Cuando escuché hablar acerca de Stellar Blade fue por el revuelo mediático que causó a raíz de esa escena viral de una bella modelo digital subiendo y bajando escaleras con la elegancia de una Diosa griega. Lo primero que sentí fue miedo real de que ciertos grupos reaccionarios lograran censurarle. Afortunadamente, sólo fueron temores infundados. Este juego, en mi opinión, es una pieza más del dominó que demostró al mundo lo cansado que estamos de los discursos ideológicos dictatoriales llenos de exigencias ridículas. Por esto que celebro y aplaudo a Kim Hyung-tae y Shift Up. Por permitirse expresarse y confiar plenamente en su trabajo, permitiendo al público el poder elegir que es lo que desea disfrutar. Al fin y al cabo, nadie puede decidir por nosotros en que y cómo vamos a invertir nuestro tiempo.
Resulta que Stellar Blade no solo es una chica bonita. Por el contrario, es una aventura hack and slash híbrida con elementos RPG, una brillante protagonista y un gameplay más que gratificante. Esto acompañado de una gran compulsión de una increíble cantidad de atuendos desbloqueables. Ahora, lo que realmente es admirable en esta versión de PC es la optimización. Es increíble lo bien que corre el juego, sin tirones o caídas de frames. De hecho, no tuve absolutamente ningún problema ni absurdas exigencias de equipo. Sin lugar a dudas, una jugada magistral que se refleja en números de jugadores y ventas debido en gran medida a sus requisitos.
Esto hace que me pregunte ¿Estamos ante el inicio de una nueva tendencia que pondrá la optimización por encima de otras cuestiones? Eso espero, porque es un verdadero placer encontrarse con un título de estas características que se pueda disfrutar con tanta fluidez. La verdad es que a cada vez se necesita menos fuerza bruta y una gráfica de gama media es más que suficiente para disfrutar Stellar Blade con creces. La tecnología responsable de estos logros, como la generación de frames, DLSS 4, REFLEX, DLAA, FSR, con soporte para monitores ultra wide, se convirtieron en el nuevo estándar, permitiéndonos disfrutar la experiencia tanto en Full HD o 4K. Espero que sus responsables sigan cuidando estos detalles manteniendo un equilibrio entre requisitos y experiencia.

Al rato de haber comenzado la partida me sentí consumido pensando ‘¿Coleta corta, larga o sin coleta? Supongo que dependerá del traje’. Esto es lo que me pasó y con este diálogo interno supe inmediatamente que el juego ya me había absorbido. Stellar Blade transmite una grata sensación de progresión, gracias las posibilidades que se abren con el tiempo. Tenemos más opciones en el combate, viajes rápidos, tiendas de materiales, documentos con información sobre el mundo, cosméticos, encargos, mejoras, atuendos, cosméticos, cofres, secretos, coleccionables, una peluquería y mucho más. Lo interesante es que a su vez siempre se mantiene algo oculto; misterios que se sostienen la intriga hasta más adelante.
La progresión engancha y está bien controlada y medida: ni mucho, ni poco, justo y a la altura de las expectativas que genera. En este sentido, Shift Up demuestra dotes de gran alquimista manteniendo el nivel de dopamina en un punto que se puede sostener a largo plazo. Lo más notorio es que al avanzar siempre vamos a encontrar nuevos atuendos para vestir a nuestro ángel. Encontrar acción y cofres de cosméticos ocultos es el incentivo ideal para una exploración compulsiva más que placentera. Porque sucede que elegir la ropa adecuada para la acción se siente tan natural como cambiar el conjunto de habilidades de nuestra protagonista. Ahora puedo decir que entiendo a mis hermanas que de niñas pasaban horas cambiando la ropa a sus Barbie y princesas favoritas.

