DUSKFADE – Análisis

DUSKFADE – Análisis

Sencillo y directo al corazón

por Sebastián Cigarreta

13 de agosto de 2026

El plataformero 3D de Weird Beluga abraza elementos de los grandes clásicos de la era de PlayStation 2 y los hace propios en una experiencia tan divertida como familiar


Todos aquellos que vivimos en carne propia el lanzamiento de la sexta generación de consolas sabemos bien qué tipo de juegos abundaban en el catálogo. PlayStation 2, en particular, se convirtió en tierra fértil para una gran cantidad de plataformeros 3D que incorporaron mecánicas y fórmulas que terminarían por forjar el estándar del género. Clásicos como Kingdom Hearts, Dark Cloud, Jak & Daxter y varios más construyeron un nuevo camino sobre los cimientos de sagas de la talla de Spyro, Croc y Crash Bandicoot. Duskfade está emparentado con esa época pero de ninguna manera limitado por ello. Por el contrario, el juego de Weird Beluga captura la esencia de aquellas propuestas y se apodera de ella en una experiencia tan divertida como accesible.

Duskfade nos pone en la piel de Zirian, un joven que debe rescatar a su hermana del interior de una misteriosa torre que apareció en medio de su pueblo. Para eso deberemos romper las cadenas mágicas que bloquean la entrada y cada una se encuentra protegida por un gran jefe. Acompañados de un pájaro mecánico llamado Cuckoo, tendremos visitar una serie de locaciones repletas de peligros y secretos, cofres, coleccionables y pasadizos misteriosos. Cada bioma tiene características propias, no sólo en cuanto al diseño visual sino al tipo de enemigos y desafíos plataformeros a afrontar, y terminan en un gran enfrentamiento final.

La magia de este título está en los detalles. El pueblo principal es una buena muestra de lo que nos espera a lo largo de las 20 o 25 horas que dura la aventura. Escenarios cuidadosamente diseñados con un nivel de esmero exquisito, la combinación de colores y el uso de la iluminación generan un clima onírico único. Los NPCs que nos cruzamos por el camino, principalmente ‘Cloudies‘, aportan una dosis de humor en cada comentario y el dúo de protagonistas hacen lo propio aliviando hasta la situación más complicada. Inclusive las animaciones de cuando conseguimos algún coleccionable suele esconder una pequeña humorada, suficiente como para mantenernos sonriendo ante el más mínimo logro.

A la hora de jugar Duskfade ofrece una experiencia sencilla y accesible. El margen de error para calcular los saltos es generoso y desde el inicio contamos con suficientes herramientas como para explorar tranquilos. Algunas mecánicas, como el doble salto, requieren un poco de práctica, pero nada que en un par de horas no podamos dominar. Lo mismo pasa con el salto extendido que se realiza de la misma forma que en Mario 64. El juego de Weird Beluga se siente familiar a todo momento, en especial para quienes vimos nacer el género de las plataformas en 3D, pero nunca al punto de hacernos pensar en otro título. Y si en algún momento otro juego se nos viene a la mente es por alguna referencia directa, ya sea por un guiño in-game o porque desbloqueamos un traje en particular.

El desarrollo de la aventura se siente pulido y balanceado. Un poco fácil, al menos en la dificultad recomendada, pero nunca al punto de resultar aburrido. En mi caso diría que el desafío se sintió justo, aunque me hubiera gustado más desafío en las secciones de plataformas. Esto, lejos de jugarle en contra, deja en evidencia el gran trabajo del estudio a la hora de testear las colisiones y las distancias de los saltos. Lo mismo sucede en el combate, que bebe de las aguas de Kingdom Hearts y Ocarina of Time, ofreciendo un abanico de herramientas más que suficiente para despachar a cuanto enemigo se nos cruce. Si usamos un poco la imaginación podemos combinarlas y resolver las batallas en cuestión de segundos, pero siempre deberemos ir con cuidado ya que un par de ataques bien puestos pueden llevarnos en segundos a la pantalla de game over.

