BLADES OF FIRE – Análisis

BLADES OF FIRE – Análisis

El sucesor espiritual de Lords of Shadow que no sabíamos que esperábamos

Blades of Fire, el nuevo trabajo de MercurySteam, se siente como un heredero espiritual de Castlevania: Lords of Shadow, pero con una propuesta sumamente original y narrativamente sólida


En esta nueva era del gaming, donde crear un juego online battle royale que mueva masas es el sueño de muchos desarrolladores y editores, MercurySteam nos recuerda que aún hay quienes creen en el valor de la experiencia que provee el juego para un solo jugador. Su título, Blades of Fire, un RPG en tercera persona con énfasis en la aventura, el combate, la exploración y la historia, se alza como un estandarte que sobresale en un páramo de juegos sin alma. Una propuesta en la que es imposible no notar las reminiscencias a Castlevania: Lords of Shadow. Desde la música, pasando por el arte arte, hasta llegar al diseño, todo recuerda a la aventura de Gabriel Belmont, sólo que llevándonos a un mundo completamente nuevo, tan peligroso como fantástico, en el que vale la pena perderse por horas.

En Blades of Fire, tomamos el control de Aram de Lira, un guerrero exiliado que no soporta más la tiranía de la reina Nerea. Sucede que esta, al llegar al trono, lanzó un hechizo sobre el reino que convirtió el metal en roca, impidiendo no sólo la creación de armas, sino que las existentes no se pudieran blandir o levantar en su contra. Sin embargo, los dioses tienen un plan especial para nuestro protagonista. Por extraños motivos llega a sus manos uno de los siete martillos de los Maestros Forjadores que crearon el universo. Este mítico objeto le permite manipular el acero y forjarlo nuevamente, por lo que emprende un camino hacia el castillo real en busca de venganza y redención.

A Aram se le une Adso, un aspirante a Abad muy estudioso pero caprichoso que ayuda a nuestro héroe en todo lo que puede. Por ejemplo, él es quien recopila información sobre los enemigos y lee las runas mágicas necesarias para abrirnos paso en este reino fantástico y misterioso. Y es que el universo de Blades of Fire tiene su propio origen y principio. Existe una gran historia detrás de los personajes, enemigos y escenarios. De hecho, el diario al que tenemos acceso que se actualiza a lo largo de la aventura nos permite entender mejor los motivos e intenciones de cada quien, así como su pasado y presente, enriqueciendo la trama notablemente con una escritura muy buena. Tal es así que podemos pasar horas leyendo acerca del trasfondo del mundo.

Blades of Fire Análisis

El universo de Blades of Fire es amplio, complejo y sofisticado. Su trasfondo justifica las diferentes posturas de los enemigos y NPC. Cada raza, lugar y escenario tiene su propia jerarquía, estructura, cultura e historia que contar. Todo esto profundiza las intenciones y el argumento de los personajes, lo que conlleva a una conexión e inmersión más fuerte e intensa. Además, el juego toma como inspiración la fantasía oscura medieval, dando como resultado un mundo rico en lo que a magia, conocimiento, poder, misterio y misticismo respecta. Lo mejor es que todo esto se traspola a la exploración, haciendo que se sienta fascinante explorar los bosques, castillos, páramos, cavernas y aldeas. En cada rincón aguarda un peligro, pero también historia, secretos y recompensas.

La exploración se ve enriquecida por una banda sonora que aporta epicidad a la ambientación. En este sentido, el nuevo trabajo de MercurySteam recuerda mucho a Castlevania: Lords of Shadow. Y a decir verdad, no es algo casual pues la música también está a cargo del compositor Óscar Araujo. Gracias a todos estos elementos, es fácil sentirse parte del mundo. El hecho de que el juego cuente con una buena musicalización ayuda ya que conforme adquirimos nuevas runas de poder es posible regresar a los caminos ya recorridos para descubrir nuevos pasadizos y senderos llenos de sorpresas. Estoy hablando de cosas como gemas de vida o resistencia, armas y fragmentos de historia. Eso sí, todo siempre custodiado por peligros y retos.

Explorar los mapas de Blades of Fire es algo que en lo personal me impresionó. El trabajo realizado por MercurySteam es una clara muestra de la gran imaginación con que cuentan los miembros del equipo. Todo parece estar pensado al detalle. Nada es casualidad y hasta el apartado gráfico contribuye a enriquecer el pasado de este mundo. Podemos visitar campos donde tuvieron lugar ancestrales batallas, encontrar los restos de civilizaciones olvidadas, de gigantes y poderosos golems abatidos, armas de antiguos guerreros, o tumbas de poderosos reyes. Sin lugar a dudas, uno de los mejores apartados del título.