La trama es simple. Como jugadores asumimos el papel de Eve, una guerrera que es enviada desde un lugar conocido como la Colonia hacia la Tierra para repeler la invasión de una raza de origen desconocido llamada Naytiba. Al inicio creía que tan solo se trataba de un argumento para dar pie a la acción, pero conforme avanzaba la cosa fue cambiando. Por lo general no suelo dedicar tiempo a leer nada en los juegos, pero en este título -tal vez por pudor, mitigar culpas o para compensar la fascinación visual que genera la protagonista- leí absolutamente todo. De hecho, me encontré con detalles geniales como una nota en el prólogo que revela una broma sobre la historia, otra razón para afirmar que Kim Hyung-tae tuvo mucha claridad con respecto a las decisiones de cómo y de qué manera utilizar los distintos recursos.
Stellar Blader hace gala de si mismo y más allá del prejuicio que pueda suscitar, la experiencia que propone va mucho más allá de tener en pantalla el despliegue femenino de una modelo de cuerpo apolíneo
La subtrama de los libros de Corazones de plástico me interesó mucho pero intuyo que algo se perdió en la traducción del material original. Aún así, logra conmover y divertir. Sin embargo, no dejo de pensar en algunas notas y si el significado de algunas palabras quedaron truncadas o si simplemente evidencian el desgaste en las memorias de recuerdo que iba recolectando. De todas formas, aparte de los fragmentos de texto, la posibilidad de disfrutar de la aventura en español latino es un detallazo. Además, el juego cuenta con una interfaz sencilla y bien organizada. Ahí podemos ver cada placa de memoria, llave, documento, personajes y bestias divididos en categorías, de acuerdo a zonas y tipos. Esto es un detalle clave para saber qué es lo que falta por explorar o descubrir.

La interacciones con los otros personajes cumplen. Si bien al principio tuve la sensación de que nuestro amigo Adam nos acompañaría con su dron tal como la cabeza de Tyr lo hace con Kratos en God of War, resultó que más que un compañero es un arma y un scanner. La mayor parte del tiempo me hizo sentir que estaba solo, aunque resultó útil para detectar todo lo que me rodeaba sin dejar nada atrás. Por otra parte, algunos NPC tienen su rama de misiones, lo que hizo que pudiera empatizar muy bien con sus emociones. Dichos encargos no sólo otorgan una recompensa, sino que enriquecen la experiencia de juego con más contenido y profundidad. Cada misión secundarias aporta y complementa la historia con sustancia. Algunas llegan al punto de lo conmovedor y nos hacen conocer un poco más de la personalidad de Eve.
Todo este conjunto da forma a un gran combo creíble y dosificado. Uno que es funcional a una historia sencilla que se revela a un ritmo lento pero con un tramo final explosivo que deja un buen remate y muchas ganas de más. Hay que observar también que hablamos de un desarrollo de más de seis años que al principio se lo conoció como ‘Proyecto Eve‘ es la evolución pulida, justamente, de un proyecto con visión de lo que pretendía ser. Stellar Blader hace gala de si mismo y más allá del prejuicio que pueda suscitar, la experiencia que propone va mucho más allá de tener en pantalla el despliegue femenino de una modelo de cuerpo apolíneo y divino, que explota la dopamina.

Estoy hablando de una propuesta que consigue momentos de tensión, incluso varios sustos y sorpresas. Logra construir una sensación a gran escala de un mundo posible que acompaña esta historia de ciencia ficción con todos los elementos. Me refiero a guerras, conspiraciones, androides, inteligencia artificial, megacorporaciones monopólicas, humanoides, tentáculos, naves, romance, guiños, referencias al mundo cripto, animes, películas y un humor muy sutil que aparece cada tanto. Todo aderezado con un arte que deslumbra, cuyo libro artístico es un deleite. Es un juego que gráficamente cumple con los estándares visuales actuales con diseños de escenarios coherentes, funcionales y que transmiten una atmósfera precisa en cada situación, desde planicies desérticas que se extienden hasta el horizonte, pasillos laberínticos en edificios siniestros con paredes ensangrentadas, o viajes en el espacio.
En lo personal, considero que el juego tiene un equilibrio perfecto y nunca pierde su elegancia y buen gusto. Sin embargo, me pregunto ‘¿Por qué no hay skins para las armas, eh?’. Al final, tanto cosméticos y yo siempre con la misma espada, presteme la de Tachy, Man, o Scarlet. Lo bueno es que Eve cuenta con diferentes combos y ataques pesados o medios. También dispone de un árbol de habilidades que se divide entre Ataque, Supervivencia y Beta, así como también una ‘transformación’ que es una especie de de frenesí. Cada habilidad requiere de diferentes tipo de energía que se obtienen haciendo una defensa perfecta, evadiendo o atacando. Por otra parte, utilizando el dron, contamos con un abanico de municiones y proyectiles que nos dan la posibilidad de combate a distancia (obligatorio en ciertos momentos).

