MORTAL SHELL II – Análisis

MORTAL SHELL II – Análisis

Marcando un nuevo rumbo para el género

por Ulises Corrales

31 de agosto de 2026

Cold Symmetry expande la fórmula original consolidando una secuela que entiende a la perfección su esencia llevándola al siguiente nivel con una marcada personalidad


Durante años, la mayoría de los soulslike se conformaron con caminar sobre las huellas de FromSoftware. Esto es algo que incluso sucedió con el primer Mortal Shell ya que era muy fácil encontrar numerosas similitudes. Sin embargo, con Mortal Shell II las cosas cambian puesto que el equipo de Cold Symmetry decidió reescribir las reglas por completo. Toma la base de la entrega original pero la expande hacia un mundo abierto ambicioso y perturbador, tomando la brillante decisión de eliminar la clásica barra de energía para ofrecer un combate mucho más frenético y agresivo. Gracias a esto, la secuela logra desprenderse de la etiqueta de ‘tributo’ para forjar una identidad propia y brutal, demostrando que aún todavía queda mucho margen para la innovación en un género que suele pecar de conservador.

Mortal Shell II apuesta por una dirección artística oscura y profundamente decadente. Si bien nos recuerda que seguimos en un universo similar al del primer juego, el entorno está construido sobre una paleta de grises, negros y verdes apagados; muy pocos colores se observan más allá de estos. En este ecosistema compuesto por ruinas medievales, la vegetación muerta, la niebla y la materia orgánica conviven constantemente. La arquitectura transmite la sensación de una civilización destruida, pero el escenario no se limita a mostrar escombros, sino que también ofrece horizontes y paisajes a gran escala que otorgan al mundo una profundidad que va mucho más allá de lo que podemos recorrer.

Uno de sus mayores aciertos radica en la forma en que mezcla naturaleza, corrupción y arquitectura. Árboles retorcidos, hongos, raíces y estructuras orgánicas invaden fortalezas y ruinas, logrando que piedra, flora y carne parezcan formar parte de un único ecosistema. A esto se suma un uso muy marcado de la iluminación, el contraluz y la niebla, lo que crea escenarios con una apariencia cinematográfica. Aunque en determinados momentos esta bruma puede sacrificar algo de claridad visual, los espacios cerrados -como catacumbas, cavernas o mazmorras- adolecen de una constante falta de luz y contraste, incluso cuando llevamos la antorcha encendida.

Mortal Shell II Review

El diseño de personajes y enemigos sigue esa misma filosofía. Las armaduras mantienen el carácter medieval y ornamentado de la saga, mientras que los enemigos presentan cuerpos deformados y elementos orgánicos para transmitir pura decadencia. En definitiva, aunque Mortal Shell II bebe claramente de la estética soulslike, consigue desarrollar una identidad propia. Cabe destacar que no reinventa el género visualmente, pero la combinación de ruinas, naturaleza corrompida, materia orgánica y su atmósfera constantemente opresiva logra que se sienta inconfundiblemente como Mortal Shell y no como algo que nos remite a un juego diferente.

Mortal Shell II supone un avance evidente respecto a su predecesor en cuanto a escala y posibilidades de exploración. Para empezar, tenemos un mapa que, siguiendo la fórmula de Elden Ring, debemos revelar encontrando los fragmentos correspondientes a cada zona. El mundo se divide en grandes áreas conectadas mediante teletransportadores; una decisión que resulta extraña para las convenciones del género, pero que funciona bastante bien al integrarse con las características del propio Expósito. Dentro de cada región la estructura se siente más tradicional, con ascensores, puertas, paredes secretas, caminos ocultos y diferentes mecanismos que van enlazando sus espacios, lo que conforma un recorrido fragmentado pero poco lineal.

Mortal Shell II Análisis

La exploración, además, se siente constantemente recompensada. Cofres con dinero, Brealitos para fortalecer habilidades y armas, zonas corruptas que esconden recursos y Atisbos que amplían la historia de los Receptáculos conforman algunos de los incentivos que podemos encontrar durante el viaje, junto a uno de los mayores premios para cualquier jugador: descubrir nuevos Cascarones. También existen numerosas mazmorras repartidas por el mapa y pequeñas áreas opcionales. No obstante aquí asoma uno de los pocos problemas de diseño. Me refiero a que la estructura resulta repetitiva después de visitar unas cuantas.

La amplitud de las zonas se siente algo abrumadora al principio, especialmente porque casi siempre tenemos varios caminos disponibles y cada uno puede abrir nuevas rutas más adelante. Esto genera bastante backtracking, pero en la mayoría de los casos nace de nuestra propia decisión el dejar rutas sin explorar, más que de una obligación impuesta por el juego. El juego se las arregla lo suficientemente bien como para orientarnos sin necesidad de llevarnos de la mano, mientras que los desniveles, ascensores y caminos alternativos aportan verticalidad al recorrido.

