por Paula Ridigolo
10 de septiembre de 2026
Mega Man es una de las franquicias de videojuegos más icónicas de la historia. La saga creada por Capcom en 1987 sigue las aventuras del pequeño androide de apariencia humana diseñado por el bondadoso Dr. Light para combatir contra las peligrosas creaciones del Dr. Wily. Ahora, para conmemorar los 40 años de la franquicia, volveremos a acompañar una vez más al ‘Blue Bomber‘ en Mega Man: Dual Override, título que tuvimos la oportunidad de probar en nuestro paso por Gamescom 2026 y que con tan sólo 30 minutos nos regresó a nuestra infancia del mejor modo posible.
La nueva aventura del Blue Bomber transcurre durante la ausencia del Dr. Light de sus instalaciones, donde se desata el caos cuando las máquinas de la Exposición de Robots pierden el control repentinamente. Ante esta crisis, Mega Man y Proto Man deciden unir sus fuerzas para proteger a los ciudadanos y restablecer el orden. Esta peligrosa situación obligará a nuestros héroes a llevar sus capacidades al máximo mediante el sistema Override. Y desde ya puedo anticipar que esta mecánica es una pieza clave para superar las adversidades y resolver el misterio detrás de este sabotaje masivo.
En el demo sólo pudimos jugar con Mega Man, por lo que la jugabilidad de Proto Man todavía es un misterio. La sesión práctica constaba de un escenario dividido en 3 niveles, donde debíamos avanzar luchando con robots que buscaban impedir nuestro avance. Como es habitual en la saga, también tuvimos que superar segmentos de plataformas mientras aprovechamos a recolectar unos tornillos que estimo que servirán para mejorar nuestras habilidades. De más está decir que hay que tener mucho cuidado, porque si morimos estaremos obligados a repetir toda la fase de cero, salvo que alcancemos un punto de control.

A respecto del modo Override, si bien se podía activar manualmente, el mismo era activado automáticamente cada vez que la energía del protagonista alcanzaba un umbral crítico. Esto me pareció interesante ya que nos brinda la posibilidad de luchar con nuestras últimas fuerzas a fin de lograr destruir a nuestros enemigos. Cuando esta mecánica se activa, podemos ver como Mega Man se transforma causando una interrupción de segundos en la batalla. Lo único que no me quedó claro es si existe una opción para que la activación sea completamente manual.
Aunque el juego es súper colorido y bonito, no debemos dejar engañarnos con su apariencia. Fiel al espíritu de la saga, es muy exigente.
Si bien cada fase presentaba un enfrentamiento final, el único gran combate que realmente me puso las cosas complicadas fue el de Twinkle Girl. Esta carismática villana, que parece una estrella del pop, tiene el poder de tirar fuegos artificiales y realizar embestidas a toda velocidad que requieren de buenos reflejos para evitar. Una actualización importante respecto de la jugabilidad es que podemos cambiar de forma con solo un un botón. Gracias a dicha función pudimos intercambiar de la clásica armadura azul a otra con un escudo, cuyas habilidades resultaron de gran utilidad para salir victoriosos de este desafiante enfrentamiento.

Aunque el juego es súper colorido y bonito, no debemos dejar engañarnos con su apariencia. Fiel al espíritu de la saga, es muy exigente. Subestimar a los enemigos, por pequeños que sean, puede terminar con nuestra barra de energía disminuyendo rápidamente. Sin embargo, en mi caso particular, me resultó difícil no distraerme con la belleza de los diseños y los escenario. Pero si quería seguir adelante, era importante mantener la concentración y enfocarme en no caer al vacío, algo que me pasó muchas más veces de la que me gustaría admitir.
En mi defensa, considero que esos momentos de falta de atención están totalmente justificados. El juego con su dinámica de gráficos en 2D, muy enfocada en formas geométricas, me causó una gran y especial nostalgia. Casi de inmediato recordé aquellos tiempos en los que jugaba a Sonic y cuando veía la serie animada de Mega Man en la TV mientras disfrutaba de la merienda. Y sí, sé que no hay correlación entre ambas sagas, pero el mundo de Mega Man: Dual Override me transportó a mi infancia.

La presentación luego de haber derrotado Twinkle Girl. Para entonces estaba tan eufórica que fácilmente hubiera seguido jugando si fuera posible. Esto me dejó en claro que la saga aún tiene mucho para dar, aún manteniendo de base la misma fórmula jugable. Me divertí y a pesar de que no resultó fácil ganar, nunca sentí frustración. Cada paso que dí estaba envuelto por una sensación de nostalgia. Quizá esta no era la intención de Capcom, pero a mi esto fue inevitable. Ahora sólo resta esperar el lanzamiento y descubrir si esa misma sensación se queda en el transcurso de la aventura.

Sobre Paula Ridigolo
Escritora aficionada de historias. Amante de las novelas policiales. No dejo misterio sin resolver. Escuché el primer CD de Pokémon y quedé enamorada de sus canciones.
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