En 2020 Ghost of Tsushima se hizo un lugar dentro del competitivo género de acción en un mundo abierto. Sucker Punch Productions, responsables de la saga Sly Cooper e InFamous, había tomado su experiencia previa y había creado una experiencia narrativa exquisita. Cinco años más tarde nos invitan a revisitar la fórmula en Ghost of Yotei una secuela que, aunque peca de continuista, mejora a su antecesor en todos los frentes. Pero más importante aún, demuestra que el estudio está a la altura de medirse con cualquiera de los grandes en la familia PlayStation.
La historia nos pone en la piel de Atsu, la hija de un herrero de renombre con un pasado turbulento, que regresa a Ezo para cobrar venganza contra los seis asesinos de su familia. La premisa no es original, es cierto, pero lo importante no es el origen de la historia sino cómo se desarrolla la narrativa a medida que avanza la partida. Lo cierto es que Sucker Punch cuenta cada situación como si estuviéramos en un western y se nota la influencia de los clásicos de Akira Kurosawa a la hora de plantear situaciones cotidianas, pero en especial cuando el conflicto armado es inevitable.
Las batallas comienzan como un duelo, con una aproximación cinemática tensa y espectacular y se desarrollan con una velocidad mortal. Los cortes de las armas son letales y, aún cuando nos enfrentamos a varios enemigos a la vez, se siente el poder de sus bordes afilados. A diferencia de su predecesor, Atsu puede utilizar un amplio abanico de armas que brinda variedad a la acción y reemplaza al sistema de posturas anterior. Por ejemplo, si los enemigos vienen con lanza lo ideal es atacar con las dos katanas. Sin embargo, si enfrentamos a alguien con una sola espada la katana única es el camino a seguir.
Además de los dos arcos, el largo y el corto, que tienen diferentes municiones para adecuarse a cada escenario, podemos desbloquear un espadón a dos manos, un rifle de un sólo disparo y la Kusarigama (una cadena con una bola de acero en un extremo y una punta cortante en el otro). Cada arma ofrece un estilo de combate diferente y suma variedad a la hora la acción, sin embargo lo mejor es aprender en qué situación es más apropiado utilizarla. Otra gran adición es la posibilidad de levantar armas del piso y arrojarlas. Atsu tiene una precisión letal y cualquier cosa que arroje hace un daño brutal que puede aumentarse a través del árbol de habilidades.
Sucker Punch cuenta cada situación como si estuviéramos en un western y se nota la influencia de los clásicos de Akira Kurosawa a la hora de plantear situaciones cotidianas
La progresión está atada a dos actividades del mundo abierto. Por un lado están los encuentros con el lobo, al que deberemos ayudar liberando a otros lobos de campamentos enemigos para incrementar nuestro vínculo a través de un árbol de habilidad. Esto determina la frecuencia con la que nos ayuda, si se queda o no en la batalla, entre otras habilidades. Por el otro está los templos budistas que funcionan igual que en la entrega anterior. Todo pasa por encontrarlos y rezar para recibir un punto para desbloquear un nodo en el árbol principal. Así podemos mejorar cada aspecto del desempeño de nuestra protagonista, desde su defensa hasta su pericia a la hora de ejecutar enemigos de forma silenciosa.

Las batallas no sólo se resuelven en un duelo o de forma honrada. Atsu también es especialista en infiltrarse, matar enemigos por la espalda y cuenta con un amplio abanico de recursos a su disposición. Desde proyectiles y armas montadas, hasta flechas encendidas para quemar todo a su paso. De todas formas, y aunque técnicamente estamos ante un juego de acción, la exploración y la narrativa termina robándose el protagonismo de Ghost of Yotei. No sólo por la belleza increíble de los paisajes que recorremos, sino por la variedad de personajes que encontraremos y lo bien que están escritos.
aunque técnicamente estamos ante un juego de acción, la exploración y la narrativa termina robándose el protagonismo de Ghost of Yotei
Las situaciones cotidianas se sienten genuinas, los asentamientos rurales y sus pobladores suelen darnos misiones secundarias interesantes y el apartado audiovisual ayuda a garantizar una completa inmersión. Recorrer los páramos a caballo, ayudados por el viento que nos guía, es un espectáculo increíble. Sucker Punch es consciente de la proeza técnica que representa su nuevo juego y nos regala paisajes dignos de tomar una capturas de pantalla. El mismo cuidado a los detalles se nota en los doblajes. Especialmente si lo jugamos con las voces en japonés, y en los pequeños textos, anécdotas e historias que conforman el trasfondo narrativo. Es un juego hermoso, divertido y atrapante que nos invita a explorar cada rincón de su extenso mapeado.

El mundo abierto es vasto y espectacular, pero además hay un gran trabajo detrás del ritmo de juego. Podremos eliminar a los ‘Seis de Yotei’ en cualquier orden con excepción de la Serpiente y el jefe final. Esto significa que la progresión está preparada para adaptarse a nuestras ganas de explorar sin importar a qué nuevo mapa queramos ir. A medida que avanzamos en las misiones principales el juego comienza a concentrarse y nos encamina hacia un desenlace final, proponiendo una experiencia menos dispersa que prioriza y beneficia el costado narrativo. Puede pasar desapercibido, pero va a la inversa de los juegos de mundo abierto donde se nos invita a hacer cualquier cosa menos terminar la historia.
Además de las misiones principales y secundarias, tenemos una buena cantidad de pequeños eventos que llenan de pleno el viaje. Desde recuerdos de la infancia de Atsu, pasando por encuentros con personajes excéntricos y duelos a muerte con guerreros legendarios. La serie de misiones del narrador de cuentos, por ejemplo, es simplemente exquisita. Y si a todo esto le sumamos los minigames que utilizan las bondades del DualSense como encender el fuego con una yesca o reforjar la espada para hacerle mejoras, coleccionar trajes, máscaras y las armaduras especiales. Ghost of Yotei tiene contenido de sobra para poder disfrutar de más de cuarenta horas en este hermoso mundo.

Ghost of Yotei es un juego fantástico. Lo digo luego de haber podido explorarlo a mis anchas y con la certeza de que seguiré jugándolo en los próximos meses. Las actividades secundarias son entretenidas y útiles para la progresión, ya sea para conseguir nuevas armaduras, ítems cosméticos o talismanes. Siempre hay algo para hacer, una canción para componer o una pintura para eternizar uno de los hermosos escenarios que nos regala. En ningún momento se vuelve tedioso, todo lo contrario, es difícil de soltar y dan ganas de seguir explorando esta preciosa versión de Ezo. No se si Sucker Punch esté pensando en una tercera parte pero, si deciden hacerla, no tendría objeciones en volver a sumergirme nuevamente en este Japón medieval. Lo recomiendo con absoluta tranquilidad, en especial si disfrutan de los juegos con un fuerte énfasis en lo narrativo.

Sobre Sebastián Cigarreta
Periodista especializado en gaming, amante de los juegos incomprendidos y eterno enamorado de los clásicos noventosos. Tengo debilidad por todos los MegaMan, siempre Vega main y soy eterno caballero de Boletaria.
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