La variedad de enemigos es acorde a cada zona y tienen un diseño que sorprenden. Incluso el juego parece acomodarse en posiciones que favorezcan esa sorpresa a primera vista. Monstruosidades que sobrepasan los límites humanos como esbirros, guerreros, elites y Alfas, que transmiten la sensación de experimentos que fueron creados por error. Eso sí, el combate no se trata sólo de spamear botones. Cada golpe debe ejecutarse en el momento preciso, del mismo modo que el parry o las esquivas. Esto es algo que me encantó. Así es como el juego transmite el desafío de los combates, y el remate que habilita la sucesión de bloqueos perfectos se siente como un logro de maestría. Además, el sonido metálico que ello genera es una delicia.
Todo esto se complementa con un sistema de mecanismos y exoespinas que se equipan como modificadores para potenciar las estadísticas. Es decir, todo un gran arsenal de posibilidades donde cada combo y acción tiene una dinámica visual espectacular con acrobacias, posibilidad de remates y mucha elegancia. Y un dato no menor es que algunos jefes cuentan con una gama parecida de habilidades haciendo que dichos encuentros se sientan como un duelo más íntimo e intenso. Como resultado, la jugabilidad se siente muy fluida, satisfactoria, con pregnancia visual y explosiva. Pero lo mejor es que a Eve no se le mueve un pelo al desmembrar a sus enemigos.

Detrás de cada aspecto parece haber una complicidad, alguien haciéndonos un guiño convencido de que sabía que eso era algo que iba a gustar
Eso sí, en términos de dificultad Stellar Blade me resultó fácil. Incluso encontré frustrante el hecho de no poder comenzar con la partida en modo difícil. Si bien esto es algo que se solucionó con el parche v1.2.0, morí más veces por caerme al vacío durante la exploración que por el combate. Esto se debe, en parte, a que existen 5 formas distintas de curaciones y posibilidades de ‘revivir’ al ser abatidos. De todas formas, esta frustración duró hasta que desbloquee a Scarlet en la lista de desafíos de jefes luego de completar las misiones del DLC Goddes of Victory: Nikkei. Ahí recobre las esperanzas ya que no sólo fue el primer jefe que no pude derrotar, sino porque me permitió ver todo el potencial del combate, dejándome un sabor a ‘me falta algo más para ganar’.
Aparte de batallas y desafíos, el juego cuenta también con mucho contenido opcional. Los encargos de fotografía, se sienten como una excusa para mantener la atención en todo lo que nos rodea buscando los graffitis que se necesita para completar la serie y recibir más atuendos como recompensa. En lo personal me resultó entretenido asumir esa especie de rol de detective de ángulos, sombras y elementos del escenario para encontrar lo que estaba buscando. Incluso muchas veces me sorprendió el enfoque de la cámara cuando buscaba en la arquitectura de paredes altas y techos. Y no, juro que no lo hice por acercarme tanto a Eve y fotografiar su ‘jalea’.

