THE PRECINCT – Análisis

THE PRECINCT – Análisis

Las calles de Averno no se limpian solas

The Precinct nos pone en los zapatos de un oficial de la ley en una ciudad corrupta hasta la médula en una interesante experiencia que homenajea a las series y películas policiales de los años ’80


Una de las preguntas más frecuentes durante nuestra infancia es ¿Que te gustaría ser cuando seas grande? Si bien muchos soñamos con trabajar como deportistas, ingenieros o arquitectos, un gran porcentaje suele volcarse hacia profesiones más heroicas como astronauta, bombero, o policía. The Precinct, el nuevo trabajo de Fallen Tree Games, es un videojuego que nos ofrece la posibilidad de cumplir esa fantasía de asumir el papel de un oficial de la ley en una propuesta ambientada en los años ‘80 e inspirada por las mejores series televisivas y películas de la época. Pero a no equivocarse, porque aquí llevar una placa no quiere decir que la adrenalina propia del caos no esté presente. Por el contrario, podemos causar destrozos mientras intentamos apresar criminales en persecuciones a toda velocidad, teniendo a buen recaudo que la destrucción tenga un propósito.

En The Precinct nos ponemos en la piel de Nick Cordell Jr., un oficial novato que se une al departamento de policía de Averno, una ciudad en decadencia donde el crimen campa a sus anchas. El principal cometido consiste -por supuesto- en combatir la delincuencia, sin embargo la real motivación de nuestro protagonista es desentrañar el misterio que rodea la muerte de su padre, veterano condecorado y ejemplo para las fuerzas del orden. Para ello contaremos con la ayuda de nuestro, Kelly, un oficial a punto de retirarse que nos enseñará los gajes del oficio. Narrativamente, el título cuenta con todos los elementos característicos de una Buddy-Cop Movie propia de los ‘80, con todo lo bueno y malo que ello implica.

El juego se divide en días, donde nuestra rutina comienza en la comisaría. Allí se nos permite elegir que tipo de tarea deseamos realizar: Recorrer las calles a bordo de un patrullero, andar a pie poniendo multas de estacionamiento o perseguir criminales con un helicóptero. En este sentido, el título presenta mecánicas bastante elaboradas ya que si, por ejemplo, detenemos a alguien conduciendo de forma temeraria, podemos hacerle una prueba de alcohol, pero no sin antes verificar su identidad y requisar sus bolsillos. Existe todo un procedimiento a seguir y si bien podemos cometer abusos de autoridad, al final de la jornada tendremos una penalización por ello.

The Precinct Review

Además de lo mencionado, el objetivo a largo plazo de Nick Cordell consiste en desmantelar a dos bandas criminales, poniendo tras las rejas a sus líderes. Esto requiere un trabajo previo de recolección de pruebas podemos obtener desempeñando nuestra labor diaria, que nos consume la mayor parte del tiempo. Por supuesto, esto no significa que la acción y la emoción vayan a estar ausentes. Un patrullaje de rutina puede derivar en una frenética persecución por estrechos callejones o en un tiroteo en plena calle. Y es que en la ciudad de Averno, el crimen -literalmente- nunca descansa.

Cada una de las tareas que nos ofrece The Precinct están muy diseñadas y completarlas nos recompensa con experiencia. Al igual que en cualquier juego que incorpora elementos RPG, aquí también tenemos un sistema de subida de nivel mediante el que obtenemos puntos para desbloquear nuevas habilidades. De más está decir que el sistema es sencillo, pero paralelamente funcional, acompañando narrativamente el crecimiento del protagonista en su camino a convertirse en un policía hecho y derecho. Pese a ello, la inmersión se rompe en cierto modo, ya que nunca dejan de tratar a Cordell como a un novato.

Mecánicamente, el juego es bastante profundo. Si tenemos dudas de cómo proceder ante un arresto, siempre podemos consultar el manual de procedimientos, ya que cada error, como una multa mal puesta o un arresto improcedente, se traduce como puntos de experiencia perdidos. Al interactuar con un sospechoso, se despliega un menú radial que nos da acceso a múltiples opciones. Nuestro deber es documentar cada infracción, culminando con la clásica lectura de derechos y el traslado del detenido a la comisaría, algo que podemos hacer en persona o delegar la tarea a un compañero. Fallen Tree Games puso un gran énfasis en el detalle, algo que también se nota a nivel gráfico, con una ciudad que si bien es pequeña, está muy bien recreada y llena de vida.

