ARC RAIDERS – Análisis

ARC RAIDERS – Análisis

La energía de la ciencia ficción en una combinación renovadora

El shooter de extracción de Embark Studios ofrece una experiencia innovadora gracias a una combinación de elementos que lo convierten en una de las mejores propuestas del género


Lo siento, pero no puedo evitar hacer ciertas comparativas. Las razones por las que encontré al trabajo de Embark Studios tan satisfactorio residen en sus diferentes elementos. En la forma orgánica que las mecánicas se integran en la jugabilidad que es excelente y que van mucho más allá de lo que lo que se puede ver otros títulos que no consiguieron ofrecer una experiencia óptima, o por lo menos, no la que yo pretendía. Luego de jugar ARC Raiders sentí ese reencuentro con emociones conocidas, situaciones que viví en otros videojuegos, pero que aquí logran congeniar como en ninguna otra propuesta dentro del género del shooter de extracción.

En el trabajo de Embark Studios me encontré con las amenazas típicas del PVE, el entorno de GTFO y Hunt Showdown, la tensión PVP de Escape From Tarkov y PUBG, y la sensación de movilidad y jugabilidad de Star Wars Battlefront. Una combinación exquisita y pulida. Un videojuego con una estética fantástica, una ambientación visual única y una banda sonora que acompaña de manera excepcional. Desde ya puedo decir que es el shooter más interesante que he jugado este año. Además, el uso del Unreal Engine 5 hacen de ARC Raiders una delicia a nivel gráfico ofreciendo un apartado visual obscenamente precioso y bien optimizado, muy a pesar de algún que otro crasheo.

ARC Raiders está ambientado en un mundo distópico y apocalíptico asediado por una inteligencia artificial amenazante que hace que sobrevivir fuera de el bunker Speranza sea muy difícil. Tal es así que hasta debemos pelear por recursos contra otros Raiders. Una primicia sencilla que plantea una distopía muy bien representada, tanto en argumento como en la experiencia que ofrece. Ya desde el menú, el juego conquista. La propuesta habla por sí misma, y tiene claridad en las acciones que nos demanda como jugadores. Prepararse para una raid, en solitario o cooperativo en grupos de hasta 3 jugadores, con el objetivo de cumplir las misiones que nos dan los comerciantes, que exponen las necesidades y problemáticas de la ciudad subterránea y las luchas contra los ARC. Excusas más que perfectas para salir a explorar y a luchar por nuestras vidas en el proceso.

ARC Raiders Review

Al comenzar una raid accedemos a una de las ubicaciones disponibles de este mundo. A partir de entonces, el juego enseña todas sus cartas en forma de una experiencia trepidante llena de amenazas, botines, combates a gran escala contra las máquinas y contra los jugadores que pretenden quedarse con nuestras cosas a la más mínima oportunidad. En cada partida se siente la tensión y la necesidad de supervivencia se hace presente. Además, si bien tenemos un árbol de habilidades donde ‘mejorar’ capacidades, no se trata de adquirir poderes que puedan atentar contra el balance del juego ni nada de eso. Todo depende de nuestras decisiones tácticas y del equipo que decidamos usar. Habilidad y estrategia propia de cada jugador.

Esto hace que organizar una raid se sienta como una experiencia ‘militar’. Llevar granadas de humo, armas para penetrar blindaje ARC, otra para defendernos de los otros Raiders, una tirolina porque igual quiero acceder a tal edificio, curación para tal situación, escudo, tener lugar en la mochila o incluso evaluar si vamos a ir full sigilo porque vamos a incursionar con el equipamiento gratuito. Todas estas situaciones dependen 100% de nuestras decisiones y pueden modificar la experiencia para bien o para mal, generando una curva de aprendizaje personal de lo que funciona y no, de acuerdo a nuestra forma de jugar. Se siente muy bien y ojala no se arruine con un metagame rígido. Además, para utilizar algo solo hace falta equiparlo, nada atributos o cosas por el estilo. Simple y llano: Encontramos un arma desconocida, la equipamos y ya podemos empezar a disparar.

