STYGIAN: OUTER GODS – Primeras Impresiones

STYGIAN: OUTER GODS – Primeras Impresiones

La cordura, la última frontera

Stygian: Outer Gods presenta una historia oscura y personal donde la locura no solo pudre el mundo, sino también la conciencia del protagonista


Impresiones basadas en la versión de Acceso Anticipado de Stygian: Outer Gods

En el filo de la razón, los sueños y los símbolos pierden sentido en nuestro plano. Sin embargo, mirando fijamente al abismo, estos conjuros pueden interpretarse para descubrir con inútil asombro que algo antiguo despertó, pero sin la intención de buscar comprensión sino obediencia. Ambientado en el universo de Stygian: Reign of the Old Ones, Misterial Games y Fulqrum Publishing nos traen Stygian: Outer Gods, un survival horror en primera persona con elementos de RPG muy interesante. Un título que ya nos había dejado buenas impresiones en la Gamescom 2024, y que ahora, finalmente asoma desde las profundidades del acceso anticipado, trayendo consigo los mitos lovecraftianos, invitándonos a conocer un oscuro rincón, enfermo y asediado por mareas que ya no obedecen las leyes naturales. 

La historia comienza en los años ’20 con nuestro protagonista despertando en Kingsport, un asentamiento pesquero derruido sumido en una niebla perpetua que se desliza entre escombros, cenizas y restos de sangre seca. Lo que inicia como la búsqueda de un padre desaparecido pronto se convierte en un descenso hacia lo macabro. Concretamente a un escenario que comprende cultos paganos, visiones de lo imposible y entidades que penetran la mente. Todo está impregnado por una densa desesperanza, donde cada hallazgo extiende el trasfondo de una retorcida maldición y de una lucha contra horrores ancestrales que amenazan con desatar el fin del mundo. Aquí el conocimiento es un arma de doble filo, y las preguntas rara vez tienen una respuesta saludable.

El trabajo de Misterial Games propone una estructura de exploración no lineal. Aquí la observación, la deducción, la gestión de inventario y uso de los objetos del entorno son claves para progresar. No hay marcadores que indiquen que hacer o hacia donde ir. Por el contrario, toda la información la podemos obtener leyendo viejos diarios arrugados, interpretando manchas en las superficies o manteniendo diálogos con otros personajes. En este sentido, destaca el sistema cordura que impregna las decisiones, los eventos sobrenaturales y ciertos descubrimientos. Todo esto afecta la mente de nuestro personaje, alterando su percepción, opciones de conversación y hasta las rutas que nos permiten avanzar.

Stygian: Outer Gods Preview

Esta mecánica de cordura también está potenciada por un un sistema de talentos que sirven para desarrollar al protagonista. Al fin y al cabo, Stygian: Outer Gods es por sobre todas las cosas un RPG con una narrativa profunda que mantiene un enfoque híbrido entre survival horror y aventura de misterio. Durante la partida podemos escoger entre una serie de rasgos o talentos, hermosamente representados en cartas de tarot, que afectan tanto las estadísticas como la manera en interpretamos e interactuamos con el mundo que nos rodea. Estos no solo modifican determinados atributos como la percepción o la resistencia, sino que también influyen en las decisiones disponibles en diálogos y ciertos eventos.

Los talentos no son decorativos. El título los integra inteligentemente al guión haciendo que ciertas rutas, respuestas o situaciones solo estén disponibles para un personaje que posea las características adecuadas para ello. Es un punto sumamente importante en este videojuego. Al aplicarse consistentemente, la fragilidad de la mente ante lo incomprensible da lugar a experiencias muy diferentes. Dicho de otro modo, el juego permite definir nuestro estilo de juego, brindando las herramientas necesarias para que cada quién pueda actuar del modo que considere adecuado al enfrentar una misma situación. De hecho, me atrevo a decir que este aspecto es el más novedoso e interesante ya que está alineado con una de las mejores ideas dentro del horror cósmico: No todos enloquecemos igual.