Por supuesto, no todos los sospechosos cooperan. A veces se resisten y en el peor de los casos huyen. Esto podría considerarse como algo ‘malo’, pero así es como comienzan las persecuciones, ya sea a pie o en coche. Aquí es cuando se desata el caos, en especial cuando vamos a toda velocidad a bordo de un patrullero destrozando el paisaje urbano y chocando contra otros vehículos con una sorprendente impunidad. Afortunadamente, en dichas instancias los peatones adquieren una gracia felina inusitada que les permite saltar antes de ser atropellados. A pie la cosa cambia un poco puesto que lo importante consiste en gestionar nuestra energía para correr y atrapar a los fugitivos.

The Precinct Análisis

En ocasiones, especialmente cuando tenemos que dar caza a alguno de los jefes de las bandas, los tiroteos son inevitables. El sistema de combate nos permite usar coberturas para protegernos, algo que resulta fundamental ya que siempre nos van a superar en número. Entonces, si nos pegan algunos balazos, es necesario mantenernos a cubierto y dejar que la salud se regenere con el tiempo. También disponemos de un amplio arsenal que mejora cada vez que subimos de nivel, como escopetas, fusiles o pistolas para abatir a los malos. Eso sí, la gestión de la munición es clave a fin de evitar tener que regresar a abastecerse en el patrullero.

Ahora bien, aunque las persecuciones conforman uno de los pilares fundamentales de la acción, la ejecución resulta agridulce. El sistema de conducción se siente descuidado, con algunos vehículos que patinan sobre las calles al punto de volverse incontrolables. Lo bueno es que la física de destrucción de los coches está bien lograda, con daños visibles que afectan a su rendimiento. Además, no basta con bloquear a un vehículo en fuga para detenerlo. Generalmente, la única solución es destrozarlo por completo hasta que el conductor se rinda. Lo bueno es que siempre podemos solicitar refuerzos como barreras policiales o bandas de clavos que, si bien la IA suele esquivar con facilidad, ayudan bastante.

La campaña principal toma alrededor de 15 horas en completarse, pero Averno ofrece algunos desafíos adicionales, como encontrar coleccionables, completar carreras contrarrelojes o buscar vehículos únicos. The Precinct, tiene bastante contenido, sí, pero las actividades son repetitivas. El juego también arrastra con algunas mecánicas que se sienten poco pulidas, y la libertad de demoler la ciudad sin consecuencias le resta realismo. Sin embargo, el problema más grave reside en la inteligencia artificial y los constantes errores de colisión entre personajes y vehículos, que provocan atascos permanentes llegando a romper o perjudicar el desarrollo de algunas misiones.

De todos modos, nada de lo mencionado entorpece la experiencia con suma gravedad. Incluso el equipo de Fallen Tree Games ya corrigió varios errores a través de sucesivos parches. Por lo demás, sólo resta mencionar que el apartado audiovisual, el juego es competente. La ciudad cuenta con muchísimos detalles y visualmente es agradable, con buenos efectos de reflejos y sombras. La física, aunque exagerada y por momentos descontrolada, contribuye a la espectacularidad de la destrucción. La música, aunque discreta, acompaña muy bien la acción. En cuanto al doblaje de los personajes si bien deja un poco que desear, se deja disfrutar a su modo.

The Precinct Reseña

The Precinct es un videojuego muy interesante. Ofrece una visión detallada del trabajo policial, llena de acción y momentos frenéticos. En la profundidad de sus mecánicas residen sus mayores fortalezas. Sin embargo, la experiencia se ve empañada por una IA deficiente, un sistema de conducción desprolijo y actividades repetitivas. Aún así, es un título que ofrece varios momentos divertidos homenajeando a las series y películas de policías de los años ‘80 y ‘90. Una propuesta que se deja disfrutar, especialmente para todos aquellos que en su infancia alguna vez soñaron con convertirse en policías entre las luces de neón de Miami.


FICHA TÉCNICA:

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Sobre Paula Ridigolo

Escritora aficionada de historias. Amante de las novelas policiales. No dejo misterio sin resolver. Escuché el primer CD de Pokémon y quedé enamorada de sus canciones.


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