LEGACY OF KAIN: ASCENDANCE – Análisis

LEGACY OF KAIN: ASCENDANCE – Análisis

Sangre espesa, difícil de tragar

Ascendance nos regresa a Nosgoth sin reinventarla sino expandiendo su legado con aciertos y limitaciones que lo vuelven tan interesante como inaccesible


Cuando hablamos de ‘regresos’ en el mundo del gaming, me gusta poner a los juegos dentro de tres categorías. Por un lado están los que se celebran, por el otro los que no nos dicen nada y están aquellos que llegan con cautela. En esta última es donde se ubica Legacy of Kain: Ascendance. Sucede que el título desarrollado por Bit Bot Media carga con el enorme peso de las alas de una de las sagas más densas, complejas y queridas del medio. Volver a Nosgoth nunca es una tarea sencilla porque implica enfrentar no solo a un legado sino también a las expectativas de aquellos que atesoramos la obra durante más de dos décadas. Y es en ese intento de insuflar vida a la saga que tenemos un videojuego que no busca reconstruir la historia, sino hacerla latir al igual que antaño, pero reinterpretándola desde un lugar inesperado.

Legacy of Kain: Ascendance nos lleva nuevamente al decadente mundo de Nosgoth, concretamente a un punto narrativo ubicado antes de los acontecimientos de Soul Reaver, y entrelazándose directamente con los acontecimientos del cómic The Dead Shall Rise. No funciona como reinicio o una historia independiente, sino como la continuación de ese relato introduciendo a una nueva protagonista: Elaleth, la hermana de Raziel, cuya presencia abre nuevas grietas dentro del ya fragmentado entramado de la saga. Las tensiones entre linajes, las fracturas temporales y los intentos por reinterpretar eventos del pasado funcionan como ejes centrales de una trama que desea encontrar su lugar dando coherencia a su red narrativa.

A lo largo de la aventura, iteramos entre tres personajes, Elaleth, Raziel y Kain, cada uno con pequeñas diferencias a la hora de ejecutar acciones o ataques. Sin embargo, esa diversidad es más estética o referencial que funcional, ya que mecánicamente se queda peligrosamente en la superficie. Pese a ello se llega a apreciar una diferencia marcada en el modo de avance de cada uno, aunque los movimientos resultan básicos, carentes de evolución, y sin ningún tipo de elemento que profundice el combate. Resulta particularmente llamativo, e incluso desconcertante, que no exista siquiera la posibilidad de enlazar dos o tres golpes en secuencia. Todo se reduce a ataques lineales, de izquierda a derecha, o variantes aéreas. Ahí es donde aparece otro inconveniente: los hitboxes. Ajustados en enemigos y erráticos en nuestro arsenal.

El resultado de esto es una sensación constante de desajuste, donde golpear no siempre depende de la habilidad sino de la tolerancia a la frustración o un acercamiento casi suicida hacia los enemigos. Esto se agrava con la presencia de enemigos aéreos que rozan lo irritante. No sentía una molestia tan insistente desde los enemigos voladores de Ninja Gaiden o las infames medusas de Symphony of the Night, cuyo diseño se pensó no para desafiar sino para desgastar. Además, el bestiario es reducido y repetitivo, aunque desafiante cuando nos cruzamos con un mix de enemigos en un mismo lugar. En dichos momentos es más que necesario utilizar todos los movimientos disponibles ya que la intención del título es que uno domine los controles y el alcance de las esquivas, saltos y ataques.

En lo sonoro es donde Legacy of Kain: Ascendance encuentra uno de sus puntos más sólidos. Parece como si en Bit Bot Media entendieran que ahí no podían permitirse fallar. Esto se nota particularmente en el regreso de las voces originales, lo cual es mucho más que un simple gesto nostálgico. La presencia de Michael Bell como Raziel deja entrever el ineludible paso del tiempo. Hay un desgaste natural en el timbre de voz, una madurez que ya no puede ocultarse. Sin embargo, lejos de jugar en contra, esa erosión aporta una interesante capa al personaje, sobre todo en su etapa vampírica. Parece como si su voz también cargase con el peso de lo vivido. Sigue siendo el mismo personaje que ya conocemos, solo que más cansado e incluso ganando cierto destello de humanidad en su tragedia.

Legacy of Kain: Ascendance Review

Por su parte, Simon Templeman se mantiene imponente. Su interpretación hace que Kain conserve esa cadencia monárquica, con un tono afilado que destila superioridad y desprecio con una naturalidad inquietante. Cada línea no solo se escucha, se impone. A este regreso también se suma Anna Gunn que hace lo propio con Ariel, aportando una vez más esa carga etérea y melancólica que siempre definió al personaje. El resto del elenco, incluso en sus apariciones más breves, demuestran un nivel de compromiso notable. Un claro ejemplo de esto, son las voces de los Sarafan que irrumpen con interpretaciones cargadas de intención demostrando que en el título hay una coherencia tonal que destaca principalmente por su emoción.

La banda sonora a cargo de Klayton (conocido por proyectos como Celldweller y Scandroid), es muy buena. El genio del autor, cuyo sello marcado por la fusión de rock y electrónica atravesada por sintetizadores, se encuentra presente pero contenido. No invade ni sobrecarga, sino que adopta un carácter más moderno, pero sin romper con la esencia de la saga. Hay ecos claros de Legacy of Kain: Soul Reaver; pequeñas resonancias que remiten a aquella identidad sonora cargada de misticismo y dramatismo. Algunas piezas apuntan a la acción con intensidad, mientras otras sostienen una atmósfera densa de corte teatral. En lo personal, me quedo con Blind Devotion, The Crypt Calls, Resurrection of the Lieutenants y Elaleth’s Ascension. Sin lugar a dudas, el apartado más potente del título.

