Hay algo extraño con este DLC. Pero no es eso que están pensando, sea lo que sea. Permítanme explicarme. The Third Sin es, sin lugar a dudas, una de las mejores expansiones no solo de la saga Blasphemous sino del género metroidvania en general. Y no lo digo porque es gratuito. De hecho, ese argumento ni siquiera lo contemplo porque muchas veces cuando algo es gratis, también viene condicionado. Siempre hay letras pequeñas, contenido recortado o sensaciones de incompletitud. Pero aquí no. Lo que acá tenemos es una expansión con todas las letras, completa, sólida y cuidadosamente construida. Nos cuenta una historia de amor trágica donde lo realmente interesante es la forma en la que está narrada: como una obra teatral en la que el propio Milagro es un espectador.
Toda esta tragedia que The Third Sin nos cuenta está dividida en tres actos llamados ‘pecados’. El primero es el Orgullo, donde observamos cómo vivían los nobles de Cvstodia y cómo su decadencia se escondía detrás de una falsa elegancia. Luego viene la Perfidia, que significa traición, y que desarrolla el dolor emocional de la Duquesa Crescencia, mostrando cómo una mentira piadosa puede convertirse en condena eterna. Finalmente tenemos la Abjuria, una palabra relacionada con la apostasía o la renuncia de la fe, donde el DLC explora la negación de la muerte, del destino y de la voluntad del Milagro. Aquí es donde la expansión comienza a separarse de Blasphemous, porque abandona parcialmente el barroquismo religioso clásico de la saga y abraza algo mucho más cercano al horror gótico victoriano desde un enfoque muy particular.
El DLC transmite la sensación de que estamos recorriendo un lugar maldito, antiguo y consciente de nuestra presencia. Bosques encantados, bruma mortal, un castillo colosal perdido entre la oscuridad, pasillos silenciosos, catacumbas y cementerios. Luz tenue filtrándose entre vitrales. Es en esta ambientación donde podemos encontrar uno de los pilares más fuertes de esta expansión: The Third Sin es una auténtica carta de amor a Castlevania y The Game Kitchen no intenta ocultarlo, aunque lo reinterpretan bajo la lógica cruel del Milagro. El cambio visual, la ambientación, los colores, la música, el diseño del mapa e incluso la estructura de exploración recuerdan constantemente al padre de los metroidvania
Donde Castlevania habla de tragedia romántica, aquí encontramos obsesión; donde habla de amor eterno, aquí encontramos negación y sufrimiento; donde Drácula construía un castillo movido por el dolor, aquí existe alimentado por la mentira y la imposibilidad de dejar ir. Incluso el propio entorno se siente vivo. No recorremos templos ni altares como en Blasphemous, sino que visitamos habitaciones abandonadas, comedores olvidados, corredores silenciosos y estructuras que observan. Pero el punto álgido y donde se hace evidente que hablamos de un homenaje al título de Konami, es cuando el Penitente obtiene una nueva arma: Un látigo. Honestamente, en ese momento solo faltó que el protagonista dijera ‘Pasadme a Drácula’.
The Third Sin es un DLC completo que se siente divertido, desafiante, con identidad propia, una ambientación muy buena, un conflicto narrativo único y un desenlace memorable
La referencia es clarísima. Pero no solo por el arma en sí, sino por el diseño, los movimientos, las habilidades y hasta su propia descripción. Todo grita ‘Castlevania‘ y aún así, nunca deja de sentirse como Blasphemous. Como mencioné al inicio de este análisis, The Third Sin es un DLC completo que se siente divertido, desafiante, con identidad propia, una ambientación muy buena, un conflicto narrativo único y un desenlace memorable. Además, añade nuevas mecánicas como el Sirviente de Plata, un acompañante que acompaña al Penitente haciendo que deje de sentirse como un guerrero solitario y olvidado por el Milagro. Con este compañero, el jefe final que inicialmente parece brutalmente difícil, se vuelve mucho más manejable.

Sin embargo, a pesar de todo lo lindo que trae este DLC a la mesa, existe un punto en particular que me hizo mucho ruido. Me refiero a la ausencia del Hermano Asterión. En la expansión Mea Culpa, la historia de este personaje queda claramente inconclusa y resulta extraño que apenas iniciado The Third Sin se nos hace entrega de un objeto relacionado con él. Esta es una pieza de información que perfectamente pudo haber estado integrada en el contenido anterior, reforzando esa idea de que estaba narrativamente incompleto. De todas formas, aquí vuelve a aparecer pero de forma esporádica. No sabemos cual es su destino o tan siquiera que ocurrió con su maestro.
Resulta difícil no pensar que The Game Kitchen esté guardando deliberadamente esa trama para el futuro, porque me cuesta creer que una historia tan importante termine abandonada. Si eventualmente el estudio lanza un nuevo DLC, no me sorprendería en absoluto que Asterión regrese. Incluso que su maestro se convierta en amenaza, y el Penitente termine luchando junto a él. Porque de lo contrario varias cosas terminarían por perder el sentido. El tiempo dirá si somos bendecidos nuevamente con una nueva expansión que extienda esta maravillosa penitencia un poco más.

Detalles narrativos al margen, The Third Sin es una expansión sobresaliente. The Game Kitchen logra honrar no solo a Blasphemous, sino también a la obra que ayudó a definir este género: Castlevania. Además, se nota muchísimo la experiencia que el estudio adquirió con el plataformeo gracias al trabajo realizado con Ninja Gaiden Ragebound. Este DLC tiene mucha personalidad, una atmósfera increíblemente cuidada, el simbolismo tan característico de la saga y una historia muy buena. Por supuesto, mientras recorría este castillo condenado no podía dejar de pensar en que la historia del Hermano Asterión debe y necesita tener una conclusión. Más allá de ello, lo que aquí tenemos es un excelente incentivo para regresar al mejor metroidvania de 2023 y disfrutar un poco más de este maravilloso universo.

Sobre Ulises Corrales
Soy un apasionado de la fantasía oscura medieval y fanático de los soulslike. Cuento historias con voz sensual en cada hoguera en la que paro a descansar.
Artículos más recientes