18 de septiembre de 2026
En 2023, Eric Rodriguez del canal de Leyendas y Videojuegos, comenzaba a dar sus primeros pasos en el desarrollo de videojuegos junto al equipo de Jandusoft para dar forma a un título fuertemente inspirado en Stardew Valley. A lo largo de los años, Eric no sólo aprendió mucho de la industria sino también de los juegos de gestión que, dicho sea de paso, son de sus favoritos. Es por ello que a nadie sorprendió que Farlands -su trabajo- se pareciera considerablemente al de Eric Barone. Sin embargo, lejos de dar vida a una burda copia, lo que recibimos fue un título sólido que no busca ‘morder más de lo que puede masticar’.
El canal de Leyendas y Videojuegos es conocido por sus análisis de la industria y, principalmente, por desmenuzar el diseño de un título hasta el más mínimo detalle. Dicho esto, si bien las primeras impresiones fueron muy buenas, Eric es consciente de que su trabajo está lejos de considerarse como una ‘obra maestra’ o tan siquiera revolucionario. Esto se debe a que tanto el creativo como el equipo de Jandusoft tenían en claro lo que querían. Como resultado, Farland es una propuesta condensada y con buenas mecánicas, accesible para los que se inician en los simuladores de granjas y paralelamente ofrecer algo fresco a los veteranos del género.
FARLANDS – PRIMERAS IMPRESIONES: LO BÁSICO EN LOS JUEGOS DE GRANJAS ES IMPORTANTE
Nuestra aventura por este universo comienza cuando compramos un planeta agrícola y damos inicio a la vida de granjero. Aquí no estamos sólos sino que tenemos otros planetas que visitar con diferentes biomas y actividades. Para poder movernos de uno a otro contamos con una nave que, por desgracia, no está muy bien equipada y consume mucho combustible además de tiempo. Ya desde el inicio el juego es claro con sus intenciones: Debemos gestionarlo todo y planificar cada día de antemano, decidiendo si lo vamos a dedicar a pescar, a limpiar el terreno, a recolectar minerales en la mina, o a sembrar.

En cada planeta podemos conseguir recursos para usar como combustible y si necesitamos dormir, tenemos una cama en la nave aunque no es demasiado cómoda ya que apenas vamos a recuperar energía. Los planetas tienen mecánicas propias y recursos únicos, por lo que visitarlos se hace obligatorio. Por ejemplo, Terbin y Galea estan poblados por NPC; Bhor, Hafnir y Darmstar tienen minas; mientras que Goddol y Vanadian presentan recursos variados. Respecto al progreso, es bastante sencillo, ya que con todo lo obtenido podemos mejorar las herramientas y la nave para llegar a nuevos sitios.
Farland es una propuesta condensada y con buenas mecánicas, accesible para los que se inician en los simuladores de granjas y paralelamente ofrecer algo fresco a los veteranos del género.
Lo entretenido es explorar los planetas que tienen sus propias mecánicas. En el caso de Bhor, tiene un sistema de cuevas donde debemos romper rocas para poder descender. Luego con ciertos materiales podemos desbloquear portales para llegar rápidamente a los diferentes niveles del mismo. Por su parte, Hafnir presenta un sistema diferente. Allí debemos arreglar vagonetas con items que podemos encontrar por el camino y así llegar a las profundidades. Si bien todo es relativamente sencillo, son estas pequeñas variaciones las que añaden mucha frescura a la experiencia en general. Y esto es algo para agradecer.

La historia es bastante discreta y no tiene grandes sorpresas. Básicamente tenemos a una corporación codiciosa intentando comprar el sistema para explotarlo. Que esto no suceda depende de completar un museo entregando diversos objetos a unos aliens medioambientalistas. Dicho sistema no solo está estrechamente relacionado con la narrativa, sino que también tiene su propia mecánica, ya que debemos pagar para desbloquear las diversas categorías a completar. Además, por cumplir ciertos logros e ir completando esta colección, podemos conseguir ‘Robeets’, un ítem muy útil para mejorar la resistencia.
Farlands es un juego muy completo, aunque considero que el inicio se hace muy lento. Dado que la madera es lo más abundante en nuestro planeta para utilizar como combustible, terminas gastando mucho tiempo solo para poder conseguir la cantidad suficiente para viajar a otro planeta y volver. Luego hace falta dedicar varias horas a conseguir recursos para mejorar la nave y hacer que demore menos los viajes. Así podemos pasar un buen rato. Sin embargo, superada esa etapa, el juego empieza a tomar velocidad y cuando queremos acordar vamos a estar recorriendo el sistema sin mayores complicaciones.

El apartado gráfico pixel art, los guiños a la cultura pop y a otros youtubers (como Pazos bebiendo en la cantina de Terbin) y la música, ayudan a definir la identidad del juego. El sistema de relaciones es poco interesante y se sostiene sobre hacer regalos o ‘flirtear’ estando esto último determinado por un porcentaje de éxito. Pese a ello, así como mencioné al inicio y en mis primeras impresiones, Farlands es sencillo, pero con mecánicas sólidas. Pueden gustar más o menos, pero creo que resultan ideales para quien quiere meterse en este tipo de juegos sin agobiarse. Y para los veteranos, también es una buena opción, ya que en unas treinta horas podemos terminar la aventura. Considero que vale la pena y ojalá que en un futuro no muy lejano, Eric decida llevarnos nuevamente de regreso a este mundo. La nave está lista y con el tanque lleno.

Sobre Gastón Perez Plada
Soy un señor que juega juegos de rol, rpg, gestion y estrategia.
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