EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA GUERRA DEL NORTE – LEGACY EDITION – Análisis

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA GUERRA DEL NORTE – LEGACY EDITION – Análisis

El legado de una época

por Franco Borgogna

17 de octubre de 2026

Aspyr trae de regreso al título de 2011 con un lavado de cara pero manteniendo todo aquello que la convierte en una aventura ‘hija de su época’ con todo lo que ello implica


El lanzamiento de El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte en 2011 supuso una propuesta interesante por parte de Snowblind Studios, con un destino marcado por la ‘tragedia de las licencias’. Durante años, el juego desapareció las tiendas digitales convirtiéndose en ‘el precioso’ que pocos podían disfrutar. Nunca me lamenté por ello, pero he de reconocer que era uno de esos juegos que tenía pendientes, ya que en su momento no tuve el tiempo ni el dinero para poder jugarlo. Sin embargo ahora, que Aspyr Media logró rescatar el título del olvido, decidí darle una oportunidad, zanjando así una deuda pendiente con la Tierra Media. A decir verdad, El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition -como se lo conoce ahora- resultó mucho mejor de lo que esperaba aunque con algunos matices ya que hablamos de ‘un videojuego hijo de su época’.

The Lord of the Rings: La Guerra del Norte pretende alejarnos de los pasos de Frodo para llevarnos a los fríos parajes del norte. No obstante, parece tener miedo de apartarse demasiado de la Comunidad del Anillo. Aquí no sólo visitamos lugares comunes, sino que tenemos a tres protagonistas que inevitablemente recuerdan a Aragorn, Gimli y Legolas. En su lugar, aquí tenemos una alianza conformada por Eradan, un montaraz de los Dúnedain; Farin, un guerrero enano de Erebor; y Andriel, una maga elfa de Rivendel. La trama transcurre de forma paralela a los eventos de las películas y los libros principales, sólo que nuestro trío tiene como objetivo desbaratar los planes de Agandaûr, un temible lugarteniente de Sauron. De este modo, el título pretende expandir el lore explorando personajes y lugares completamente nuevos, algo que encontré particularmente atractivo.

El tema con esto, es que pese a que se intenta mantener un estilo propio de Tolkien en los diálogos, la narrativa sufre por una necesidad constante de validación. En muchos momentos, la historia se siente como un fan fiction que se esfuerza en todo momento por hacernos acordar de que estamos en el universo de El Señor de los Anillos. Las apariciones de personajes icónicos como Bilbo, Elrond y Gandalf -entre otros-, si bien hacen sentido, se sienten forzadas justamente por la forma en que están escritas. Parece como si el juego tuviera miedo de que uno pierda el interés. Entonces, en medio de una conversación aleatoria, suelta una referencia demasiado evidente al punto de que se siente innecesaria. Creo que esto termina por restar peso y autonomía a los tres protagonistas, quienes se sienten como los ‘che pibe’ en una misión rutinaria.

Dejando de lado las flaquezas narrativas, la Legacy Edition llega con algunas mejoras en el apartado técnico. Comparando el aspecto visual del juego de 2011, se nota que Aspyr le dio al título una mano de ‘chapa y pintura’. Luce más bonito y las escenas animadas se ven trabajadas. Ojo, tampoco estoy hablando de un cambio radical, pero se nota una mejora en la resolución y varios retoques visuales. De más está decir que estoy hablando de un juego que ya tiene 15 años por lo que se puede considerar como ‘retro’. Especialmente si tenemos en cuenta que salió originalmente durante la séptima generación de consolas. Es un juego que en su momento se veía bien y, mirándolo desde ese prisma, mantiene una buena calidad a día de hoy.

Cuando digo que es un ‘videojuego hijo de su época’ me refiero a que la interfaz y los menúes lucen anticuados. Si bien entiendo que el equipo de Aspyr también pulió varias asperezas, tampoco pueden hacer magia. Dado que no jugué al título original, no puedo hacer comparaciones, pero el menú del inventario es obtuso, lo mismo que el árbol de habilidades. Claro, esto es algo que veo con una mirada actual, por lo que tal vez sea injusto emitir un juicio de valor. Por otra parte, ahora se añade la posibilidad de cambiar de personaje durante la partida. Según estuve leyendo, en la versión original no era posible hacer esto, por lo que uno dependía enteramente de la IA. Afortunadamente, la Legacy Edition nos permite saltar de un héroe a otro en cualquier momento, incluso a mitad del combate.

