CHRONICLES OF THE WOLF – Análisis

CHRONICLES OF THE WOLF – Análisis

Una celebración con identidad propia

Migami Games demuestra por qué deben ser considerados una eminencia a la hora de hacer metroidvanias con Chronicles of the Wolf, un juego muy pulido y absolutamente atrapante


El metroidvania tiene una comunidad de seguidores fieles dispuestos a probar todo lo que el género tiene para dar. Esa fidelidad nos pone en jaque ante lanzamientos de diversa calidad, entre los que podemos encontrar algunas joyas pero no si antes sumergirnos hasta el cuello en el barro. En lo personal soy un amante de este tipo de juegos. En mis 43 años de vida experimenté en carne propia cada lanzamiento importante de la saga emblema de Konami y disfruto como un niño completando al 100% cada mapa que me pongan enfrente. Con esto en mente debo confesar que esperaba a Chronicles of the Wolf con ansias. No sólo porque se veía genial desde el primer trailer sino porque conozco bien el trabajo del estudio francés Migami Games y sabía que estaban en condiciones de hacer un gran juego.

Chronicles of the Wolf es la culminación de años de arduo trabajo y una búsqueda de identidad. Sus inicios pueden rastrearse a los fantásticos The Lecarde Chronicles y al desafiante Wallachia: Reign of Dracula. Todo esto rindió sus frutos en un metroidvania sólido, extenso y repleto de detalles que nada tiene que envidiar a los mejores exponentes del género. La historia nos pone en las botas de Mateo Lombardo, el último aprendiz de la Orden de la Cruz Rosa que debe investigar los ataques de la poderosa Bestia de Gévaudan que está arrasando con las poblaciones aledañas. En el camino tendremos que derrotar a todo tipo de jefes, monstruos y enemigos que nos ayudarán a revelar el misterio detrás de estas apariciones terroríficas.

Las primeras horas recuerdan a los clásicos de antaño como Castlevania II pero también tiene una pequeña dosis de The Legend of Zelda II. Migami Games nos permite explorar con libertad un mundo abierto en 2D con ciclos de día y noche que impactan no sólo en el combate sino a la hora de resolver las misiones secundarias. Hay pequeños pueblos con personajes que nos cuentan rumores, tiendas donde comprar pociones y equipamiento, y varios objetivos que cumplir para conseguir mejores recompensas. Lo interesante es que no hay un diario que lleve el progreso de cada misión. Por el contrario debemos hacerlo de memoria o a la vieja usanza: tomando nota en un cuaderno. Lejos de ser un problema, este tipo de decisiones artísticas acercan la obra del estudio francés a los clásicos fundacionales del género, invitándonos a estar siempre atentos a lo que leemos, vemos y escuchamos.

A la hora de la acción, Chronicles of the Wolf ofrece una experiencia tan sólida como conservadora. Mateo puede usar un arma especial a la vez complementando su repertorio de ataques con todo tipo de habilidades especiales. Tenemos desde lo básico como un doble salto, una barrida o un dash en el aire, hasta magia, invocación de espíritus para curarnos, volvernos invencibles o causar más daño. Además contamos con una pantalla de status donde podemos equipar diferentes armas y equipo como armaduras, cascos, botas, colgantes y anillos que resultan vitales de cara a ciertos enfrentamientos complicados.

De este modo podemos mejorar la defensa contra ciertos estados anormales, como por ejemplo envenenamiento, aturdimiento o debilidad, entre otras tantas. También es posible sacrificar defensa física para aumentar el daño. Existen todo tipo de combinaciones, equipamiento escondido en cofres, vendedores ocultos y otros objetos que sólo se pueden conseguir cumpliendo ciertas condiciones. Tal y como mencioné, estamos ante un título que no tiene absolutamente nada que envidiar a los mejores Castlevanias de 16 y 32 bits.