Otros encargos particulares que me dejaron con ganas de más fueron los de acertijos. Me resultaron muy excitantes, con problemas numéricos y enigmas sencillos que debemos resolver por nuestra cuenta ya que Chat GPT no es capaz de ayudarnos con ello. Además, resolverlos se traduce como un ‘momento eureka’ que se disfruta. Por otra parte, un detalle curioso es que Stellar Blade incluye pesca. A decir verdad, se agradece ya que permite tomar un descanso entre tanta acción. Pescar nos obliga a usar con fuerza nuestras manos contra el joystick en un mini juego de paciencia. Todo sea por llenar los casilleros incógnitos de peces por descubrir en la buena guía del amigo Clyde.
También hay un modo selfie, que resultó bastante divertido. Este se introduce en los primeros encargos y me pareció muy simpático, con funciones y opciones de edición que ponen el foco en Eve, por supuesto, porque Shift Up sabe vender su protagonista de mil formas distintas. Además, el resto de personajes principales también reaccionan de forma coqueta ante la cámara. Pienso que esta simpatía es la esencia de este juego. Detrás de cada aspecto parece haber una complicidad, alguien haciéndonos un guiño convencido de que sabía que eso era algo que iba a gustar. Y la verdad es que no se equivocó. Incluso en la versión de pc está habilitada la posibilidad de usar mods, para que cada quien lo suyo.

Por mencionar algo negativo’ que en realidad corre a cuenta de gustos, la música me resultó repetitiva en ciertos momentos. Al inicio, cuando no estaba en frecuencia con el juego, escuchaba una melodía que me recordaba a la de una peluquería o spa. Tal vez era la idea. Afortunadamente pude poner una pausa al loop musical gracias a un tocadiscos que me permitió elegir otras pistas para descansar el oído mientras me abastecía de municiones o configuraba el árbol de habilidades. Por supuesto, no faltan melodías épicas y memorables, en especial durante la última etapa del juego y en peleas contra jefes. La pista que suena en el combate contra Raven es mi favorita con creces llevándose todos los premios. Y siendo sincero, al final, me terminé amigando y de repente comencé a tararear con gusto aquellas melodías de ‘peluquería’.
Al terminar el juego me quede con ganas de más combates por lo que accedí al desafío de jefes (en modo difícil). Pasé mucho tiempo observando la evolución en sus fases y dificultades. Este apartado ofrece la oportunidad de morir muchas veces pero probando distintas estrategias para conseguir las recompensas que cuestan sudor y sangre. Se los aseguro. Sin dudarlo, con total sinceridad y entusiasmo, diré que es uno de los pocos juegos que estoy convencido que voy a rejugar. Primero, para vivirlo con una dificultad mayor; segundo, para desbloquear otro final y nuevas habilidades; tercero, para averiguar cuáles son los jefes incógnitos que me faltan por descubrir. Y finalmente, pero no por ello no menos importante, ¡Para conseguir más atuendos!

Stellar Blade es un juego con una identidad clara e inteligentemente coherente en la disposición de sus elementos. Todo está medido y detrás de cada decisión alguien pensó en los jugadores, poniendo el foco en un combate satisfactorio, muy entretenido, y un personaje principal que glorifica lo femenino en todos los sentidos, especialmente lo estético. La personalización cosmética realza la exuberancia, belleza y elegancia representada en una Eve que ciertos discursos ideológicos intentaron censurar. Kim Hyung-tae es un genio que puso especial cuidado en el buen gusto. Porque si bien la modelo es un eje central, no es lo único a destacar y nunca se siente vulgar sino un despliegue elegante de atributos. Shift Up logró que los jugadores mantengan una sonrisa de pudor frente la pantalla combinado lo apolíneo y lo dionisiaco con maestría, poniendo en la protagonista el carácter guerrero de Atenea y el erotismo de Afrodita.

Suscríbete a nuestro Newsletter
Sobre Exequiel Nieto
Lic. en Artes Escénicas. Stremer y profesor, me gusta la filosofía, lo audiovisual y los placeres de la vida. De La Rioja, Argentina.
Artículos más recientes