Los expedientes Malak: LORDS OF THE FALLEN – La caída de Mournstead

Los expedientes Malak: LORDS OF THE FALLEN – La caída de Mournstead

Adyr, Harkyn y Los Jueces

Repasamos el lore previo a los eventos de Lords of the Fallen para entender cómo Mournstead terminó devorado por la ambición, las religiones enfrentadas y el regreso de un dios exiliado


Cuando nos adentramos en un mundo tan oscuro y peligroso como el de Lords of the Fallen, es muy fácil que la historia quede relegada a un plano secundario frente a los combates frenéticos y los imponentes jefes. Sin embargo, detrás de cada espada empuñada, cada anillo y cada castillo en ruinas, late un universo narrativo fascinante esperando por los más curiosos. Es por ello que en lugar de lanzarnos a la batalla, vamos a hacer una pausa en este fantástico viaje por Axiom y el Umbral para desenterrar los cimientos de este mundo, entender cómo llegamos a este apocalipsis y prepararnos de cara a la secuela.

La Caída de Adyr y el Levantamiento de los Jueces

Lo primero que debemos entender es que Adyr -el dios caído que da nombre al título del juego (The Fallen)- tuvo dos grandes enfrentamientos con la humanidad. El primero hace miles de años contra los Jueces, y el segundo hace un milenio contra Harkyn. En el principio, era el único dios y gobernaba de forma absoluta la mente de los hombres. Sin embargo, todo cambió cuando un individuo conocido como ‘El Padre‘ se rebeló. Si bien la deidad lo destruyó de forma inmediata, este acto de rebeldía encendió la chispa de global de la humanidad contra su creador, liderada por tres guerreros excepcionales.

La evocación de la Juez Clérigo nos revela el nombre de uno de estos líderes, Iselle. Ella era una sacerdotisa versada en el arte de la guerra que, tras comprender que vivía una mentira, desechó sus atavíos y decidió poner fin al régimen del dios. En su cruzada, se topó con dos aliados inesperados: un guerrero implacable y un asesino astuto. Juntos, pasaron a la historia como los Jueces que desafiaron a un dios (historia respaldada por la Espada resplandeciente de la Juez Clérigo y por las notas de Jueces y Trinidad del primer Lords of the Fallen).

Sobre el Juez Pícaro, la espada Sed de Sangre nos cuenta que le sacó los ojos a un Señor Rhogar, hazaña que también queda constatada en la nota Mano del primer título. Así, los tres Jueces derrotaron a los Señores de Adyr, obligando al dios a huir a su dimensión. Un detalle curioso, es que El Cáliz Enzarzado menciona que los escritos antiguos erraron al catalogar a la Juez Clérigo como varón, aclarando que en realidad era mujer. Así se explica por qué en el primer juego se creía que este juez era hombre y en el segundo Lords of the Fallen (2023) se revela que es mujer. Se agradece enormemente que los desarrolladores se hayan tomado la molestia de justificar este retcon narrativo en lugar de simplemente imponerlo porque sí.

Lords of the Fallen historia de Mournstead

El Regreso del Dios y la Era de Harkyn

Miles de años después de aquel levantamiento, Adyr volvió a atacar. Para entonces, en Keystone, existía un monasterio dedicado a los tres Jueces erigido específicamente para vigilar el retorno del dios. Allí se encontraba la Juez Clérigo (Iselle). La espada Justicia nos describe que ella, frustrada por no haber anticipado el ataque de los Rhogar, usurpó varios artefactos de aquel acontecimiento para estudiarlos. Este detalle es vital para comprender lo que ocurriría más adelante tanto con ella como con los Centinelas Sagrados.

Entendamos entonces el contexto del primer juego, cuando Harkyn y Kaslo vuelven a derrotar a Adyr. La Juez Clérigo Iselle aún existía; el segundo juez, Antanas, había caído preso de su propia ambición y la obsesión en su lucha contra los Rhogar. En cuanto a Kaslo, el tercer juez, terminó asesinado por el propio Antanas al intentar detenerlo. Finalmente, Harkyn, el elegido de Kaslo, elimina a Antanas y recibe La Runa de Adyr.