Chronicles of the Wolf Review

Lo lindo de Chronicles of the Wolf es que, cuando pensaba que ya había visto todo lo que podía llegar a esperar acerca del juego, Migami Games parecía tener siempre una sorpresa bajo la manga. Lejos de caer en spoilers, porque prefiero no arruinar la experiencia a nadie, me encontré con cameos, guiños a juegos clásicos y una buena dosis de contenido opcional para descubrir. De hecho, pasé el primer tercio del juego pensando que estaba jugando un gran classicvania sólo para desayunarme que aún me quedaba mucho más por explorar.

De este modo, pude descubrir varios finales, caminos opcionales, paredes falsas con cuartos secretos. También varios jefes opcionales que me iban convenciendo cada vez más de que estaba ante un juego excepcional. La dificultad inicial sólo es el primer paso en el camino de Mateo para convertirse en un gran Caballero. Sin embargo, desde el punto de vista del jugador esto se siente como una fantasía de poder perfecta. Con cada paso dado el protagonista se volvía más poderoso y, si hacemos las cosas bien, puede arrasar con todo a su paso. Lo cierto es que la exploración y el combate resultan tan gratificantes que el tiempo pasó volando. Es uno de esos juegos imposibles de soltar que marcan un antes y un después en el género.

Chronicles of the Wolf Análisis

El apartado técnico es exquisito. No sólo porque cuenta con un pixel art detallado que replica a la perfección la estética de los clásicos a los que celebra, sino por su cuidado diseño de niveles que están a la altura de los mejores metroidvanias. También destaca su banda sonora y las animaciones que nos cuentan la historia. Y la frutilla del postre es la fantástica narración de Robert Belgrade que le da ese toque de autenticidad noventosa tan particular. Cada escenario tiene su impronta, enemigos únicos y una propuesta jugable diferenciada. Cada sector del mundo tiene algo para ofrecer, un pueblito que explorar y por supuesto un teletransportador para simplificarnos la vida, aunque para activarlos deberemos superar el primer tercio de la aventura.

Tengo poco que criticar al trabajo de Migami Games. Está el hecho de que en el fragor de la acción se pierden inputs, lo que puede terminar en una muerte trágica. El mapa por su parte, no es interactivo ni marca automáticamente los obstáculos, algo que facilitaría el backtracking. De todos modos, cuando empecé a tomar nota ello, el problema pasó al olvido. Lo que no puedo olvidar es la sensación de deducir la respuesta de un puzzle ambiental, o cuando descubrí la forma de derrotar un jefe aparentemente invulnerable gracias a un texto perdido que leí luego de encontrar una reliquia oculta. Pese a ello, pude terminar el juego con un mínimo de situaciones frustrantes. Sin ánimos de exagerar, no sentía este nivel de inmersión desde aquel clásico de Konami que le dio nombre al género. Y este tipo de sensación no se siente todos los días.

Chronicles of the Wolf Reseña

Chronicles of the Wolf es uno de los mejores metroidvanias que jugué en los últimos tiempos. Tiene una historia divertida, un desarrollo atrapante y una progresión desafiante. El apartado técnico evoca a los grandes clásicos, con una gran cantidad de jefes, con patrones de ataque que aprender y un diseño de calidad. Completarlo con el final ‘bueno’ puede tomar unas 15 horas y hacerlo al 100% con todos los enfrentamientos opcionales del endgame suman unas 5 o 6 horas más. Conseguir el mejor final también desbloquea el modo boss rush (divertidísimo y bien balanceado) y algunos extras interesantes. Pero lo mejor del título de Migami Games es su propuesta jugable que sobresale en todos los frentes sin perder su identidad. Sin lugar a dudas un juego que todo amante del género debería jugar ya mismo.


FICHA TÉCNICA:

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Sobre Sebastián Cigarreta

Periodista especializado en gaming, amante de los juegos incomprendidos y eterno enamorado de los clásicos noventosos. Tengo debilidad por todos los MegaMan, siempre Vega main y soy eterno caballero de Boletaria.


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