Legacy of Kain: Ascendance Análisis

En cuanto a su propuesta visual, Ascendance no busca deslumbrar. Desde mi punto de vista, es un juego que pretende se mantiene coherente con el universo que representa. La paleta de colores responde a esa identidad con tonos apagados que dominan la escena, pero irrumpidos por rojos, verdes y violáceos que generan un contraste vibrante. El pixel art es detallado y efectivo, con claras reminiscencias a Castlevania. De más está decir que la inspiración no permanece oculta ya que se encuentra presente en la forma en la que los personajes se desplazan. Parece como si levitasen sobre el escenario, dejando tras de sí estelas al atacar o ejecutar un dash, evocando inevitablemente a Alucard.

El diseño de niveles, en cambio, presenta irregularidades aunque paradójicamente no siempre juegan en contra. Algunos escenarios rozan lo básico, con amenazas que se limitan a simples soldados y peligros ambientales, mientras que en otros la complejidad aumenta combinando superficies, enemigos y algo de verticalidad. Estas variantes aportan algo de dinamismo obligando a que uno deba adaptarse, especialmente cuando el diseño vertical cobra protagonismo y transforma el desplazamiento en un desafío constante. Entre los entornos hay uno que destaca precisamente por su austeridad. Se trata de un nivel completamente a oscuras, donde las siluetas en primer plano permiten intuir que ocurre. La primera reacción que tuve fue de desconfianza, pero funcionó muy bien. Esa decisión arriesgada me dio ganas de ver ese concepto explorado con mayor profundidad en el título.

Pero, ¿Qué ocurre con la composición? Legacy of Kain: Ascendance se sostiene como un plataformero 2D de desplazamiento lateral, pero la experiencia no se limita a eso. Las secuencias narrativas introducen ilustraciones animadas de los personajes que acompañan los diálogos. En determinados momentos el juego rompe su estructura y transiciona a escenas recreadas en 3D con una estética que remite a la era de PlayStation, con ese acabado tosco. Y, por si fuera poco, también se suman intervenciones puntuales de secuencias de animación que toman las riendas a fin de ilustrar con gran maestría eventos del pasado de la saga.

Legacy of Kain: Ascendance Reseña

En este sentido, la intención de Bit Bot Media es construir una obra que dialogue con distintas épocas y lenguajes visuales. Sin embargo, esa variedad no siempre se traduce en cohesión. Más que una fusión orgánica, lo que emerge del abismo es una superposición de ideas que, si bien resultan interesantes por separado, rara vez terminan de integrarse en una identidad visual completamente sólida. Esto se debe en gran medida a su duración. Aun así, en esta variedad de estilos, también hay algo valioso que rescatar. Me refiero a la sensación de estar frente a un proyecto que realmente busca experimentar dando rienda suelta a las dotes de creatividad del equipo, aunque no siempre logra mantenerse en la misma sintonía.

Legacy of Kain: Ascendance no le habla al jugador casual, ni siquiera al curioso que alguna vez rozó la saga. Le habla al devoto, a ese que no solo recuerda a Nosgoth, sino que lo estudia, que sigue sus líneas temporales, paradojas y heridas narrativas como si fueran propias. En ese sentido, la obra se siente como una extensión directa del cómic aniversario que como un videojuego autónomo. Esto puede resultar hostil para quien no esté alineado con ese recorrido previo. La inclusión de Elaleth no funciona como presentación, sino como continuidad, y eso puede dejar a muchos jugadores fuera de eje. Como seguidor de la franquicia me resulta difícil recomendarlo fuera de ese círculo, porque lo más probable es que un recién llegado a este universo no sienta que el título intrigue sino que expulse.

En definitiva, Legacy of Kain: Ascendance existe en tensión constante entre lo que fue la saga en su momento, lo que propone ahora y lo que los seguidores esperan. Tiene ideas interesantes, momentos valiosos, y un apartado sonoro que roza lo excepcional, pero también arrastra limitaciones que afectan su impacto general. No es el regreso que esperaba, ni tampoco un punto de entrada viable. Sin embargo el juego lo sabe perfectamente y tampoco es lo que busca. Estamos ante una pieza complementaria que continúa con este resucitar de la franquicia tras poco más de veinte años de inactividad en su trama principal. Un complemento que busca llenar los huecos en el guión introduciendo nuevos personajes y subtramas. El título es para quienes miran a Nosgoth no como un recuerdo, sino como un rompecabezas aún incompleto que esperamos poder completar tarde o temprano.


Portada del juego

LEGACY OF KAIN: ASCENDANCE

BIT BOT MEDIA

Distribuye: Crystal Dynamics
Lanzamiento: 31 de Marzo de 2026
Género: Aventuras, Acción, Plataformas

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Sobre Darío Gadea

Sniper de pura cepa. Fanatico del horror, la fantasia y la ciencia ficción. Adicto a los Metroidvanias, los RPG, la musica pesada y el synthwave. Cuando no esta leyendo algo perturbador esta jugando a Age of Empires II


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