balanza, los que dedicamos decenas de horas al juego base, ahora tenemos una versión de Starfield mucho mejor, y más pulida y profunda. Pero aún así, al final del día se trata del mismo juego del que supieron enamorarse en su momento.

En cuanto al DLC Terran Armada es básicamente una cadena de misiones con una estructura similar a las de otras facciones. Aquí en concreto debemos hacer frente a una misteriosa agrupación que usa robots como fuerza de choque que nos acosan constantemente en forma de incursiones aleatorias que pueden repetirse para obtener mejor equipo. El problema reside en las restricciones que imponen, como no poder viajar rápidamente dentro de un sistema estelar hasta haber eliminado todas las amenazas, lo que se traduce más una molestia que otra cosa. Por suerte, podemos configurar la frecuencia de las Incursiones opcionales. Entonces, si empiezan a cansar, se puede solucionar fácilmente. A esto se suma Delta, un robot que se une a nuestra tripulación, funcionando además como un vehículo para conocer más detalles acerca de la Armada Terrana y su fuerza militar.
En Terran Armada, Bethesda adopta un enfoque similar al de Shattered Space. Dicho de otro modo, es más de lo mismo y si bien tiene algunos puntos a destacar hay otros que resultan un tanto decepcionantes. Por ejemplo, aquí no se añade una nueva ubicación como en el anterior DLC, sino que todo gira en torno a las incursiones. A decir verdad, es un concepto interesante, breve, pero que se deja disfrutar. Eso sí, brilla más por el contenido secundario que lo acompaña que por la campaña principal en sí misma. Nada del otro mundo, y definitivamente sin llegar al nivel de la expansión previa. Aún así, con sus más y con sus menos, funciona como una más que bienvenida excusa para volver a sumergirse en este RPG espacial del que todavía podemos esperar algunas cosas.

Free Lanes + Terran Armada no es un contenido revolucionario. Tampoco llega para convencer a todos aquellos que no disfrutaron del juego en su momento de que ahora si vale la pena darle una oportunidad. No obstante, para quienes se sumergieron en este universo dejando de lado cualquier tipo de prejuicios, es una excusa más que decente para regresar. Puede que sea más de lo mismo pero es, cuanto menos, una sólida adición que logra mantener el interés de los más comprometidos con la experiencia. Los cambios que traen tanto el DLC como el parche son más que bienvenidos y, si bien no añade nada súper profundo y extenso, hace que valga la pena volver a darse una vuelta por Starfield.

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Sobre Mariano Daneri
Me gustan las milanesas con fideos.
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