Lords of the Fallen la caída de Antanas

Mournstead: Un Reino Forjado en la Paz

Tras este resumen de los eventos previos, llega el momento de adentrarse en Mournstead, el reino donde se desarrolla Lords of the Fallen (2023). Pasaron mil años desde que Harkyn y Kaslo derrotaron a los Rhogar y exiliaron a Adyr. Durante este tiempo de aparente tranquilidad, los Jueces se convirtieron en objeto de culto, dando paso a la formación de nuevas religiones. Por ejemplo, la espada de Resh Mesah nos habla de un espadachín mortífero que fundó y lideró una secta para venerar al Juez Guerrero (algo que también reafirma el colgante Garra de guerrero, indicando que tenía múltiples religiones dedicadas a él).

En contraste, muy pocos le rendían culto al Juez Pícaro (según la Espada Rota). Esto marca una gran diferencia con la enorme devoción hacia la Juez Clérigo, tema en el que profundizaremos más adelante. La derrota de Adyr desató una feroz persecución y carnicería contra sus sacerdotes. Liberado de la tiranía divina, el continente se convirtió en un lienzo en blanco para la proliferación de nuevas religiones y reinos. Mournstead gozó de largos periodos de prosperidad y paz, principalmente porque pocas potencias colindantes osaban enfrentarse a su poderío militar (como menciona el Tinte Heraldo).

Entre los reinos y regiones vecinas destacaban, Udirangr, los Adoradores de la Bestia Original (un nombre que deben tener muy en cuenta); Hadlain, famosos por sus caballeros montados, las justas y su maestría con los caballos (según nos cuenta el Anillo del deber); Wolusia, el hogar de la orden religiosa Luna Creciente y adoradores de la diosa Menasilde, quienes ofrecieron un escudo especial a Mournstead como símbolo de amistad; Yisugen, la cuna de los asesinos imperiales, un país donde el rumbo político se dictaminaba con un susurro en el oído adecuado o un puñal en el corazón correcto, hogar de la mercenaria Kukajin.

Por otro lado, estaban las Tierras Solemnes (al este), un lugar dominado por la superstición y la buena suerte, de donde proviene Tácito, el viajero que cartografió todo Mournstead; Sterleveaux, hogar de los Grouk, artesanos tan habilidosos que eran capaces de manipular el poder de las runas, tal como nos lo hace saber la Runa Scaeve; Nanheim, con su respetada guardia de combate que renunciaba a cualquier mejora mágica,prefiriendo confiar ciegamente en su destreza física tal como se menciona en la Runa Halsan y Anillo del deber. También había otros territorios como Perdan (hogar del peregrino Thehk Ihir), los oscuros bosques de Nyhall (cuyas raíces forjaban anillos mágicos), las áridas tierras del oeste, y la desolada Breahgaul, que sigue en ruinas desde el fin de la Segunda Era de la Histeria.

Sociedad y Tradiciones de Mournstead

El reino de Mournstead estaba gobernado por un monarca y un Consejo Real. Cada miembro del consejo portaba un anillo idéntico con el símbolo del reino, similar a un sol naciente (Anillo de consejo real). Tras un intento de asesinato a uno de los primeros reyes por parte de su propia guardia, se fundó el Cuerpo de Protectores del Soberano. Estos eran soldados minuciosamente seleccionados por sus capacidades y lealtad inquebrantable, como se narra en el Anillo y Armadura de protector del soberano). Por esta razón, en los estigmas del Rey Bramis siempre los vemos custodiándolo como su guardia personal.