Mortal Shell II Reseña

Cabe destacar que al explorar vamos a descubrir unas estructuras llamadas Almenaras, las que debemos purificar antes de poder usar. En su interior podemos encontrar algunos Ovums, cuya recolección total conforma la misión principal del juego. Además, estas funcionan como puntos de guardado donde podremos subir de nivel o visitar el Tuétanar, que actúa como la base central. La exploración de Mortal Shell II es uno de las mayores virtudes de la propuesta. El tamaño del mundo, la cantidad de secretos y la variedad de recompensas hacen que recorrerlo se sienta satisfactorio y, sobre todo, que siempre exista una razón para desviarnos del camino principal.

Hablando del combate, el mismo conforma otro de los pilares fundamentales de esta entrega. El título amplía considerablemente la variedad de ataques y, además, incorpora una mayor cantidad de objetos y habilidades que permiten profundizar mucho más en las posibilidades de los enfrentamientos. Como es característico de la saga, a lo largo de nuestra aventura vamos a poder usar diferentes Cascarones o Receptáculos y cada uno de ellos modifica drásticamente nuestra forma de jugar. Sin entrar demasiado en spoilers, tenemos algunos especializados en sigilo, cuerpo a cuerpo, e incluso uno orientado a los ataques a distancia. La variedad es más que suficiente para que cada quién pueda definir su propio estilo.

Cada Receptáculo cuenta con ataques y destrezas que incentivan la experimentación. Algunos pueden lanzar relámpagos, otros realizar embestidas o provocar explosiones. Estas diferencias realmente tienen un impacto notable durante las batallas. La sensación al atacar es satisfactoria. El peso de las armas y la respuesta háptica de los mandos logran que cada impacto se sienta contundente, con una ventana de reacción, en general, muy bien calibrada. Esto resulta especialmente importante en un juego donde esquivar, evadir y aprovechar el instante adecuado para golpear marca la diferencia entre salir victorioso o terminar muerto. A esto se suman engarces específicos para determinadas armas, ampliando las posibilidades de creación de builds.

Pero el juego no se limita sólo a los Receptáculos y el arsenal. También incorpora los Brealitos, artefactos que permiten fortalecer diversos aspectos del combate e incluso añadir inéditas habilidades ofensivas. Mi favorito es uno que permite ejecutar un salto acrobático para caer en picada sobre los enemigos y provocar una cantidad masiva de daño. De igual forma, existen otros que pueden aplicar efectos elementales a nuestro armamento. Lo interesante es que estos objetos mejoran a medida que los utilizamos, aumentando sus efectos. Me parece una de las mejores formas de evolucionar el equipamiento, ya que la progresión está directamente relacionada con el uso que le damos. Además, tenemos la opción de mejorar las armas en la forja de Tuétanar.

En cuanto a la dificultad, el mapa de Mortal Shell II está dividido en dos grandes secciones, una considerablemente más difícil que la otra. El problema es que el título no te indica cuál es cuál, así que tenemos un 50% de probabilidades de elegir el camino equivocado. Y eso es exactamente lo que me pasó. Una decisión cuestionable, pero que al menos me dejó claro rápidamente a qué me estaba enfrentando. El salto en la curva de dificultad es muy notorio con enemigos muy agresivos que infligen un daño brutal con peleas realmente caóticas cuando nos toca lidiar con varios rivales al mismo tiempo. Por eso recomiendo encarecidamente prepararse bien antes de aventurarse en las Ruinas de Mammon.

Esta misma exigencia se refleja también en los jefes que presentan un aspecto grotesco, intimidante y completamente demente que caracteriza al universo de la saga. Algunos aparecen en determinadas Almenaras después de purificarlas, mientras que otros acechan dentro de determinadas mazmorras. Sin embargo, el plato fuerte podemos encontrarlos en las Puertas Corrompidas. En cada una de las dos grandes secciones del mapa podemos encontrar tres de estas puertas que debemos purificar, y cada una cuenta con tres Almenaras custodiadas por un jefe final. Estos últimos presentan los duelos más demandantes y tienen un peso fundamental en la historia del juego.

Los jefes cuentan con patrones de ataque que debemos estudiar y memorizar para salir victoriosos. Pero el diseño de las arenas también juega un papel crucial. Algunas batallas se desarrollan en espacios bastante cerrados, reduciendo nuestro margen de movimiento y favoreciendo claramente al enemigo. Esto provoca que ciertos combates se sientan más complicados, especialmente cuando tenemos que esquivar impactos con un área de efecto considerable. Un detalle curioso es que durante estos duelos la banda sonora acompaña la acción con melodías de corte heavy metal, una elección que encaja perfectamente con la estética agresiva y grotesca del juego, aunque cabe señalar que las pistas terminan por repetirse.