El Señor de los Anillos La Guerra del Norte Legacy Edition Análisis

En cuanto a la jugabilidad, La Guerra del Norte es un hack and slash en toda regla que, para bien o para mal, retiene la tosquedad de su época. Acá todo pasa por machacar botones sin tener que pensar en barras de resistencia o parries. Lo único que debemos hacer es pegarle a todo lo que se mueve y ejecutar ataques fuertes para desmembrar o ejecutar a los enemigos. Hay una función de lock-on, pero resulta verdaderamente inútil. En cuanto a los personajes, cada uno tiene su estilo de combate que viene determinado por sus habilidades especiales. Pero la verdad sea dicha, en la práctica no se siente mucho la diferencia. El enano es el tanque, el montaraz es ágil y puede usar un arma en cada mano, mientras que la elfa lanza rayos y cura. Básico, pero funcional y  divertido.

El juego nos lleva por lugares que no se ven en las películas, principalmente a las regiones de Eriador y Rhovanion, en la parte septentrional de la Tierra Media. Por el camino enfrentamos orcos, trolls, Uruk-hai y a las violentas tribus del norte lideradas por Agandaûr. Dicho sea de paso, el juego se vende como el primero en explorar la historia de este personaje. El tema es que no se nos cuenta mucho más allá de que es malo y que quiere controlar el norte en nombre de Sauron. La campaña en general resulta entretenida, teniendo algunos momentos épicos y otros frustrantes debido a la IA de nuestros compañeros que, si bien cumple su función, suele tomar decisiones cuestionables. También está el tema de los bugs con enemigos que se quedan trabados o se ‘esconden’ fuera de los límites de la zona de combate, generando algún que otro soft lock.

El Señor de los Anillos La Guerra del Norte Legacy Edition Reseña

Otro aspecto que denota la edad del título es el ritmo y el diseño de ciertos encuentros. La Guerra del Norte sufre un comienzo terriblemente lento y pasa un buen rato hasta que las cosas se ponen interesantes. La experiencia depende mucho del nivel de nuestros personajes y del equipo que llevan, por lo que los picos de dificultad suelen manifestarse con frecuencia al inicio. Sobre la mitad de la aventura las cosas se ponen más equilibradas y, al final, ya nos convertimos en una picadora de carne. Aún así, las misiones opcionales -que consisten en eliminar oleadas de enemigos- se ponen cuesta arriba dado que son particularmente largas y repetitivas.

A pesar de estos baches, la experiencia general engancha. No es casualidad que haya dedicado unas 15 horas a completar la aventura. En mi cabeza tenía una idea clara de qué podía esperar de la propuesta por lo que la encaré dispuesto a pasar por alto varias cosas, como la falta de pulido en ciertos aspectos puntuales y bugs que destrozaron la economía. La progresión no es excesivamente profunda y las opciones de personalización resultan escasas, pero más allá de eso, me encontré con ciertos detalles inesperados. Por ejemplo, fallé una de las misiones secundarias porque tardé demasiado tiempo en llevar un medicamento a un NPC, provocando que este muriera. Es una tontería, sí, pero me gustó sentir que -de algún modo- mi accionar había tenido un impacto en el mundo.

El Señor de los Anillos: La Guerra del Norte – Legacy Edition cumple con lo que se propone. Viéndolo a la distancia, creo que es un buen juego, aunque lo más probable es que si lo hubiera jugado en su día sería mucho más crítico con él. Es como una de esas películas de acción ‘barata’ donde el disfrute pasa por apagar el cerebro y dejarse llevar sin pensar en las animaciones rígidas, las referencias forzadas, lo obtuso de sus menúes o los picos de dificultad. Todo ello es el vestigio de una era de videojuegos casi extinta. Tiene corazón y es una buena oportunidad para regresar al mundo creado por Tolkien. Debajo de sus imperfecciones y lo tosco, se esconde un videojuego divertido; uno de esos placeres culposos que saben exactamente qué ofrecer para que sea difícil soltar el mando.


Portada del juego

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA GUERRA DEL NORTE – LEGACY EDITION

ASPYR MEDIA

Distribuye: Aspyr Media
Lanzamiento: 11 de Agosto de 2026
Género: Aventuras, Acción, Hack and Slash

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Sobre Franco Borgogna

Periodista apasionado por los videojuegos que sueña en mundos pixel-art sin caídas de frames. Streamer a tiempo parcial, fundador de la comunidad “La Orden del Pixel”, amante de la series, las películas y los comics.


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