Por otra parte, algo que me gusta es que la línea de misiones explican todos los elementos del que forman parte de este mundo. Al completarlas recibimos recompensas y se habilitan mejoras en nuestros talleres, lo que nos vuelve cada vez más autónomos. Otro detalle que permite una dinámica intuitiva con los objetos es la metainformación que tiene cada pieza de loot. Es decir no solo se nos informa del nombre y se nos brinda una descripción, también es posible saber qué es lo que vamos a conseguir al reciclarlo o para que se usa y en qué taller. Lo mismo pasa con los consumibles que tienen una explicación clara de lo que hacen o para qué sirven, permitiéndonos tener una idea de cómo los vamos a gestionar y usar.

A todo esto, se suma la clásica categorización por colores que nos permite entender el nivel de rareza de los objetos. Con este añadido se disipa un poco la preocupación de qué priorizar en el loteo pudiendo reconocer aquello que en realidad es más valioso. Y un detalle que me encantó, es que ARC Raiders prescinde de los íconos de ‘carga’ al registrar poniendo en su lugar una silueta de barrido sobre los diferentes items antes de revelarse. Esto me pareció, como tantas otras cosas en el videojuego, un detalle que denota cuidado, coherencia y eficacia a la hora de mantener una experiencia limpia y orgánica.

ARC Raiders Reseña

Ingresar a una raid, sin ningún objetivo más que explorar y conocer el mundo es algo que también se siente muy satisfactorio. Poder descubrir cómo los ARC interactúan con el entorno, su forma de patrullar, y conocer las variedades que existen, como las arañas en interiores, los drones en exteriores, las torretas guardianes en edificios, y algunas máquinas enormes con las que resulta difícil imaginar una pelea sencilla. También es posible saber cómo actúan, lo que nos permite elaborar estrategias de cara a futuros encuentros. Por ejemplo, me llevé una ‘grata’ sorpresa al atacar a un robot a una distancia lejana y que este de inmediato saltase por los aires para posicionarse a mi lado y contraatacar, es algo que me generó pánico y adrenalina pura.

Algo particular en las raids de ARC Raiders es la sensación de que una extracción temprana también es una opción óptima. Es decir, los elementos que funcionan en torno a dicha mecánica son dinámicos, con compuertas de salida con activación intermitente pero con un tiempo de funcionamiento limitado o acceso a ductos alternativos con llaves. Nos posicionan en un mundo en el que cuanto más tiempo estemos en él, mayor es la sensación de peligro. Además, algo que se agradece mucho es que al extraer, tenemos una registro de nuestro recorrido en la partida. Podemos ver acciones, eventos, jugadores heridos o derribados, quienes nos hirieron, cuánto daño de escudo o salud nos causaron y con que arma. Un agregado excelente para hacer seguimiento de nuestras partidas, reconocer lugares, repasar errores y formular nuevas estrategias.

Que todo tenga consecuencias, y que todo reaccione a nuestra presencia es lo que mantiene esa tensión constante. Intentar mantener la calma antes de la tormenta agudiza los sentidos. Tener cuidado con las cámaras de seguridad que nos delatan, poner atención al campo de visión de los drones, tener la precaución de no espantar las palomas del suelo, y estar siempre con un ojo vigilante por si hay gente. Todo esto, sin mencionar el fabuloso apartado sonoro que consigue una inmersión exquisita, independientemente de la situación y condiciones: día, noche, lluvia, tormenta, etc. Algo que realmente disfruté son los sonidos ambientales del entorno, los mecánicos de los robots, de circuiteria, de saqueo y, en especial, de las armas y los disparos.

Apretar el gatillo y disparar refleja una sensación de peso, de ligereza e incluso impacto. Una satisfacción absoluta se siente al romper escudos, así como también el pánico de sentir que el nuestro fue penetrado por el enemigo y quedar indefensos a carne viva. Puede escucharse un mundo hostil del que todos somos testigos. Lo que uno ve y escucha es igual para todo aquel que está en el mapa. El PvP no es difícil de encontrar, pero siempre puede haber alguien más observando esperando el momento oportuno para liquidarnos. Las alarmas y el temporizador de las compuertas de extracción son sinónimo de ansiedad y acecho. Cuando llegamos a la zona de extracción somos presa fácil: todos saben de la activación de la compuerta, y eso quiere decir que ahí -tal vez- hay alguien con buen botín.