Dado el terreno accidentado de Mournstead, la guerra a caballo nunca se consideró como una prioridad. Igualmente, cabe aclarar que sí utilizaban a su caballería para enfrentarse a territorios vecinos cuando era menester (Colgante de caballería). Como tradición militar, antes de marchar a la guerra, las mujeres y amantes de los soldados solían regalarles un mechón de pelo como símbolo de amor y buena fortuna (Anillo trenzado). Por otro lado, la justicia era implacable y la pena capital consistía en ejecuciones públicas donde un verdugo oficial decapitaba al condenado frente a los testigos (Hacha de verdugo).

Socialmente, el reino estaba dividido en tres marcados estratos. Primero estaba La Realeza, asentados en las alturas del Empíreo. Luego venían los Nobles y Comerciantes que vivían en el Alto Calrath vistiendo ropas distinguidas. Aquí residían los dueños de la Maraña Sombría, una operación minera que explotaba cruelmente a sus trabajadores. Finalmente estaban los Plebeyos relegados a las zonas pobres de los Tugurios de Calrath. Un hito arquitectónico y espiritual fundamental era el Puente del Descanso Celestial, ubicado en el corazón del reino. Allí, los Perceptores del Alba enterraban a todos los reyes y altos nobles de Mournstead (Máscara de Perceptor). De hecho, en uno de los estigmas podemos observar al Rey Bramis hablando justo ante la tumba de su madre en este lugar.

La Llegada de los Udirangrianos y la Tormenta Silenciosa

A pesar de sus sombras, Mournstead era un reino compasivo. Cuando un tirano enloquecido y desató una guerra atroz en Udirangr, muchos de sus habitantes se hicieron a la mar buscando refugio. Gracias a la hospitalidad de la Reina Verena II de Mournstead, encontraron un nuevo hogar como se cuenta en el Manto de Desdichado Maldito. Estos refugiados trajeron consigo creencias muy distintas ya que adoraban a la Bestia Original. Según ellos, esta deidad titánica creó el mundo y dio origen a la humanidad (creencia plasmada en el Hacha de la tundra, el Escudo galvánico -que nos da una idea de su imponente apariencia- y la Espada ancestral).

Aunque la mayoría en Mournstead los aceptó, la facción religiosa de los Centinelas Sagrados vigilaba muy de cerca sus prácticas heterodoxas. Los Udirangrianos se asentaron en Kinrangr, el Feudo de la Escarcha, donde se les permitió conservar su religión. Eran arqueros formidables; los guardas Pluma Negra ganaban casi cualquier torneo de puntería en la región. A sus soldados cuerpo a cuerpo se les conocía como Lobos de Batalla (una de las clases jugables), y la leyenda cuenta que uno de ellos logró partir en dos a un gigante de un solo hachazo (Runa Relox). Pese a contar con la protección del reino, los ciudadanos del Feudo siempre prefirieron confiar en su propia fuerza.

Pasaron los años, los reyes y las eras, y Mournstead jamás comprendió lo que se estaba fraguando bajo el manto de la paz. La Iglesia del Resplandor de Orius acumuló un poder desmesurado hasta el punto de condenar a Udirangr y a sus dioses. Entonces enviaron a los Cruzados de la Oscuridad a someter a los Udirangrianos y convertirlos a su fe por la fuerza (Runa Ruq). Mientras tanto, en el horizonte siempre estuvo la imponente montaña de los Cinco Picos, conocida como la Mano de Adyr. Durante siglos, el mundo creyó que se trataba de su mano física y que su cuerpo yacía enterrado debajo.

No obstante, la terrorífica verdad es que era una manifestación de la ira interdimensional del dios. Dicho de otro modo, una herida en la realidad que poco a poco comenzaba a contaminar a los habitantes con la Enfermedad de los Rhogar. Mournstead y la Iglesia del Resplandor de Orius, escudados tras los Centinelas Sagrados y sus Cruzados Oscuros, creían estar preparados para el regreso del dios caído. Pero no tenían ni la más mínima idea de la pesadilla que Adyr les tenía preparada.

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Sobre Ulises Corrales

Soy un apasionado de la fantasía oscura medieval y fanático de los soulslike. Cuento historias con voz sensual en cada hoguera en la que paro a descansar.


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