por Paula Ridigolo
14 de septiembre de 2026
Si bien en la Gamescom 2026 la mayoría de las miradas estuvieron puestas sobre los grandes tanques de la industria, el desarrollo independiente sigue demostrando que hay talento de sobra y mucho para dar. Una prueba de ello es Cassette Beasts 2002, el título de Bytten Studio y Raw Fury, que se convirtió en uno de mis favoritos en todo el evento. Se trata de una secuela mucho más ambiciosa que expande la experiencia con mecánicas de rol, un apartado gráfico renovado y el sistema de fusión de monstruos que consagró a su predecesor. En nuestro paso por la feria, tuve la oportunidad de probar el juego y experimentar de primera mano una propuesta que promete mucho más que nostalgia por las cintas de cassette.
Esta nueva entrega nos traslada a una versión alternativa y misteriosa del Londres de inicios de milenio. La trama arranca cuando un evento inesperado arrastra al protagonista hacia Nodnol. Se trata de una extraña dimensión paralela habitada por criaturas que se oculta bajo el mundo humano. De este modo, el título alterna entre el mundo real, reflejado en un entorno puramente marcado por la estética de los años 2000, y este plano oculto donde tendremos que aliarse con diferentes compañeros para desenmascarar los planes de Westerley, un enigmático ocultista cuya conspiración amenaza con provocar una colisión ambas realidades.
Durante la demo que pudimos probar, el primer paso consistió en elegir el trasfondo, un momento donde las referencias a Londres ya se hacen evidentes. Esta es una de las grandes novedades de la entrega pudiendo elegir entre tres opciones diferentes. En lo personal me gustó mucho el segundo, titulado “Un estudio en escarlata”. Aunque no elegí esa opción, mi amor por las historias policiales me impulsó a comentarle a Jay Baylis (director de arte y director del juego) si se trataba de un homenaje directo al libro de Sir Arthur Conan Doyle. Él, por su parte, se limitó a encogerse de hombros entre risas, explicándome que todo el equipo es de Londres, aman su ciudad y, precisamente por ese cariño, decidieron ambientar el juego allí.

Cassette Beasts 2002 no es una secuela directa, pero la tercera opción de trasfondo nos permite importar los datos de la partida del primer juego. No obstante, Jay dejó en claro que esta nueva entrega está pensada para que cualquiera pueda jugarla, ya que cuenta una historia independiente. Una vez definido nuestro personaje, empezamos por descubrir que tenemos acceso a la casa de una amiga que se encuentra desaparecida. La primera misión es descubrir de quién es el último número de teléfono que ella marcó. Al salir a buscar un celular, porque el de la protagonista está sin batería, pedí uno prestado a un empleado de una tienda y, al intentar hacer la llamada, fuimos transportados a este ambiente de las criaturas.
Ahí conocí a mi primer aliado y a un personaje que me explicó dónde estaba. También aprendí algunas de las reglas y pude tener mis primeros combates. Con relación a la jugabilidad, esto se mantiene igual, con combates por turnos estratégicos, donde tenemos que ganar a la criatura que estamos batallando. Aquí no enviamos monstruos a luchar, sino que nos transformamos en ellos reproduciendo sus almas grabadas en cintas de cassette. La verdad es que me sentí como cuando era niña, jugando a Pokemon, ya que tanto las gráficas como la forma de combatir resultan parecidos. No pude dejar de sonreír, ya que mientras jugaba, me acordé de mi infancia y de los buenos momentos.
Esta nueva entrega está pensada para que cualquiera pueda jugarla, ya que cuenta una historia independiente.

Sin embargo, debo ser completamente honesta: la comparación con Pokémon se termina ahí. Cassette Beasts 2002 rompe el molde haciendo que el propio protagonista se transforme en los monstruos mediante cintas de casete, en vez de mandar que una criatura que luche por nosotros. Además, acá no queremos convertirnos en el mejor entrenador y ganar todas las ligas, sino que tenemos un objetivo es mucho más complejo. Aparte de lidiar con Westerley, tenemos un componente rolero mucho más profundo pudiendo dedicar tiempo a socializar y llevar a cabo otras actividades. Entonces, comparar a un juego con otro, no sólo es incorrecto, sino también imprudente.
Un aspecto llamativo que sin duda hay que comentar es la evolución técnica. En el plano visual, el juego da un salto respecto a su predecesor. El juego presenta un detallado pixel art combinado con una cámara en 3D que dota de más profundidad a los escenarios haciendo que todo se vea muy bonito. A este rediseño visual se suma un apartado sonoro que no solo destaca por incluir canciones licenciadas que refuerzan la atmósfera de inicios de los 2000. Ahora también cuenta con actuaciones de voz de primer nivel. Entre el notable elenco destaca la participación de Neil Newbon, el reconocido actor que dio vida a Astarion en Baldur’s Gate III.

No es casualidad que Cassette Beasts 2002 se convirtiera en uno de mis juegos favoritos del evento. De hecho, pensé que este es un juego adorable para jugar con mi sobrino. Quedé encantada con las criaturas y el mundo de Nodnol. Sin duda es una secuela ambiciosa, que tiene la intención de aportar una visión diferente al género de recolección de criaturas, introduciendo una narrativa más elaborada y madura. La Londres creada por Bytten Studio se ve sumamente atractiva y estimo que la propuesta tiene todo lo necesario para mantener la magia del primer juego sin tener la necesidad de apoyarse sólo en la nostalgia.

Sobre Paula Ridigolo
Escritora aficionada de historias. Amante de las novelas policiales. No dejo misterio sin resolver. Escuché el primer CD de Pokémon y quedé enamorada de sus canciones.
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