ARC Raiders Análisis

El miedo también se activa cuando somos detectados por un avispón o un cohetero, o cuando se aproximan los cohetes de re-despliegan a los ARC. En este sentido, el sonido y la ambientación se viven como una película de Steven Spielberg. Lo bueno es que siempre tenemos un respiro. Cada vez que volvemos de una incursión, sin importar el resultado, tenemos nuestra simpática mascota, un gallo, entrenado para rasquetear la chatarras. Siempre está allí, en nuestro cuartel, esperando nuestro visto bueno por su trabajo. Y esto es algo que siempre hace con creces entregando materia prima útil para el crafteo de balas y otros objetos.

Más allá de la emoción, existen algunos temas de balance que si sentí algo injustos. Por ejemplo qué tan difícil es derribar a un robot o cuando daño provoca uno en particular. Amo los juegos desafiantes, pero en este caso, si somos detectados por un Cohetero la muerte está asegurada, sin posibilidades de nada. Pese a ello, disfruté mucho de lo desafiante que resultan los ARC, sin filtros, sin concesiones, ni compasión. Una amenaza real en la partida. De cualquier modo, no estoy seguro si es un llamado de atención para aprender sobre los puntos débiles enemigos o a jugar con más herramientas, o simplemente existe un desbalance real que puede volver frustrante la experiencia. Al margen de ello, lo único realmente negativo es que Embark Studios no regionalizó el precio para Argentina y con los impuestos que se pagan por productos digitales, el precio es casi el doble.

Algo particular, que no me pasó antes en el género, es tener la sensación de que en realidad los otros Raiders no son nuestros enemigos. Tranquilamente podemos evitar eliminar a otro jugadores e incluso se dan situaciones de colaboración que resultan muy positivas. Esto se debe principalmente a que la amenaza de los ARC es real. Son agresivos, desafiantes y capaces de eliminarnos, sea porque nos falta equipo o nos atacan en jauría. Además, es posible reanimar a los jugadores, lo que posibilita una dinámica flexible en ese sentido. Si desconocido o un jugador de nuestro equipo resulta abatido, podemos ayudarlo y permitirle una extracción segura. A su vez, estar abatidos no impide accionar la consola de extracción, y la posibilidad de comunicarnos con extraños con la rueda de interacciones y un chat de voz de proximidad, genera todo tipo de situaciones muy interesantes.

La primera vez que enfrente a un Raider fue en una compuerta de extracción. Lo particular del caso es que cuando él me vio habló de forma amigable, y yo respondí con disparos. Perdí el enfrentamiento, pero aun así me ayudó y escapamos juntos. Me dijo ‘recuerda este gesto para más adelante‘. Esa fue una muestra de empatía y humanidad en este mundo devastado por las máquinas me voló la cabeza. ¿Acaso no es esa la esencia que pretende transmitir ARC Raiders? Reconocer amigos y enemigos, crear alianzas, convertirnos en un saqueador sin escrúpulos, o pasar desapercibido por todos. Un gran, gran, abanico de posibilidades en cada partida. Una jugabilidad tan amplia que a su vez no pierde sencillez. La mejor experiencia que he tenido en mucho tiempo.

ARC Raiders es un título sumamente pulido, que se siente tan orgánico como innovador. Esto no es precisamente por hacer algo nuevo, sino por las decisiones de Embark Studios en la forma de combinar mecánicas, con una ambientación cuidada en lo visual y sonoro, manteniendo una coherencia con los elementos que nos rodean. El resultado es el de una experiencia inmersiva en un mundo invadido por los ARC que representan una amenaza real y muy bien lograda. Todo acompañado de un gameplay muy intuitivo y sencillo con el que aprendemos sobre la marcha sin complicaciones. Además, todos aquellos que tengan experiencia en este género van a encontrar varios detalles únicos aquí. Una excelente propuesta que vamos a querer como regalo de navidad.


FICHA TÉCNICA:

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Sobre Exequiel Nieto

Lic. en Artes Escénicas. Stremer y profesor, me gusta la filosofía, lo audiovisual y los placeres de la vida. De La Rioja, Argentina.


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