GRIM TRIALS – Análisis

GRIM TRIALS – Análisis

El examen después de la muerte

por Franco Borgogna

31 de octubre de 2026

Con una guadaña en la mano, Glory Jam utiliza la muerte para hablar del crecimiento y la pérdida en un roguelite que bebe de Hades pero que encuentra su propia voz


Pocas ideas incomodan tanto como la de la muerte, y pocas sirven para entender la vida. Casi todas las culturas imaginan algo del otro lado: un juicio, un descanso, una segunda oportunidad, o la nada misma. Pensar en lo que viene después es, en el fondo, una forma de preguntarnos qué hicimos antes. El problema es que casi todas esas historias prometen un destino pero pocas se animan a sugerir que el más allá puede convertirse en otra etapa donde todavía nos queda algo por aprender. Los videojuegos, por su parte, convirtieron el morir en algo cotidiano donde perder significa progresar. Y el roguelite en particular hizo que esto ya no sea un castigo, sino que lo transformó en su idioma. En Grim Trials nuestra protagonista está muerta antes de que comience la primera partida, y lo que le espera del otro lado no es descanso, sino un examen.

Con Grim Trials, el equipo de Glory Jam plantea una pregunta interesante: si la muerte es el final de una vida, ¿qué es lo que empieza después? La respuesta nos la trae con una guadaña en la mano, presentando a Avelin, una joven que muere antes de lo esperado y recibe la oportunidad de convertirse en una Segadora. Esta idea no agrada mucho a la protagonista, que lo único que desea es regresar a ver a la persona que ama que todavía sigue con vida. La aventura comienza en la Academia, un lugar que funciona como una especie de centro de entrenamiento para los aspirantes a convertirse en la Muerte. La idea es simple, pero clara. Tenemos un objetivo emocional concreto, y eso hace que cada expedición tenga un peso narrativo más allá de las mecánicas.

Ahora bien, hablar de este juego sin mencionar a Hades es imposible. Lo interesante es qué hace Glory Jam con esa herencia, y si logra decir algo propio. Las referencias están por todas partes, desde el loop de juego hasta el desarrollo narrativo con diferentes NPC que siempre tienen algo que decir luego de cada run fallida. De más está decir que la escala es mucho menor y la aventura -en todo sentido- es bastante más contenida. La verdad creo que no hay nada malo en beber de las aguas de Supergiant Games. El problema aparece cuando el recuerdo del original es tan fuerte que cada decisión se mide contra él. En ese terreno Grim Trials sale perdiendo en profundidad, aunque gana en el hecho de que nunca llega a sentirse abrumador.

Grim Trials Review

Donde el juego encuentra su propia voz es, en buena medida, en el combate. El juego divide los escenarios en mapas compuestos de hexágonos, donde cada uno representa una arena de combate. Avelin pelea con una guadaña y una ballesta, y el juego nos empuja a dominar ambas en lugar de quedarnos con la que nos resulte más cómoda. El sistema no resulta especialmente complejo, y tampoco le hace falta. Podemos atacar, esquivar y disparar. Esto alcanza para que las peleas se sientan ágiles y directas. Eso sí, en lo personal creo que el combate a distancia deja en evidencia algunas costuras de la propuesta, especialmente porque cuando atacamos enemigos que están fuera del campo de visión, estos no reaccionan o, cuando lo hacen, actúan de forma inconsistente.

La personalización es el otro gran eje de la experiencia. Por un lado, tenemos las bendiciones de los Dioses de la Muerte que sirven para desbloquear habilidades pasivas a través de un pequeño árbol, las cuales modifican la forma de jugar. El juego también incorpora un sistema de crafteo con el que podemos fabricar y mejorar armas y equipamiento con los materiales conseguidos en cada partida. El sistema de fabricación requiere de completar un pequeño minijuego donde la precisión al pulsar un botón en el momento justo determina la calidad de la pieza de equipo. En mi caso particular, me decanté por una build que potenciaba el ataque a distancia convirtiendo la ballesta en una especie de ametralladora que hacía estallar a los enemigos al morir provocando daño al resto.