La jugabilidad también gira en torno a la forja de armas. Al contar con uno de los siete Martillos de los Maestros Forjadores, Aram puede crear dagas, espadas, lanzas, martillos o hachas. Sin embargo, para conseguir los planos necesarios para ello, antes es necesario derrotar un cierto número de enemigos. Una vez obtenemos todo lo necesario, ya sólo resta templar el hierro. Esto es algo que hacemos mediante un minijuego que consiste en martillar unas barras para darles forma y tamaño. Cada golpe modifica el aspecto de las mismas, volviéndose más grandes o pequeñas por lo que hace falta medir la magnitud del martilleo para dejarlas del tamaño necesario.

Blades of Fire Review

Las armas pueden forjarse con materiales de calidad baja, media y alta, lo que determina el daño y durabilidad de las mismas. Por ello, conviene guardar las mejores piezas de equipo para las situaciones más complicadas. Sucede que si el arma creada no tiene buenos materiales, se desgasta rápidamente y resulta completamente inútil incluso contra el más débil de los enemigos. Esto es algo que en lo personal encontré tedioso, incluso frustrante y molesto, ya que obliga a cambiar el armamento de forma constantemente en medio combate, rompiendo la inmersión y el disfrute del enfrentamiento. Por lo tanto, es recomendable estar siempre atentos al estado de nuestro equipamiento ya sea para reparar, reciclar o forjar nuevamente.

Blades of Fire cuenta con hasta siete familias de armas diferentes. Cada una define un estilo de combate específico, cuyo efecto resulta más o menos eficaz dependiendo del enemigo que tenemos enfrente. Además, prácticamente todas cuentan con dos tipos de ataque: cortante y lacerante. Entonces, también hace falta tener en cuenta cual es el tipo de ataque que más usemos, puesto que el arma en cuestión comenzará a desgastarse perdiendo efectividad en este tipo de golpe en concreto. Afortunadamente es posible cambiar la forma de luchar, aunque los enemigos pueden contar con resistencias a cierto tipo de golpes lo cual puede inclinar la balanza en nuestra contra notablemente.

El uso de dagas y hachas duales ofrece un combate fluido y rápido, además de una mayor efectividad a la hora de realizar desvíos, aunque por contraparte infligen menos daño. Por su parte, las espadas y lanzas cuentan con una velocidad media, pero resultan más dañinas. Finalmente, los espadones y hachas, son las armas más pesadas y destructivas, pero consumen rápidamente nuestra resistencia. Es importante tomar todo ello en cuenta, ya que existen diferentes tipos de enemigos a enfrentar: Soldados, bestiales, fantasmales, y primordiales. Algunos son inmunes a los ataques a menos que estén imbuidas con un poder rúnico específico, mientras que otros pueden resistir más o menos determinados tipos de golpes. De más está decir que todo esto nos obliga a estar siempre con un ojo encima del equipo con todo lo que ello implica, pero no puedo negar que aporta mucha variedad a la jugabilidad

En cuanto a Adso, nuestro acompañante en esta odisea, él se encarga de realizar un conteo y actualización del bestiario. Para conocer todas las fortalezas y debilidades de un enemigo, primero vamos a tener que derrotarlo un número específico de veces para completar su sección. Algunos combates son muy lentos debido al tipo de enemigo, ya que sólo podemos dañarlos con las armas más pesadas y en momentos específicos. En ocasiones lo mejor es pasarlos por alto, aunque si deseamos descubrir todos los detalles de esa criatura en concreto, no hay más remedio que enfrentarlos. Lo bueno es que no estamos frente a un juego particularmente complicado. Además, cuenta con tres niveles de dificultad que nos permiten definir que tan exigente deseamos que sea nuestra experiencia.

Blades of Fire Reseña

Blades of Fire es el producto más original de MercurySteam, aunque eso no significa que sea enteramente innovador. Es un juego que enfatiza la exploración y el combate a través de un sistema que si bien no es perfecto, resulta variado y entretenido. Por supuesto, no puedo pasar por alto la mecánica de la Forja que aporta al conjunto en general un sistema sumamente interesante sobre el que se articula gran parte de la experiencia. Además, el vistoso, colorido y vivo mundo en que todo transcurre, sumado a la narrativa e historia, se amalgaman para ofrecer una aventura entrañable, con un héroe motivado por el amor y la venganza. Me alegra mucho ver cómo el estudio continúa construyendo su legado después de la joya que significó Castlevania: Lords of Shadow.


FICHA TÉCNICA:

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Sobre Ulises Corrales

Soy un apasionado de la fantasía oscura medieval y fanático de los soulslike. Cuento historias con voz sensual en cada hoguera en la que paro a descansar.


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