por Franco Borgogna
5 de septiembre de 2026
La Gamescom 2026 nos dejó sorpresas de todo tipo, pero pocas experiencias nos resultaron tan crudas y violentas como la presentación de Nekome: Nazi Hunter. En nuestro paso por la feria de Colonia, tuvimos la oportunidad de acceder a una prueba a puertas cerradas del título desarrollado por ProbablyMonsters. A priori se antoja como un juego de acción y sigilo en tercera persona al uso, pero no pasó mucho tiempo hasta que enseñó sus verdaderas cartas. La propuesta trae consigo una narrativa que gira en torno a la venganza donde debemos desatar una sangrienta carnicería contra los nazis, poniendo a nuestra disposición decenas de herramientas para expresar violencia pura y dura.
Nekome: Nazi Hunter nos pone en la piel de Vano Nastasu, un joven de origen romaní consumido por el dolor y la pérdida. Su misión es tan simple como brutal: rastrear, cazar y ejecutar a líderes fascistas que ejecutaron a su familia a sangre fría durante la Segunda Guerra Mundial. La introducción es realmente cruda y si para entonces estábamos dudando de apuñalar a alguien, tan sólo dos minutos bastaron para empujarnos a una cruzada personal donde la empatía queda relegada y la violencia se convierte en el único idioma. De este modo, el título nos obliga a confrontar los horrores que justifican esta implacable matanza.
La demostración arranca encapsulando dicha brutalidad a la perfección. En la secuencia introductoria, Vano se infiltra en un elegante banquete de altos mandos Nazi disfrazado de camarero. La tensión estalla cuando, en lugar del plato principal, el protagonista levanta una campana de plata para revelar la cabeza decapitada de un soldado de la Wehrmacht. Lo que sigue es una ejecución sistemática y despiadada de todos los oficiales en la habitación que desesperadamente luchan por sus vidas. La escena es catártica e irremediablemente remite a Inglorious Bastards, el filme de Quentin Tarantino, lo cual es un enorme punto a favor desde mi punto de vista.

Desde ahí, retrocedemos en el tiempo hasta la infancia de Vano para descubrir qué sucedió con su familia y que impulsa su venganza. La escena nos dejó con una sensación muy extraña, de impotencia y desagrado. En ella podemos ver a las ‘Hienas de Hitler’, lideradas por el líder nazi al nuestro protagonista asesina en el banquete. Ese tipo, sumamente desagradable, es quien dispara a quemarropa al padre de Vano, luego a su madre, y después lo obliga a luchar a muerte con su hermano, quién para evitar esa situación se apuñala a sí mismo. La escena concluye con Vano recibiendo un disparo en la espalda. De ahí pasamos a una Nueva York de los años ‘40 pero sin saber qué pasó en el medio.
El título resulta absoluta y deliciosamente irrespetuoso con el régimen nazi del Tercer Reich. No hablamos de un shooter al uso, sino de una propuesta que abandona los tiroteos a gran escala en favor de una experiencia mucho más íntima. Es un juego que nos obliga a acortar distancias y mirar a los ojos a nuestros enemigos mientras sus rostros se retuercen de dolor luego de recibir una puñalada. En los combates cuerpo a cuerpo donde prima la supervivencia todo vale. Cada confrontación se siente desesperada y convierte a los escenarios en un parque de diversiones donde cualquier objeto puede convertirse en un arma mortal.
Es un juego que nos obliga a acortar distancias y mirar a los ojos a nuestros enemigos mientras sus rostros se retuercen de dolor

Desde ProbablyMonsters insisten en que el juego ‘no tiene motivaciones políticas’
Sin embargo, no todo pasa por lanzarnos a la carga ni bien vemos un enemigo. La jugabilidad también aboga por el sigilo, donde debemos hacer uso del entorno para pasar desapercibidos hasta que llegue el momento perfecto para partir cuellos. Ahora bien, si nos descubren, siempre podemos volver al combate directo cuando el sigilo se rompe. Ahí volvemos a los asesinatos gráficos y extremadamente violentos que transmiten la furia contenida del protagonista. Además, mientras más enemigos eliminamos, se carga una barra que nos permite desatar un ataque especial con el que podemos desmembrar soldados con nuestro cuchillo como si fueran de manteca.
Por otra parte, también podemos desviarnos del camino principal para destruir símbolos Nazi. La idea detrás de añadir panfletos de propaganda, banderas y demás elementos referentes al nazismo consiste en ofrecer un elemento para hacer catarsis. Es una mecánica que se integró de forma natural al desarrollo del juego y la sensación de prender fuego todo ello se siente muy satisfactorio. Un añadido poderoso que no se siente para nada fuera de lugar.

Algo que nos llamó poderosamente la atención es que el impacto de todo lo que vimos en pantalla vino acompañado de una de las declaraciones más desconcertantes del evento. Desde ProbablyMonsters insisten en que el juego ‘no tiene motivaciones políticas’. Esto resulta irónico puesto que no hace mucho sentido que un juego de masacrar fascistas en pleno corazón de occidente busque escudarse en la neutralidad. Y es que negar el peso ideológico de una obra que literalmente nos premia e incentiva a desmantelar la maquinaria nazi a puñaladas parece, como mínimo, un intento ingenuo de esquivar polémicas.
Si bien la premisa temática es un acierto, nuestra experiencia con Nekome: Nazi Hunter presentó algunos inconvenientes que evidencian que el título aún necesita bastante trabajo de chapa y pintura. Los movimientos de Vano se sienten algo toscos y el sigilo aún no está lo suficientemente fino y por momentos rompe la inmersión. Por supuesto, todavía falta bastante para su lanzamiento y la versión correspondía a una alfa, por lo que eran de esperar algunos errores. Aún así, el equipo de desarrollo deberá llevar a cabo varios ajustes para evitar que la frustración mecánica empañe el disfrute de la propuesta.

Si ProbablyMonsters logra afinar los controles y equilibrar el peso de sus combates, Nekome: Nazi Hunter podría convertirse en uno de los títulos más provocadores de 2027, siempre teniendo en consideración que no es un ‘juego político’, guiño-guiño. El juego luce prometedor y la historia parece que será extremadamente cruda. La violencia está justificada y el título nos ofrecerá todos los elementos necesarios para que podamos expresar la venganza de Vano como mejor creamos. Por lo demás, solo el tiempo dirá si la apuesta logra trascender su propio impacto inicial para convertirse en un nuevo referente.

Sobre Franco Borgogna
Periodista apasionado por los videojuegos que sueña en mundos pixel-art sin caídas de frames. Streamer a tiempo parcial, fundador de la comunidad “La Orden del Pixel”, amante de la series, las películas y los comics.
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