Al igual que en cualquier roguelite, en Grim Trials morir no es un fracaso, sino una parte vital de la experiencia. Se traduce como ese paso adelante necesario, tanto para aprender como para mejorar. Además, a diferencia de otros títulos similares, la muerte no tiene una penalización más allá de volver a la Academia, ya que los materiales y la experiencia conseguida se conservan. En cierto modo, hay una lectura poética en eso: si la muerte es el comienzo de un proceso de crecimiento, entonces la vida después de la muerte no es un lugar de descanso, sino de formación. Avelin no va al Más Allá a descansar, sino a madurar, a descubrir quién fue y qué le quedó pendiente. De este modo, el juego revela que debajo de los números, las builds y el progreso, esconde un mensaje bastante profundo.

La Academia, por su parte, es el corazón del juego. Ahí es donde conocemos a Kai, el mentor de Avelin, quién luego de cada incursión exitosa guarda una enseñanza para nuestra protagonista. Es él quién le enseña que incluso en la muerte no todo está perdido y que existe una oportunidad para reinventarse. En este lugar también podemos conocer a varios NPC, cada uno con su historia (algunas bastante trágicas) y los motivos que los llevaron a estar allí. Amor, venganza, locura u obsesión, son algunos de los temas que se tocan en estos arcos secundarios. No obstante, descubrir los secretos de cada quién requiere de completar algunas misiones secundarias a fin de mejorar la afinidad (¿De dónde me suena eso?) para forjar vínculos genuinos.

Grim Trials es bastante accesible y llegar al final completando todos los niveles y misiones secundarias puede tomar unas 15 horas. Una duración acotada si consideramos que se trata de un roguelite, con la salvedad de que aquí la narrativa funciona como el motor que impulsa la propuesta. Al llegar al final de cada nivel o campo de prueba, tenemos que enfrentar a un jefe inspirado en uno de los siete pecados capitales. La verdad es que en términos de diseño están muy bien logrados, pero mecánicamente ofrecen un desafío sumamente sencillo. A decir verdad, salvo el enfrentamiento final, con el resto prácticamente no tuve dificultades. Tan sólo un par de intentos y ya.

Grim Trials Análisis

El costado más flojo de Grim Trials está en el pulido. Al fin y al cabo, es un juego pequeño y eso se nota. Los hitboxes de algunos enemigos se sienten inconsistentes, y armas como el martillo carecen de la precisión necesaria. A esto se suma la ballesta que atenta contra el balance general de la experiencia. También presenta algunos bugs menores que pueden presentarse incluso durante los combates con los jefes, restando cualquier rasgo de epicidad a los enfrentamientos. Además, carece del contenido necesario para sostener la experiencia sin que la estructura empiece a repetirse. Una vez concluidas las 7 pruebas, sólo queda repetir los niveles para completar las misiones secundarias, ponernos a prueba con un modo arena o repetir los combates con los jefes.

Nada de lo mencionado constituye un defecto grave, y lo que el juego hace bien, lo hace en pocas horas. En lo audiovisual, la propuesta mantiene un estilo que remite a Hades con personajes estilizados, colores intensos y una estética que mezcla lo gótico con lo colorido. Todo acompañado por una banda sonora de corte heavy metal que le aporta mucha identidad. Los diálogos están acompañados de ilustraciones muy detalladas y cada vez que cambiamos una pieza de equipo el aspecto de Avelin cambia. Lo llamativo es que, pese al tono de la obra, los escenarios son muy coloridos. Es un contraste curioso si consideramos que la narrativa habla sobre la muerte. No obstante funciona, porque le quita solemnidad a algo que podría sentirse demasiado sombrío.

Grim Trials Reseña

Grim Trials es una experiencia compacta que funciona. Las inspiraciones saltan a la vista, pero ahí termina el parecido: apuesta por una temática distinta y lo hace bien. El combate se siente satisfactorio, y las ideas que desarrolla la historia sobre el crecimiento y la pérdida resultan realmente interesantes. Es un juego con sus luces y sombras, pero con mucho corazón. Tiene una demo, por lo que es una buena forma de tener una prueba práctica. Más allá de eso, el trabajo de Glory Jam me hizo pensar en que, a veces, hace falta morir unas cuantas veces para entender qué es lo que realmente queremos volver a ver.


Portada del juego

GRIM TRIALS

GLORY JAM

Distribuye: Soft Source
Lanzamiento: 20 de Agosto de 2026
Género: Roguelite, Acción, Aventuras

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Sobre Franco Borgogna

Periodista apasionado por los videojuegos que sueña en mundos pixel-art sin caídas de frames. Streamer a tiempo parcial, fundador de la comunidad “La Orden del Pixel”, amante de la series, las películas y los comics.


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