Duskfade Review

Duskfade combina varios estilos de plataformero 3D y lo hace muy bien. Por ejemplo, tenemos todo tipo de objetos para recolectar pero no se siente como un ‘collect-a-ton‘. Los cristales sirven como dinero, las monedas doradas para coleccionar cartas de personajes (al mejor estilo álbum de figuritas), y para acceder a la banda sonora debemos encontrar las cajas de música escondidas. El procedimiento para mejorar nuestras barras de vida y magia, al igual que los engranajes que usamos para comprar combos y habilidades, es el mismo: encontrar el cofre o camino oculto, quizás detrás de un desafío de plataformas o el uso inteligente de ciertas habilidades. 

La gran mayoría de las habilidades se consiguen en la segunda mitad del juego y cada una no da acceso a ciertos lugares u objetos. Por ejemplo, el ataque de péndulo rompe los cristales anaranjados y nos permite abrir los cofres enterrados. Más adelante conseguimos el gancho para colgarse, la habilidad de deslizarse sobre rieles y un par más que prefiero no revelar. Lo cierto es que el diseño de la progresión invita a explorar el mundo en todo momento, revisando cada rincón de los escenarios. Aunque no hay un mapa para guiarnos, cada vez que activemos un punto de teletransportación podemos ver cuántos coleccionables nos faltan en la zona. Al hallarlos todos obtendremos un sello dorado, dejando en blanco los niveles donde aún quede algo por conseguir.

Duskfade Análisis

Si algo tengo que criticar algo de esta deliciosa experiencia, es sin duda el rol que ocupa la tienda y el tiempo que demoramos en entender la relevancia de todo lo que estamos juntando. Las horas iniciales están cargadas de segmentos narrativos y un sinfín de secciones plataformeras sencillas, que sirven para enseñarnos los controles pero terminan haciéndose largas. En esas horas de batallas fáciles y avance contínuo lo único que nos mantiene interesados es juntar cristales de todo tipo, junto con engranajes y algunos coleccionables desconocidos. Sin embargo, parecería que no sirven para nada.

Esto es un tema, porque apenas desbloqueamos la tienda podremos comprar todo y volver a juntar cristales. Así mientras esperamos hasta el próximo desbloqueo de habilidades y mejoras para seguir gastándolos. Sin embargo, este ciclo se termina de romper cuando los precios de la tienda se elevan considerablemente. Entonces me choqué con otro problema: el máximo de cristales es 9999 y es ridículamente fácil de alcanzar. Eso significa dejar de abrir los cofres y esquivar cristales hasta encontrar el próximo punto de teletransportación y ya.

Duskfade Reseña

Cuando las quejas son tan superficiales debemos entender que estamos ante un juego genial. Weird Beluga entiende a la perfección cómo funcionaban los juegos de 25 años y supo llevar esa esencia a un juego nuevo. Duskfade es accesible, simple y divertido. Un plataformero 3D que celebra los clásicos sin perder de vista su propia identidad, con personajes memorables y una historia entretenida. También tiene un par de secretos muy bien guardados que vale la pena descubrir, algunos son graciosos y otro está tan escondido que ni siquiera figura entre los coleccionables de los niveles. Este tipo de detalles sólo confirma el cariño y el cuidado depositado en este desarrollo. Por eso puedo recomendar con absoluta confianza que le den una oportunidad a esta propuesta. Sin duda, uno de mis títulos favoritos en lo que va del año.


Portada del juego

DUSKFADE

WEIRD BELUGA

Distribuye: Fireshine Games
Lanzamiento: 13 de Agosto de 2026
Género: Aventuras, Acción, Plataformas

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Sobre Sebastián Cigarreta

Periodista especializado en gaming, amante de los juegos incomprendidos y eterno enamorado de los clásicos noventosos. Tengo debilidad por todos los MegaMan, siempre Vega main y soy eterno caballero de Boletaria.


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