Otra gran diferencia es que ahora, cuando derrotan a la Carcasa que estamos usando, el Expósito sale expulsado pero mientras que en el primer juego podíamos recuperar el Cascarón inmediatamente luego de caer, ahora necesitamos llenar un medidor de ataque para volver a él. En mi opinión, una mecánica mucho más divertida y dinámica. Gracias a todos estos elementos, el combate de Mortal Shell II expande notablemente las virtudes de su predecesor invitando a la experimentación. Quizá no todos los duelos tengan el mismo impacto, pero cuando el título combina un diseño excelente, patrones letales y un escenario claustrofóbico, es cuando nos regala algunos de sus mejores momentos.

Mortal Shell II vuelve a ponernos en la piel del Expósito, ahora conocido como El Heraldo. Esta vez somos el elegido de una diosa para recuperar a sus hijos perdidos, los Ovums, que fueron robados por antiguos adoradores. El ritmo narrativo es pausado y, aunque contamos con una cinemática inicial que presenta parte del origen de este nuevo mundo, reconstruir el relato resulta bastante complejo. La historia está escasamente conectada y se expone de manera muy fragmentada, por lo que pocos elementos ayudan a esclarecer la trama. Esto, por supuesto, es característico del género, pero Cold Symmetry lleva esta opacidad bastante lejos. Gran parte de la narrativa depende de nuestra capacidad para interpretar lo que el entorno nos muestra.

Es precisamente aquí donde el título consigue destacar ya que visualmente el mundo cuenta mucho. La corrupción que cubre los escenarios, las ruinas medievales, los vestigios de la guerra y las consecuencias de la dispersión de los Ovums permiten reconstruir parte de los acontecimientos previos a nuestra llegada. A pesar de esta escasa continuidad, lo poco que el juego nos proporciona resulta atractivo e intrigante. La información está estructurada de tal manera que, aunque muchas veces no dispongamos de todas las respuestas, existen suficientes elementos para despertar la curiosidad y motivarnos a conectar las piezas halladas durante el viaje.

Además, cada una de los Cascarones cuenta con su propio trasfondo, y algunos de ellos están íntimamente relacionados con los acontecimientos centrales. Esto hace que desentrañar el pasado de cada personajes no sea una recompensa secundaria, sino que contribuya directamente a comprender mejor el universo. Otro punto fuertes es la excelente conexión entre gameplay, ambientación y narrativa. La corrupción que invade el terreno, la arquitectura medieval, los enfrentamientos contra los jefes y la recuperación de los Ovums están lo suficientemente integrados como para que nuestras acciones no parezcan elementos aislados, sino verdaderos engranajes de una misma historia.

Algo que me resultó especialmente gratificante fue cruzarme con rostros y lugares reconocibles del primer Mortal Shell. Estos vínculos directos con la entrega original logran que esta segunda parte se sienta como una auténtica continuación. Esto también despierta una intriga adicional: descubrir qué ocurrió entre ambos juegos y cómo evolucionó desde aquel entonces hasta ahora. La narrativa es profunda y muy rica, y para aquellos que disfrutan deduciendo los acontecimientos a partir de paisajes, recuerdos y pequeños fragmentos de información, existe material de sobra para mantener viva la atención. Y, sobre todo, la trama jamás se siente separada del mando: el mundo, la exploración y nuestras acciones conjuntas forman parte indivisible del mismo relato.

Mortal Shell II se presenta como una secuela que toma las bases de su primera entrega y las expande en prácticamente todos sus apartados. El combate es más profundo, ofrece mayores opciones de personalización y sistemas de progresión que nos permiten experimentar con múltiples formas de jugar. Su universo también consigue mantener esa identidad oscura, grotesca y decadente que caracteriza a la saga, mientras que la narrativa fragmentada y ambiental nos invita constantemente a explorar en busca de respuestas. Cold Symmetry entendió a la perfección qué hacía especial a su predecesor y lo llevó al siguiente nivel. No intenta convertirse en algo ajeno, sino construir sobre su propia fórmula ofreciendo todo lo necesario para que cada jugador pueda forjar su propio camino. Una experiencia que se siente propia y que sabe diferenciarse dentro de un género cada vez más competitivo.


Portada del juego

MORTAL SHELL II

COLD SYMMETRY

Distribuye: Playstack
Lanzamiento: 20 de Agosto de 2026
Género: Acción, Aventuras, RPG

Compartir artículo:


Sobre Ulises Corrales

Soy un apasionado de la fantasía oscura medieval y fanático de los soulslike. Cuento historias con voz sensual en cada hoguera en la que paro a descansar.


Artículos más recientes

Dinos lo que piensas

Buscar