30 de agosto de 2026
Call of Duty es sinónimo de FPS y, aún con sus altibajos, sigue ofreciendo una sólida experiencia de base. Sin embargo, el agotamiento por las entregas anuales y la reiteración va haciendo mella de a poco en su reputación. Lejos de tropezar con puntos de vista radicales, Black Ops 7 se sintió como una verdadera decepción y la comunidad más fiel hizo escuchar su voz. Call of Duty: Modern Warfare 4 se perfila como la respuesta de Activision a los pedidos de la base de usuarios, es decir, una jugabilidad más arraigada a las raíces y una historia acorde a los lineamientos de la saga.
Infinity Ward sabe cómo satisfacer a su audiencia en todos los frentes y se nota desde el primer segundo. En la beta pudimos jugar un nivel completo de la campaña en el que debemos tomar una base nuclear en Corea. Lo primero que vamos a notar es la espectacularidad técnica. Está a la orden del día, en un escenario nevado con combate entre trincheras y muertes violentas. Los tiroteos incluyen desprendimiento de partículas, humo, tierra y bastante sangre. Call of Duty siempre se ve bien, pero se nota que esta entrega dejó atrás el lastre de la anterior generación de consolas.
La misión inicia en las trincheras que protegen el perímetro externo de la central nuclear, con enemigos que salen desde cada rincón y nos pueden matar en cuestión de segundos. Luego pasamos a conducir una tanqueta que sirve además para destruir vehículos, edificaciones y cuanto soldado enemigo se nos cruce por el cmaino. El próximo gran tiroteo sucede cuando finalmente alcancemos la central. Ahí, ya casi de noche, debemos aplicar la legendaria granada termita para destruir un tanque acorazado. El desenlace es dramático y nos muestra una breve sección subacuática y de plataformas, esta última poco intuitiva pero más simple de lo que aparenta.
En comparación con la entrega del año pasado, la campaña se ve más sólida e interesante. La vuelta a las formas, al menos en lo que respecta al peso de las armas, el movimiento y la disposición de las misiones es un paso en la dirección correcta. Debo admitir que superar a la peor campaña de los últimos diez años tampoco es un mérito increíble, pero la misión me resultó tan entretenida y llevadera como era de esperar. No estoy seguro si la historia en sí estará a la altura de las circunstancias, menos viniendo de una campaña tan floja como la de Modern Warfare III, pero la primera impresión es buena y esperanzadora.
El multijugador es rápido y ágil, como siempre, pero se aleja de lo que vimos en las últimas entregas. Esta distancia era muy necesaria, no sólo porque Modern Warfare tiene un prestigio que la precede sino porque la velocidad y el tipo de movimiento que veníamos teniendo promovía un estilo de juego acrobático que no se condice con la propuesta en general. Por supuesto que hay millones de jugadores que aman el ‘multi’ de Black Ops 7. Esto se debe a que es muy bueno, pero la saga de Infinity Ward está más arraigada a un conflicto realista. En ese sentido la beta muestra un regreso a las raíces, sin duda, pero más ágil y rápido.
La vuelta a las formas, al menos en lo que respecta al peso de las armas, el movimiento y la disposición de las misiones es un paso en la dirección correcta

Los mapas de la beta cerrada enseña el costado más frenético y brutal del multijugador, con partidas de 6 vs 6 en entornos abiertos y bastante reducidos. Sin embargo, con un poco de práctica las batallas se tornan espectaculares. La dinámica de la acción está bien distribuida con varios caminos alternativos para llegar a los puntos de conflicto, en especial en Rooftops y Silkworm. No obstante, las partidas en Transit 213 fueron siempre una carnicería. Los modos de esta primera etapa de beta rotaron durante los 4 días, manteniendo siempre los clásicos Team Deatchmatch, Domination, Hardpoint y el infaltable Kill Confirmed. Además, en determinados momentos del fin de semana también estuvo disponible Inflation y Search & Destroy.
Quizás el modo más innovador, aunque no necesariamente el favorito de los fans, es Kill Block. Se trata de un mapa que cambia cada dos rounds y funciona con loadouts genéricos. La idea principal es premiar al equipo que mejor se adapta a los cambios y sepa utilizar todo tipo de equipamiento. Las modificaciones se manifiestan en las rutas, los puntos de cobertura y básicamente la forma en la que planteamos la partida. Por el otro lado, equiparar a los jugadores con respecto al armamento nivela la partida y resalta la habilidad por sobre las armas. Se pudo jugar en modo Gunfight 3 vs 3 y más tarde 10 vs 10 y, si bien el acceso fue relativamente breve, se confirmó que volverá para la beta abierta.

La beta de Modern Warfare 4 me dejó una muy buena impresión. Todo parece indicar que vamos a tener una campaña a la altura de la saga, más cercana a sus raíces, y un multijugador pulido con los pies sobre la tierra. Esto no significa simulación o realismo estricto. Es un shooter y -por sobre todo- es un Call of Duty. Amen de ello, los movimientos tienen peso y las armas un retroceso digno. En lo personal, considero que Infinity Ward sólo necesitaba pulir un poco el multi de Modern Warfare III y sumar una campaña buena. Si lo consiguen, tal vez estemos ante un gran regreso.

Sobre Sebastián Cigarreta
Periodista especializado en gaming, amante de los juegos incomprendidos y eterno enamorado de los clásicos noventosos. Tengo debilidad por todos los MegaMan, siempre Vega main y soy eterno caballero de Boletaria.
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