En Stygian: Outer Gods el combate se encuentra presente, pero no es el eje central de la experiencia. Es decir, si bien aporta algo de acción resulta más bien escaso, aunque siempre tenso y arriesgado. Las armas improvisadas, la munición limitada y la vulnerabilidad física, generan encuentros que se sienten más como decisiones de vida o muerte que como desafíos de aguante y habilidad. Es por este motivo que, a menos que sea inevitable, meterse en problemas no es la mejor opción. El juego nos permite optar por encarar las situaciones con astucia y sigilo, aprovechando el terreno, los elementos y nuestras habilidades abrirnos camino creando incluso nuestros propios atajos.

La experiencia es realmente destacable y se complementa maravillosamente bien con un apartado visual cuya dirección artística sobria y sombría graficada con un estilo semi cartoon le confiere un estilo único. El uso tenue de la iluminación, texturas sucias y arquitectura decadente da un tono muy particular al juego apoyado por animaciones que resultan deliberadamente torpes. En algunos casos parece como si el propio entorno se resistiera a permitir que nos desplacemos con fluidez. La paleta de colores, dominada por tonalidades marrones, verdes y ocres, es un total acierto. Gracias a ello, en todo momento transmite una constante sensación de frío, humedad, deterioro y sordidez allí a donde vamos.

Stygian: Outer Gods Early Access

Los entornos son la prueba viviente de esto último. Se sienten como espacios realmente antiguos, colmados de una espesa niebla que es tan palpable como las sombras que nos obligan a sacar nuestro mechero. Los lugares cerrados son ricos en detalles narrativos. Sin necesidad de una sola línea de diálogo nos cuentan una historia entera sobre lo ocurrido en cada habitación. Todos estos elementos cumplen con su objetivo de construir una atmósfera que nos acosa psicológicamente mientras mantiene en suspenso un elemento protagónico ausente: La entidad, la criatura o el monstruo autor de tal desastre.

Desde luego, este no sería un punto a destacar si no estuviera acompañado de un apartado sonoro a la altura. Stygian: Outer Gods emplea una ambientación dinámica donde el silencio nunca significa calma, sino tensión comprimida. Los crujidos, gemidos ahogados, sonidos metálicos sin tener una fuente visible que los genera sugieren que algo nos observa. Una entidad de la que desconocemos su procedencia. Y lo peor es que no tenemos idea de la distancia a la que se encuentra dicha amenaza. Estos detalles se presentan para mantenernos constantemente alerta. Pero lo mejor es que llegado cierto punto nuestro protagonista, al igual que nosotros, no podrá distinguir entre realidad, visión o distorsión a su alrededor.

Stygian: Outer Gods es mucho más que un simple survival horror. Es un título que se desenvuelve como un experimento de inmersión psicológica, donde el libre albedrío del jugador se ve confrontado por lo inevitable. Este acceso anticipado es el comienzo de una obra ambiciosa con un claro enfoque en lo atmosférico y en poner a prueba la creatividad del jugador mientras se desenvuelve en un ambiente hostil y enigmático. Aquí no existe un orden predefinido para resolver los misterios, sino que somos nosotros los que marcamos el ritmo. Misterial Games va bien encaminado, pero el verdadero desafío será sostener su densidad narrativa estructurada sobre un sistema ramificado. Esto es algo que sólo el futuro dirá, pero por lo demás estamos ante una de las interpretaciones más interesantes y mejor desplegadas de los escritos de Lovecraft.


FICHA TÉCNICA:

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Sobre Darío Gadea

Sniper de pura cepa. Fanatico del horror, la fantasia y la ciencia ficción. Adicto a los Metroidvanias, los RPG, la musica pesada y el synthwave. Cuando no esta leyendo algo perturbador esta jugando a Age of Empires II


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