FALLEN CITY BRAWL – Análisis

FALLEN CITY BRAWL – Análisis

Violencia con sabor a poco

El beat ‘em up de Fallen City Studio celebra los grandes pilares del género con una propuesta simple y divertida pero que peca por una falta de variedad y su calidad en general


Durante la edad dorada del gaming los beat ‘em up fueron uno de los géneros responsables de expandir el videojuego como hobby o actividad cooperativa. Clásicos de la talla de Final Fight, Teenage Mutant Ninja Turtles, Vendetta o Double Dragon mantenían ocupadas las máquinas recreativas mientras que Streets of Rage, Battletoads y varias conversiones de arcade hacían lo propio en consola. Lo cierto es que, salvo algún título deportivo, de carreras o bien un fighting game, los brawlers eran el tipo de juego ideal para pasar la tarde con un amigo. Esto es justamente lo que propone Fallen City Brawl, un título que cumple su propósito, o al menos lo intenta.

A finales de los ’80, los videojuegos pasaban por enfrentarse entre jugadores. El duelo pasaba por comparar el puntaje obtenido, viendo hasta qué nivel llegaba cada uno o directamente enfrentándose dentro del juego. Lo cierto es que siempre había un perdedor que debía comprar más fichas, lo que para una economía infantil era una verdadera tragedia. Los beat ‘em up eran uno de los pocos géneros que nos permitían completar un juego entero con una sola ficha, centrando su propuesta en la habilidad del jugador y encima podíamos hacerlo codo a codo con un amigo. La gran mayoría ofrecía lo que hoy conocemos como ‘Friendly Fire‘, básicamente poder golpear a tu compañero a propósito o por descuido, lo que provocaba grandes altercados y épicas anécdotas.

El género comenzó a pasar de moda y, salvo contadas excepciones, se mantuvo en letargo hasta hace unos años. Títulos como Streets of Rage 4 y TMNT Shredder’s Revenge lo devolvieron el lugar que merecía en la industria y, desde entonces, una nueva oleada de lanzamientos comenzaron a poblar los catálogos de las diferentes tiendas digitales. En este último grupo entra Fallen City Brawl, un beat ‘em up  de corte clásico que busca homenajear a los grandes del género utilizando recursos bien conocidos y aportando una dosis de originalidad. Lamentablemente, y por más divertido que resulte ir por la calle castigando oponentes a golpes, el juego de Fallen City Studio no termina de dar en la tecla con el gameplay aunque demuestrando corazón y potencial a futuro.

Fallen City Brawl Review

Fallen City Brawl se mantiene dentro de los márgenes de lo seguro. Los cuatro personajes jugables están bien diferenciados, tanto en lo estético como en lo jugable. Además de una serie de golpes básicos con sus versiones aéreas, todos tienen un arma especial a su disposición que se ajusta a su estilo de combate. Desde una cadena gigante a una escopeta, esta herramienta hace la diferencia y aporta una buena dosis de variedad en las peleas. Lo mismo sucede con la mecánica para activar los poderes especiales o ataques límite. Según nuestro desempeño, medido por la extensión de los combos, los enemigos sueltan cristales que sirven para llenar una barra de energía. Una vez que alcanza una de las tres marcas de nivel podemos ejecutar un devastador ataque único que ofrecen bonificaciones extra de salud, vitalidad y velocidad.

A decir verdad, no hay mucho para destacar más allá del hecho de que el juego cumple con lo que promete. Me refiero, claro está, a niveles donde avanzamos de izquierda a derecha repartiendo puñetazos y patadas a todo lo que se mueve. El apartado técnico es atractivo y rústico. Los personajes son gigantes en pantalla y se pixelan fácilmente. Este es un claro guiño a los brawlers de Neo Geo en los ’90, pero una vez que pasa la primera impresión el recurso cansa. Los diseños son atractivos pero los escenarios dejan bastante que desear, no por falta de belleza sino porque son cortitos y avanzan lento. Para darles un ejemplo claro: la imagen de fondo es pequeña y cuando caminamos hacia adelante el juego rápidamente frena el avance con una batalla.

Fallen City Brawl Análisis

Esto da brinda una sensación contraria a lo que se supone que debe ofrecer un brawler. Quiero decir que no parece que estamos recorriendo una parte de la ciudad mientras derrotamos enemigos, sino que se siente como si nos dirigimos a un lugar específico para golpear a los oponentes que allí se encuentran. Dicho de otro modo, es un beat ‘em up que se desarrolla en el escenario de un juego de peleas estilo Street Fighter. El resultado es una propuesta en la que avanzamos de una punta a la otra del ‘ring’ con 10 enfrentamientos por el camino. No estoy seguro de cual sea el criterio de diseño que adoptó Fallen City Studio, pero ver un auto dibujado de fondo que aparece de a pocos centímetros cada vez a lo largo de 5 peleas, se siente raro.

Puede parecer un detalle o un comentario demasiado quisquilloso. Y tal vez lo sería, pero sólo si el resto de la propuesta fuera excelente. En cambio cuenta con una banda sonora que brilla mucho pero en muy pocas ocasiones, con temas olvidables el resto de las veces. El sistema de combate es bueno pero propenso a generar injusticias para ambos lados. O nos rodean rápidamente y nos desarman a golpes o terminamos levantando a enemigos -y hasta incluso jefes- por el aire hasta que nos cansamos de sumar golpes para el contador de combo. Parece como si faltase algo de balance. De hecho, los ataques especiales pueden destruir a cualquier jefe apenas llegan a presentarse. Esto provoca que, como quien no quiere la cosa, llegan y se van sin dejar una impresión duradera.

Fallen City Brawl Reseña

Fallen City Brawl, al igual que la mayoría de los beat ‘em up en los que está inspirado, dura poco más de dos horas. La gran diferencia con los clásicos de antaño es que no me dejó con ganas de volver a jugar. Me quedé con la impresión de que está sin terminar y que todavía sigue en desarrollo. Esto último en parte es cierto, y lo digo con la mejor de las intenciones, porque el Fallen City Studio sacó al menos cuatro actualizaciones desde que comencé a jugarlo y pudo solucionar una serie de problemas que ya no tienen lugar en este análisis. Sin embargo, dudo que sea tarea simple dar un volantazo en aspectos clave que terminan definiendo la experiencia. Como todo exponente del género, es un juego ideal para pasar una tarde con amigos. No obstante, no es fácil de recomendar teniendo tanta (y tan buena) competencia.


FICHA TÉCNICA:

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Sobre Sebastián Cigarreta

Periodista especializado en gaming, amante de los juegos incomprendidos y eterno enamorado de los clásicos noventosos. Tengo debilidad por todos los MegaMan, siempre Vega main y soy eterno caballero de Boletaria.


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