por Redacción
El 2025 se despide dejándonos una rica y variada cosecha de videojuegos, definido por propuestas en las que primó la creatividad más pura. Y es que mientras las grandes franquicias regresaron para reclamar su trono con mundos abiertos más inmersivos y visuales cinematográficos, la escena independiente y de presupuesto medio demostró que tenemos hambre por juegos originales que ofrezcan algo familiar, pero diferente. Este año, tuvimos todo eso y más, con producciones relativamente modestas que se pusieron hombro a hombro con los grandes nombres propios de la industria.
Elegir a nuestro GOTY 2025 no fue fácil, y de hecho nunca lo és. La diversidad de experiencias que pudimos disfrutar hizo que las múltiples de voces de nuestra reacción diera vida a una extensa lista de juegos. Sin embargo, tuvimos que elegir las más significativas y las que definieron nuestro año. Cabe recordar que no es nuestra intención marcar tendencias o gustos. Por el contrario, se trata de reconocer a los títulos que más nos gustaron, siempre desde el punto de vista personal y subjetivo.

Clair Obscur se convirtió en nuestro GOTY 2025 por varios motivos, como su estética estilo ‘Belle Époque’ francesa, el sistema de combate que aunque se basa en turnos exige una interacción constante mediante bloqueos y parries en tiempo real y la premisa de una expedición suicida para detener a La Pintora antes de que pueda borrar a más personas con sus pinceladas divinas. Todo esto hizo del trabajo de Sandfall una obra única poseedora de una maravillosa carga emocional y personajes memorables. Si desean conocer más detalles, pueden leer nuestra review.
Warhorse Studios nos trajo la secuela perfecta, expandiendo la historia de Henry en una Bohemia medieval que se siente más viva y peligrosa que nunca. La atención al detalle es obsesiva, desde la recreación arquitectónica de la ciudad de Kuttenberg hasta un sistema de combate mucho más fluido pero igual de exigente. Un RPG fantástico donde cada acción tiene consecuencias reales en el mundo y un sistema de reputación tan profundo que nos hace sentir que realmente estamos moldeando el destino de una nación mediante la diplomacia, el sigilo o la fuerza bruta.


La espera por la aventura de Hornet valió cada segundo, ya que Team Cherry no se limitó a repetir la fórmula, sino que se tomó el tiempo necesario para ofrecer una experiencia diferente a la de su predecesor. El reino de Pharloom es un espectáculo visual y sonoro, con una verticalidad que nos obliga a dominar la movilidad de nuestra protagonista. Con todo esto, Silksong logra un equilibrio entre dificultad desafiante y una curiosidad inagotable que empuja a explorar hasta el último rincón de sus cuevas de seda.
Hell is Us se ganó nuestro reconocimiento por su valiente rechazo a las tendencias modernas. En el título de Rogue Factor no hay brújulas o marcadores de misión, sino que debemos aprender a leer el terreno, escuchar a los habitantes y usar nuestro propio juicio para avanzar. Además, la ambientación en un país devastado por la guerra civil y una invasión de entidades abstractas, aporta una atmósfera de terror psicológico que lo convierte en una de las experiencias más intelectualmente estimulantes y atmosféricas del año. Para más detalles, pueden leer nuestro análisis.


Tras años de incertidumbre, la franquicia logró recuperar su trono como el rey del combate a gran escala en 2025. Battlefield 6 destaca por su destrucción ambiental que no es solo estética, sino que altera tácticamente el flujo de la partida, con edificios que se derrumban de forma realista, cambiando las líneas de visión y las rutas de flanqueo. Además, el regreso a un entorno moderno, sumado a un sistema de clases balanceado y eventos climáticos dinámicos lograron devolvernos ese espectáculo visual y sonoro que sólo esta aclamada saga puede ofrecer.
Skate Story es lo más parecido a entrar en un sueño lúcido. Con una estética minimalista donde el protagonista, un demonio hecho de cristal, debe patinar hasta la luna para recuperar su alma, el juego utiliza el skate como una metáfora del esfuerzo y la fragilidad. Patinar se siente sorprendentemente preciso y profundo pudiendo realizar trucos al son de la música de Blood Cultures que se sincroniza con nuestros movimientos. Sin lugar a dudas, una pieza de arte interactivo. Pueden leer nuestra review para conocer más al respecto.


La secuela de Ghost of Tsushima refresca la fórmula de mundo abierto con una dirección de arte que aprovecha al máximo la consola de Sony. La historia de Atsu en las tierras salvajes de Hokkaido introduce nuevas mecánicas de supervivencia y un uso más versátil de las armas, incluyendo varias novedades que cambian radicalmente el ritmo del combate. La belleza de los campos nevados y la narrativa sobre la justicia y la venganza en una frontera indómita consolidan a Ghost of Yotei como un viaje cinematográfico imprescindible. Si gustan conocer más detalles, pueden leer nuestra review.
Cuando parecía que en los shooters de extracción todo estaba dicho y hecho, Embark Studios nos trajo una de las propuestas más tensos y visualmente impactantes del género. En Arc Raiders, la amenaza radica no son solo en los demás jugadores, sino una inteligencia artificial enemiga que se despliega desde el cielo con una escala aterradora. El diseño de sonido es fundamental con el estruendo de las máquinas aproximándose generando una ansiedad real que obliga a colaborar o morir. Un título fantástico por donde se lo mire que llegó para marcar el nuevo estándar. Pueden leer nuestro análisis.


Kojima Productions volvió a romper los esquemas con una secuela que es mucho más ambiciosa en sus mecánicas respecto a la primera parte. El viaje de Sam Porter Bridges se siente ahora más global y visualmente surrealista, con entornos que desafían las leyes de la física y una narrativa que explora la conexión humana en la era de la IA. La adición de nuevos vehículos, herramientas de navegación y enfrentamientos contra jefes que parecen sacados de una pesadilla febril, hacen de esta una experiencia innegablemente vanguardista. Pueden leer nuestra review para saber más.
Blue Prince es un triunfo en lo que a diseño respecta ya que Dogubomb nos demuestra que la mayor aventura puede transcurrir dentro de cuatro paredes. Como un arquitecto atrapado en un misterio, el juego nos invita a decidir qué habitaciones debemos añadir a una mansión en cambio constante, creando un laberinto único en cada partida. Cada día en el juego es una oportunidad para descubrir secretos, disfrutar de un estilo visual encantador y de una trama llena de giros inesperados que lo convierten en el juego de puzles definitivo de 2025. Los invitamos a leer nuestro análisis.


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Sobre Redacción
Soy el alfa y el omega. La nada y el todo. Un ser de luz y oscuridad que amalgama a toda la redacción.
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