LUNARK – Análisis

LUNARK – Análisis

Nostalgia rotoscópica

LUNARK es una aventura de corte cinemático, con mucho plataformeo y una historia creativa, que rescata la impronta de los videojuegos de los ’90, pero añadiendo un toque moderno


Varios son los videojuegos de los ’90 que han marcado historia. Títulos que, ya sea por nostalgia, gráficos retro, o incluso por recuerdos de frustración a causa de la dificultad que manejaban algunos de ellos, se han quedado en el corazón de muchos jugadores. En mi caso, tengo muy presente al Prince of Persia de la SNES, un juego que devoró horas y horas de mi infancia, pero que nunca pude terminar. Y es más: me atrevería a decir que ni siquiera llegué a estar cerca de conseguirlo. Díganme loco, pero esta es una de las razones por las cuales me llamó la atención LUNARK. Ese estilo artístico tan similar, pero actualizado, me hizo querer darle una oportunidad al trabajo de Canari Games. Pero es mucho más que ello: es un videojuego llamativo y encantador, que ofrece una experiencia al estilo «vieja escuela», aunque algo breve.

LUNARK es un videojuego de plataformas con cierto énfasis en las cinemáticas, la acción y el plataformeo. Es lo que podría definir como un retro modernizado, que toma inspiración en títulos como el mencionado Prince of Persia o Flashback. Es una aventura con ambientación futurista, en plan ciencia ficción, donde acompañamos a Leo, un habilidoso courier que padece una rara enfermedad. Lo curioso es que esta aflicción, que acelera su envejecimiento, también parece otorgarle increíbles capacidades atléticas. Estas capacidades serán indispensables para transitar por los diversos biomas del planeta Albaryne, a la vez que desentrañamos una misteriosa trama de la cual nuestro protagonista es el centro.

Al iniciar, tendremos que encontrarnos con Gideon, el benefactor de Leo. Este reside en una instalación científica donde encontraremos el primer tutorial. He de admitir que me resultó bastante creativo, ya que nos hace tomar el control de un androide para aprender los movimientos, en vez de hacer que el protagonista sufra las consecuencias del ensayo y error. Un detalle muy agradable que no suele verse. Luego de superar estas pruebas, se nos encomendará una misión: encontrar un antiguo artefacto escondido en unas viejas ruinas. Una vez allí, y luego de sortear plataformas, enemigos y algún que otro puzzle, conoceremos a un miembro de «Los Inmortales». Este misterioso individuo sembrará la incertidumbre a través de crípticos comentarios. Y si algo queda claro, es que volveremos a cruzar caminos con él.

La trama progresa mientras completemos pantallas y hacemos frente a las adversidades de las ruinas. Eventualmente encontraremos al jefe de la mazmorra: una enorme araña que pondrá en juego tanto las habilidades físicas, como el uso de un arma de fuego. Al culminar estos eventos, finalmente conseguiremos el ansiado artefacto para Gideon. Sin embargo, lejos de terminar, la aventura recién comienza. De aquí en más, la historia se desenvuelve poco a poco, dejando entrever misterios y engaños, con algunos giros que harán tambalear las creencias de Leo. Es un relato entretenido y que me gustó bastante y que se desarrolla de forma fluida entre los segmentos de plataformas.

La jugabilidad gira en torno al plataformeo, por lo que las dotes atléticos de Leo para correr, saltar, escalar, resultan vitales para progresar. En cuanto al combate, tendremos un arma de fuego que podremos utilizar para abatir enemigos. Sin embargo hay que tener cuidado con la cadencia de fuego, ya que cuanto más rápido disparamos, más se debe esperar para recargar. De cualquier modo, a medida avancemos podremos mejorar su eficacia. Además contamos con cápsulas de escudo de un sólo uso, que podrán defendernos de algún ataque, siempre y cuando permanezcamos quietos, y plantas de curación para recobrar salud.

Afortunadamente, Leo puede volverse más resistente gracias a que puede mejorar su salud. Esta se representa mediante corazones que indican cuantas puede recibir daño antes de morir. Dicha mejora se obtiene al recolectar tres objetos coleccionables que suelen estar ocultos en sitios «secretos», de los cuales hay bastantes. Esto, sumado a los puzzles y los diferentes enemigos, hacen que la jugabilidad se mantenga fresca y entretenida. Y si bien soy bastante malo en este tipo de juegos, disfruté muchísimo de la experiencia que ofrece LUNARK. Es un juego que terminé con gusto, lo cual no puedo decir de Prince of Persia. Eso si, debo añadir que se me hizo muy corto: Tan solo unas 5 horas me tomó terminarlo. La parte buena, es que quedé con ganas de más porque -como dije- me lo pasé muy bien.

LUNARK Lasers

Artísticamente hablando, LUNARK es muy colorido y vibrante. El estilo pixel art impregna todos sus aspectos, pasando desde los sprites y entornos, hasta los menús y las cinemáticas. Respecto a estas últimas, fueron hechas haciendo uso de la rotoscopia, una técnica de animación muy tradicional con la que Canari Games dio vida a momentos muy geniales y detallados. No obstante, varias de estas animaciones se repiten con frecuencia. Especialmente al momento de recoger objetos. Son lindas, sí, las primeras dos o tres veces. Luego se tornan algo monótonas. Por suerte, se pueden saltear, y aunque aprecio el trabajo y esfuerzo de las mismas, no pude evitar avanzar aquellas que ya había visto. Tambien mencionar que, en ocasiones, los fondos de los niveles y los personajes se mezclan un poco, aunque no lo suficiente como para ser molesto.

La banda sonora es bastante variada, compuesta por melodías lentas de piano, hasta otras más movidas de corte electrónico. En lo general mantiene una vibra synthwave o retrowave a lo largo de la aventura. La calidad de las tonadas es muy buena. Es un acompañamiento perfecto para los diferentes tramos del juego, y me hizo experimentar una suerte de nostalgia. Especialmente por la música que sonaba en los años ’90.

LUNARK Giant Beattle

En resumen, LUNARK es una propuesta muy interesante y carismática, que trae a la palestra a un género muy querido. Canari Games ha realizado un gran trabajo, marcando una experiencia cinemática super retro y cautivadora. Su historia creativa y el apartado audiovisual se complementan muy bien, dando como resultado una experiencia que me gustó mucho. Lo único que puedo reclamar que la duración me dejó un tanto insatisfecho. Pero no porque sea algo malo, sino totalmente lo opuesto: Me dejó con ganas de saber más acerca de este universo y sus habitantes. Sin lugar a dudas, un recomendado para todo amante de lo retro, con una dificultad e impronta típica de la época y mucha particularidad.


FICHA TÉCNICA:

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Sobre David Cedres

Fanático del anime, la ciencia ficción y por supuesto los videojuegos, de preferencia indies.


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