por Franco Borgogna
19 de septiembre de 2026
Luego de participar en numerosos eventos digitales y de deleitarnos con numerosos trailers, finalmente llegó el momento de probar el título de Eclipse Glow Games. En la Gamescom 2026, el equipo estuvo presente con una demo jugable de Tides of Annihilation, ofreciendo un generoso vistazo a lo que este título de acción y aventura tiene para ofrecer. La propuesta combina la decadencia de una Londres postapocalíptica sumida en el caos, con la majestuosidad anacrónica de la mitología artúrica. El resultado es una propuesta rápida y con estilo, tan desafiante como divertida, que tiene todo para sentarse en la mesa con los grandes del género.
La demo, dividida en varias partes, ofreció la oportunidad de experimentar varios aspectos del juego, tales como la exploración, el combate y los enfrentamientos con jefes. Lo primero que salta a la vista, es que estamos frente a un Hack and Slash exigente, pudiendo trazar paralelismos con Devil May Cry o Bayonetta. Sin embargo, Tides of Annihilation se aparta ligeramente de la fórmula de los combos con estilo y la agresión constante, proponiendo una aproximación al combate más metódica y calculada. Aquí no sólo importa buscar la mejor ventana para el ataque, sino que debemos hacerlo aprovechando los poderes y habilidades especiales de los caballeros que nos acompañan donde el posicionamiento y la lectura del escenario son tan vitales como la rapidez de los reflejos.
El núcleo de los enfrentamientos está fundamentado en la gestión del tiempo y una ejecución defensiva casi quirúrgica. La supervivencia depende en gran medida de los parrys, los cuales cuentan con ventanas de oportunidad bastante ajustadas. Además, el combate castiga la impaciencia o el machaque de los botones de ataque, recompensando en cambio la lectura adecuada de los patrones enemigos. Los enfrentamientos con los jefes exigen mantener la serenidad, desgastando poco a poco su postura a través de bloqueos y contraataques. Con esto vamos a dejar a nuestros enemigos de rodillas para rematarlos con golpes devastadores que se sienten sumamente gratificantes gracias al excelente feedback audiovisual.

Uno de los puntos más innovadores del título reside en el ‘Sistema de Caballeros’, una mecánica que cambia el concepto de las armas o habilidades secundarias. Gwendolyn, nuestra protagonista, posee la habilidad de invocar versiones espectrales de los Caballeros de la Mesa Redonda y recibir asistencia durante la batalla. La mecánica nos permite establecer dos sets que se pueden intercambiar en combate con un ‘Caballero Principal’ y otro secundario. Estos aliados proporcionan apoyo táctico, abriendo un abanico de posibilidades a la hora de realizar combos, además de que ofrecen la posibilidad de diseñar diferentes builds que podemos adaptar a nuestro estilo de juego.
El juego permite intercalar estas invocaciones en mitad de un combo con notable fluidez, añadiendo una notable capa de profundidad y espectacularidad al sistema de combate.
Me gustó como el juego permite intercalar estas invocaciones en mitad de un combo con notable fluidez, añadiendo una notable capa de profundidad y espectacularidad al sistema de combate. Lo mejor es que las asistencias se integran de forma orgánica a la batalla, casi como si fueran una extensión natural de nuestro arsenal, permitiendo realizar movimientos casi tan espectaculares como los del propio Dante. Esto también permite extender los combos aéreos o destrozar grupos de enemigos con mucha facilidad.

A pesar del innegable atractivo de este sistema, cabe destacar que la barrera de entrada resulta bastante alta. La demostración me dejó en claro que la curva de aprendizaje es empinada y hace falta mucho más que 45 minutos para dominarla. El hecho de tener que alternar entre caballeros, leer patrones de ataque, aprender combos y ejecutar bloqueos resulta abrumador durante los primeros compases. En especial porque los enemigos no se nos quedan mirando a ver que hacemos, sino que atacan sin piedad. Esto deja poco margen de error y exige de mucha memoria muscular para salir victoriosos de prácticamente cualquier enfrentamiento.
Esto último queda particularmente evidenciado cuando llegó el momento de enfrentar a uno de los jefes finales. Acá la cosa se pone muy seria y la dificultad escala notablemente. La batalla presentaba una estructura extensa con múltiples fases donde el ataque constante y el ‘tanqueo’ demostraron ser tácticas inútiles. Si bien la demo tenía varios jefes, sólo pude participar de la batalla contra Anubis, la cual se prolongó notablemente, teniendo incluso secuencias de transición mediante las cuales el juego da forma a su narrativa. Este encuentro requirió de dominar varios sistemas, especialmente el de parrys, ya que los ataques de este formidable enemigo mutaban y se volvían más letales con cada fase.

A todo esto, Gwendolyn puede mejorar sus habilidades o capacidades con piezas de equipo. Tides of Annihilation no tiene un sistema de experiencia para subir de nivel o similar. Por el contrario, recompensa la exploración con armas o armaduras que potencian los atributos de la protagonista. Los caballeros, por su parte, pueden hacer uso de sus habilidades para destruir las típicas paredes agrietadas o crear huecos en el suelo para acceder a salas secretas. Algunas de sus habilidades también nos permiten crear atajos a diferentes zonas virtualmente inaccesibles. La progresión es bastante similar a la de un ‘metroidvania’ y -según entiendo- podremos revisitar zonas previamente exploradas en busca de secretos.
El juego aún está en desarrollo y todavía no tiene fecha de lanzamiento, por lo que es normal encontrar algunas asperezas a nivel técnico. El contraste mecánico más notorio lo pude percibir justamente durante la exploración, fuera del combate. Las físicas asociadas al salto, la carrera y la interacción con el entorno se sienten algo toscas y con una inercia inusualmente pesada. Además, algunas secciones de plataformas rompen con esa fluidez y precisión que el juego mantiene durante las batallas. Más allá de eso, el título se ve y se siente espectacular. Como mencioné, todavía falta mucho para que alcance su forma final. De seguro todos estos detalles estarán más que pulidos de cara a su debut.

Disfruté muchísimo de mi tiempo con Tides of Annihilation. La demo era extremadamente generosa y me quedó bastante por ver. Sin embargo, me llevé una idea clara de que podemos esperar de lo que se perfila claramente como una producciones muy ambiciosa. El título de Eclipse Glow Games es ágil, demandante y divertido. Tal vez sea apresurado decir esto, pero Gwendolyn parece tener todo lo necesario para codearse con Dante y la Bruja de Umbra, al punto que podría llegar a consolidarse como un nuevo referente. Dicho esto, ahora sólo resta armarse de paciencia y esperar por su llegada.

Sobre Franco Borgogna
Periodista apasionado por los videojuegos que sueña en mundos pixel-art sin caídas de frames. Streamer a tiempo parcial, fundador de la comunidad “La Orden del Pixel”, amante de la series, las películas y los comics.
Artículos más recientes
Dinos lo que piensas