VILE: EXHUMED – Análisis

VILE: EXHUMED – Análisis

Chockin’ chicks and sodomy

Final Girl Games nos invita a un viaje retrospectivo cimentado en experiencias propias de su creadora que apunta contra el acoso, la violencia, las relaciones parasociales y la misoginia


Atravesado por la polémica y censurado en Steam antes de su lanzamiento, el camino de VILE: Exhumed no fue uno precisamente de rosas. Ante la imposibilidad de publicarlo en la tienda de Valve, finalmente se lanzó casi en solitario, en forma de shareware gratuito, como una suerte de ‘Director’s Cut’. No obstante, reducirlo a la controversia sería sumamente injusto. No solo por como se desarrollaron los hechos que exiliaron al título de dicha plataforma, sino también por la intención y el punto sobre el cual se erige la obra. Desarrollado por Cara Cadaver bajo el sello de Final Girl Games, estamos frente a una propuesta que se instala en nuestra memoria, como un archivo corrupto, incómodo de abrir, pero imposible de ignorar.

La experiencia comienza desde un punto de vista subjetivo. Nos pone de cara al escritorio donde descansa una PC que porta un sistema operativo de comienzos del nuevo milenio. Era en la que -recordemos- las comunidades de internet ya se habían asentado como un hito importante en la historia a base de foros. La interfaz cuenta con aplicaciones y enlaces con los que se puede interactuar. El juego consiste en explorar los archivos del ordenador para sacar la información necesaria a fin de descifrar las contraseñas de cuentas de correo electrónico, archivos y carpetas encriptadas. Todo con el objetivo de desvelar una trama que envuelve la desaparición de una mujer.

El argumento gira en torno a la desaparición de Candy Corpse, una actriz de cine para adultos cuya presencia sobrevive digitalmente en los rincones más oscuros de la red. El relato no se cuenta de forma lineal; se sugiere y se insinúa. Los detalles se encuentran fragmentados y somos nosotros los que debemos reunir las piezas de una atrocidad demasiado real. Para ello es necesario intervenir un ordenador antiguo, con la salvedad de que el sistema no parece ajeno: cada archivo es un testimonio perturbador y cada línea de texto es evidencia de un trastorno obsesivo parasocial. Uno perteneciente a una historia muy íntima. Al explorar esos rincones, la frontera entre la investigación y el voyeurismo se vuelve difusa, tanto que hace sentir que la máquina siempre fue nuestra.

El título no brilla por su espectacularidad visual sino por su puesta en escena. Se desentiende bastante de la belleza estética con un aspecto retro minimalista que recuerda a la interfaz de viejos sistemas operativos donde primaba el texto. Sin embargo, no toda la información es alfanumérica ya que también hay contenido multimedia. VILE: Exhumed transmite una incomodidad que se corresponde tanto por el formato de la plataforma sobre la que funciona el ordenador, como los sitios a los que podemos acceder y las conversaciones, cuyo contenido resulta bastante repelente. Este aspecto va de la mano con una serie de imágenes, pop ups y videos FMV realmente destacables que buscan impactar haciendo uso de un filtro granulado y saturación. Visualmente no busca atraer sino todo lo contrario, intenta ahuyentar.

En este juego el sonido no es melodía, su funcionalidad es totalmente atmosférica. Los pitidos, ruidos digitales, zumbido de coolers, clicks y tipeos son efectos normales. No obstante, aplican una considerable cuota de tensión sobre el clima de incertidumbre, concentración y ruido blanco que manejamos, impactando con fuerza en los tímpanos que acaban por generar una molestia e incluso algún sobresalto. Claramente un aspecto intencional por parte de Cara Cadaver. La idea es la de hacernos sentir solos, sumergidos de lleno en la experiencia, motivo por el cual los archivos de video y audios a revisar se sienten considerablemente más espeluznantes.

VILE: Exhumed Análisis

La jugabilidad se centra en su totalidad en investigar, leer, y descifrar. Se basa en una disección desordenada de la narrativa en la cual la información no llega de manera clara. La interfaz minimalista puede llegar a desorientar, pero se mantiene fiel a la intención de la experiencia: sumergirnos en el desconocimiento de un acontecimiento que pacientemente aguarda por su descubrimiento. Se trata de un viaje corto, pero tan intenso como contundente. Pero más allá del gore y de su duración, cuenta con algún que otro minijuego -muy breve que no sé si denominarlo como tal- que suma una dosis adicional de horror, ignorando su modestia artística.

VILE: Exhumed es un título que toca temas bastante sensibles e impactantes. El juego gira en torno a Shawn Gerghs el pseudo-psicópata ‘villano’ de esta historia. Al acceder a las plataformas dicho personaje da rienda suelta a su misógina verborragia, podemos atestiguar la gravedad de su enfermiza obsesión con Candy. También es posible ver la clase de cosas que estaba dispuesto con tal de acosar a sus víctimas. Porque sí, para un cerdo hostigador sexual una nunca es suficiente. El perfil psicológico que se puede llegar a vincular a este personaje en base a lo que descubrimos es digno de un análisis aparte.

VILE: Exhumed Reseña

Que la historia no se nos sirva en una bandeja de plata habla de la intención de la propuesta. El voyeurismo transforma a una persona en objeto de consumo. Por su parte, internet conserva esos vestigios que pueden distorsionarse negativamente por otros usuarios que encuentran placer morboso al destrato y despersonalizar al individuo. La desarrolladora señaló que hay vivencias personales en el juego, y esa autenticidad atraviesa la obra significativamente. Lógicamente, lo que perturba en VILE: Exhumed es lo real; lo cercano que se siente envolverse en estos asuntos con solo buscar en el lugar equivocado.

Cabe destacar que la trama se desarrolla cerca del año 2000, por lo que gran parte del contenido es accesible mediante correos electrónicos. Esto implica que es un juego donde debemos leer bastante para descifrar los acertijos que permiten desbloquear otros archivos y pistas. Con esto quiero decir que es una obra que pese a su corta duración demanda de paciencia. Aquí no hay lugar para las prisas y las revisiones a la ligera; cada detalle importa. De más está decir que también depende mucho de la velocidad y ritmo de cada jugador a la hora de buscar información. Sea como sea, y a pesar de este análisis, considero que lo mejor es probar el juego en lugar de leer una opinión sobre el mismo.

VILE: Exhumed Review

VILE: Exhumed no reinventa el género ni trae nada que no hayamos visto en títulos como Her Story o The Static Speaks My Name. Amén de ello, destaca por la intensidad que apela a nuestra perspicacia. No es un juego para pasar el rato y ya, es una obra que incomoda y nos recuerda lo fácil que es consumir, objetualizar, banalizar y destruir vidas a través de una pantalla. También lo que se puede encontrar en esos rincones donde se guarecen esas criaturas enfermas que se ocultan detrás del anonimato. El título no logró posicionarse en Steam pero se publicó de forma gratuita con la opción de recibir donaciones en su página oficial. Dichas donaciones están destinadas a refugios para mujeres y víctimas de violencia doméstica. Esta confesión no busca más que reflejar una cruel realidad.


FICHA TÉCNICA:

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Sobre Darío Gadea

Sniper de pura cepa. Fanatico del horror, la fantasia y la ciencia ficción. Adicto a los Metroidvanias, los RPG, la musica pesada y el synthwave. Cuando no esta leyendo algo perturbador esta jugando a Age of Empires II


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