por Paula Ridigolo
21 de agosto de 2026
La llegada de las nuevas tecnologías siempre trae consigo diversos planteamientos. En este caso en concreto, una nueva solicitud de patente registrada por Sony (19138338) propone un escenario bastante peculiar: el uso de inteligencia artificial para jugar en nombre del usuario. De acuerdo con el medio Cheat Happens, la misma se presentó originalmente en 2022 y publicada de forma oficial el pasado 23 de julio. El documento describe un sistema capaz de generar agentes virtuales entrenados directamente con los datos y hábitos de juego reales de las personas, asumiendo el control para ejecutar aquellas tareas que requerirían tiempo y esfuerzo directo por parte del jugador.
Esta iniciativa representa un salto conceptual complejo en comparación con una patente similar que la compañía japonesa había publicado a principios de año. En la misma se sugería un ‘fantasma’ controlado por IA basado en grabaciones de partidas. Sin embargo, ahora se permitiría programar a la inteligencia artificial para que ejecute objetivos específicos dentro del entorno virtual sin necesidad de intervención humana. Los propios esquemas del documento muestran cómo el sistema podría encargarse de actividades repetitivas como ‘farmear dinero’. También tendría la capacidad de asumir retos mucho mayores, como avanzar en la historia principal o encargarse de derrotar a un jefe difícil.

Más allá de lo mencionado, el aspecto más llamativo del documento radica en la monetización, abriendo un posible mercado de intercambio de datos por dinero. La patente describe un mecanismo mediante el cual un sistema podría gestionar pagos para que un individuo utilice los datos de comportamiento de otro. De hecho, se pone como ejemplo la posibilidad de que un usuario adquiera la información de un ‘jugador famoso’ o de un profesional. Entonces, el comprador podría generar un agente virtual que replique a la perfección el estilo y la habilidad de dicho experto.
Este concepto invita a una reflexión inevitable sobre la naturaleza misma del medio. Al fin y al cabo, si alguien compra un título y luego paga por la IA de un profesional para que lo termine, la experiencia interactiva se desdibuja hasta convertirse en algo que apenas se distingue de ver una partida en YouTube. Eso sí, cabe recordar que las grandes corporaciones constantemente registran tecnologías que rara vez llegan a implementarse. Incluso si Sony decide no comercializar jamás estos agentes, la idea refleja una tendencia que deja la puerta abierta para que otras empresas del sector intenten explorar modelos similares en el futuro.

Sobre Paula Ridigolo
Escritora aficionada de historias. Amante de las novelas policiales. No dejo misterio sin resolver. Escuché el primer CD de Pokémon y quedé enamorada de sus canciones.
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